sábado, 22 de marzo de 2014

¡Oh Ethel! You Disappoint Me So Much.

¿Cuánto tenia sin visitar el gran sitio llamado Liverpool?
Más de 5 meses, eso es seguro.
Era lo  suficiente como para sentirme verdaderamente incomoda al tener que volver a mis raíces.
Poco había cambiado aquel lugar desde el día que partí de el o mejor dicho desde el día que me obligaron a salir de ahí.

Iba viendo por la ventana mientras los paisajes iban pasando ante mis ojos. Solo escuchaba parlotear a George y no prestaba nada de atención a lo que decía hasta que paro repentinamente causando mi asombro y mi mirada contrariada.

-¿Por qué has parado?
-te he dicho hace como 2 metros que ya estábamos cercas-rio el chico antes de salir.
-¡¿Cómo?! ¿Ya estamos en casa de tus padres?.... ¡Mierda!... pero…-George abrió mi puerta para que pudiera salir pero al momento no reaccione.
-Tranquila, les simpatizaras.
-¿Crees? Y… ¿Si no?.... Mejor yo-me estiro de la mano y apenas abrió la puerta de la cerca pudimos ver como unos vecinos chismorreaban al ver al chico entrar.
-¡George ha llegado! ¡Harold!-Escuche un grito de una señora, seguramente la madre de George.


Seguido de ello la puerta de la casa se abrió de manera rápido y dejo ver a una mujer regordeta de unos años mayor con su cabello corto y con una cara de alegría total, sonrió ampliamente antes de comenzar a  caminar hacia nosotros. Yo por mi parte me tense ¿Enserio? Si y fue por ello que retrocedí unos paso, George no lo noto porque en esos momentos estaba dando un cálido brazo a su madre mientras yo observaba la escena  y desviaba mi vista para ver a un hombre alto y delgado quien estaba en el marco de la puerta con una sonrisa igual que la de aquella señora.

-Tanto sin verte cariño, pasa-La mujer toco la mejilla de su hijo y yo me quede quieta sin saber cómo reaccionar.- ¡Oh! Disculpa… tú debes ser seguramente Ethel ¿Verdad?
-Y…. ¿yo?.. Creo... lo que quiero decir es que…
-Si es ella Mama-rio George al ver mi torpeza.
-Un gusto… pero mejor entremos, creo que nos observan.

Sin objetar nada,  fui detrás de la Sra. Harrison y al lado de George quien tenía una sonrisa babalonica. En la entrada nos encontramos con aquel hombre, padre de George, quien tuvo a bien abrazar a su retoño.


-¿Quieren algo de tomar? Seguro tienen mucha sed ¿Vienen muy cansados?-No sé si eran mis nervios o la madre de George nos inundaba con preguntas al estar todos en la sala de aquella gran casa que George les había regalo a sus padres.
-No mamá, gracias yo estoy bien ¿Y tú Ethel?
-Yo… estoy bien gracias. Enserio gracias-Agache mi cabeza algo avergonzada mientras escuchaba una risa de parte de los padres de George.
-Tranquila Ethel… no mordemos ni nada parecido ¿No es verdad Louise?
-No… además… hice tus galletas preferidas-la Sra. Harrison acaricio la cabeza de George quien sonrió con malicia.
-Me encantarían unas. Ethel tiene que probarlas son las mejores de por aquí.
-Seguro.-conteste de nuevo de manera monótona.
-Solo le faltan unos minutos.-dijo la madre de George- Que bonita eres Ethel, mi George tiene buen gusto.
-Gracias-me sonroje o tal vez me puse de los mil colores porque no sabía que hacer o cómo reaccionar.
-Creo que la estamos incomodando demasiado-dijo el Sr. Harold antes de levantarse y salir hacia lo que era la cocina.
-Bien iré con tu padre y ahora regreso. Siéntete como en tu casa cariño.

Pude ver como la mujer se alejaba de nosotros y como por arte de magia respire ¿Qué  no lo hacía? Bueno ahora lo hacía con mayor entusiasmo.


-Creo que no le simpatice a tu padre-dije a George soltando su mano algo enfadada.
-No es eso.-me de la mano y la acaricio un par de veces- Solo se tu misma, no tienes que fingir seriedad…
-No puedo… digo es que tu familia me pone nerviosa y estúpida. No quiero decepcionarlos y menos a ti-dije sonrojada.
-Jamás lo harías, solo que ahora respira o te pondrás morada- George se levantó y tomo mi mano para que la sostuviera.
-Ya están listas las galletas… vengan a comerlas.-Grito la Sra. Harrison.

Solo escuche como George le respondía con un escueto “Ahí vamos”.
Él comenzó a caminar a mi lado pero después me detuve y el extrañado me vio.
Al quedarme ahí parada cerré mis ojos y respire profundo. Abrí mis ojos con lentitud y sonreí y George me correspondió.

-¿Y de que son las galletas que le gustan tanto a Georgie?-dije con burla cosa que sorprendió a los padres de George quien por cierto reía.
-Bueno, tienes que probarlas y dar tu opinión antes-dijo Sra. Harrison.
-Muchas Gracias Sra. Harrison…
-Vamos… no me llames así, dime Louise
-Está bien, Louise…-sonreí- Soy bastante mal después de que tomo confianza, si no pregúntele a su hijo.
-Sí, eres terriblemente dulce-dijo George bruscamente causando mi asombro.
-Gracias.

Después de aquello pareciera que todo mi nerviosismo hubiera desaparecido ya que reía y platicaba cómodamente con la familia de George.
Debo admitir que envidiaba la familia de George por lo bien que este se llevaba con sus padres, mientras que yo muy apenas soportaba a la mía, a excepción de mi hermano Rory y un poco con Peter.

-Creo que iré a descansar… iremos a descansar-dijo George levantándose de la mesa.
-Fue un largo viaje-dijo el Sr. Harold
-Si… pero bueno, valió la pena para que ustedes conociera a Ethel y ella a ustedes.
-Es un gusto poder conocerles-dije con una sincera sonrisa.
-A nosotros también nos encantó conocerte, pero anden vayan y descansen.
-Gracias… ¿Cuál es mi habitación?-pregunte con naturalidad mientras vi como  Louise sonreía con picardía.
-¡Oh cariño! No tienes que fingir con nosotros… digo sabemos  cómo vive la juventud hoy en día... claro siempre y cuando lo hagan con responsabilidad-me quede con la boca semi abierta.
-Vamos Ethel...-escuche la risa de George ante la respuesta de su madre- Por aquí esta nuestra habitación… nos vemos mama, papa.

Ambos asintieron mientras sentía la mano de George en mi cintura y veía como Louise me lanzaba un guiño.
Realmente los Harrison eran personas adorables.
¿Qué más podía pedir?
Nada.


Era nuestro segunda día en Liverpool
¿Confortable?
Más que eso. Me sentía de maravilla aunque me molestaba algo ¿Qué? Tener que estar cuidándome de que no me vieran con George por las fans molestas y periódicos amarillistas. Mierdas al fin y al cabo.
La madre de George nos preparó en desayuno esa mañana y por la tarde teníamos planeado  ir a un Pub. Algo elegante y sin llegar a ser aburrido.
Digamos que era algo exclusivo en aquellos lares de la ciudad.

-Te ves bien…
-Gracias George… tu no cantas mal pero… podrías hacerlo mejor-dije sonriendo y causando una risa de su parte.
-Vamos que es tarde.

Camine hasta la salida, donde nos despedimos de sus padres y entonces fue cuando  se pudo en marcha que comencé a sentirme extraña.
El estar en Liverpool y no ir a con mi madre no pintaba para nada bueno y de cierta manera la conciencia me remordía
Mi mente iba en todo ello que ni siquiera  me percate de a qué hora me baje del carro y ahora caminaba con George a entrada de un restaurante.
¡¿Restaurante?! Sí, yo también me vi sorprendida.

-¿Qué hacemos aquí? ¿No iríamos a un pub?-pregunte algo confundida.
-Tengo hambre y quise primero comer. ¿Te parece?
-Eres horriblemente tragón George-reí y le cogí del brazo.

Las sorpresas  son de lo mejor pero a veces pueden ser relativamente pésimas.
¿A que me refería? Bueno lo único que esperaba era estar sola con George, no saber que sus compañeros estaban ahora en Liverpool. Lo peor de todo aquello es que George parecía saberlo.

-¿Qué tal chicos? ¿También pudieron liberarse unos días de Brian?-dijo George sentándose en aquella gran mesa mientras yo miraba a John y Paul.
-Solo nos dio dos días-dijo John mientras bebía de su copa- ¿Por qué no te sientas Sally?
-No esperaba verlos aquí…
-Perdón, olvide decirte que…
-Sí, seguramente lo olvidaste George-dije molesta y de mala gana.


No tuve otra opción más que guárdame mi incomodidad y mi enojo. Más al ver que Paul no dejaba de verme, ese era uno de los grandes colmos del descaro.
Quería largarme de ahí, correr o hacer algo para evitar que Paul hiciera lo que hacía en esos momentos.
Por fortuna solo fue nos minutos antes de desviar su vista a otro lado y  bueno, todo parecía más normal.

-Esto de comer como puerco me está hartando ¿A qué hora empezara la diversión?
-Sí, vamos a The Cavern de una vez-dijo George levantándose.

Estaba a punto de levantarme cuando pude  escuchar mi nombre, en una voz particularmente conocida, demasiado diría yo.
¿Quién olvidaría  la voz de su madre al llamarle?
Apenas alance a girarme y encontrarme con su rostro, mi nombre fue pronunciado de nuevo por su boca, ya no como una pregunta si no como un modo de asombro y a la vez enfado.

-¡Ethel! ¿Desde cuándo estas aquí?-pregunto mi madre.
-Ni siquiera un… Hola Hija me da gusto ver que estas en plena salud… estoy desde hace dos días Mona-dije indiferente.
-¿Y qué esperabas?... Espera, ¡Dos días! ¿Cuándo pensabas ir a casa a saludarme?-de pronto mi madre noto que no estaba sola sí que George, Paul y John nos miraban con asombro.
-Seguramente mañana…
-Que coincidencia…-dijo sarcástica mi madre-Y veo que no vienes sola… también vienen tus amiguitos y tu novio.
-si mama, me estoy quedando con George…
-Pareciera que no tienes casa en donde quedarte Ethel, sabes que eres bienvenida en la casa, tu casa.
-Dejo de hacerlo desde que me sacaste de ahí Mona.
-Eres exagerada… demasiado Ethel. Avece siento que te pareces demasiado a tu padre.
-Pues prefiero aparecerme a él que a ti.
-  Te mande a Londres  no para que te hicieras amiga de aquellos que malagradecidamente botaron a tu hermano.
-Eso fue hace mucho mama, deberías superarlo, Peter ya lo supero.
-Eso no es cierto… y si mas no recuerdo hace tiempo atrás jurabas odiarlos. Me decepcionas Ethel.
-¿Decepcionarte? Tú eres la que me decepcionaste.
-¿Qué dijiste?...-me quede en silencio antes de pensar bien lo que le diría.
-Antes quisiera saber ¿por qué te decepciono mama?
-Porque  quería que hicieras tu vida un poco mejor no a que te colgaras de la fama de un chico…-al escuchar esto último, sentí como la sangre me hervía. ¿Cómo era posible que mi padre dijera todo eso? Yo no me colgaba de la fama de nadie, mucho menos de George.
-Yo no me estoy robando cámara Mona…  y si de reproches hablamos tú no te quedas atrás.
-No creo que tengas algo que decirme…  te he dado lo mejor que he podido, todo como debe ser.
-¿Enserio? ¿Entre tus cosas mejores está el hecho que te acostaste con  Neil?-pude ver como la expresión de mi madre cambiaba- ¿Ese es tu mejor ejemplo de vida?...
-¿De que estas hablando Ethel?
-No te hagas de alta moral conmigo cañudo tú te acostaban con tu joven inquilino hace unos años… no me trates como una interesada cuando tú te has portado como una….
-¿Una qué? Anda termia...
-Una puta-le grite y pude escuchar un grito de asombro de los chicos. Mi  boca suelta provoco que mi madre me miraba primero con asombro y dolida para después levantar su mano y meterme un gran bofetada.
-No hablas de cosas que no sabes Ethel…
-Y tu menos… te odio… te odio tanto. Olvídate de que existo  Alice... olvídate…

Sentó mis ojos cristalizarse y ver como ella  me miraba con algo de recelo.
Me di la media vuelta y comencé a caminar, apartando a George y a los otros dos de mi camino.
Sé que no había hecho bien pero estaba harta de su hipocresía.
¿Cómo debería sentirme?
Estaba devastada, solo quería irme de Liverpool.
Seria lo mejor



Las vacaciones siempre llegan a su fin y la razón primordial era que aún tenían que terminar unas grabaciones.
Esos días pasaron como algo  que no sabría explicar. Casi no pase tiempo con George después de nuestras vacaciones. Se la pasó gran parte en el estudio y bueno.
¿Qué empeora la cosa?
Que Paul aun m buscaba. Yo claramente le evitaba, como dije quería hacer las cosas bien así que le ignoraba y le hacía desplantes a más no poder.
¿Qué más había que decir?
 No entendía por qué él no entendía que las cosas habían acabo.


Esa semana estaba al cuidado de Julián, el niño aquel día en especial había quedado rendido y estaba dormido arriba. Solo esperaba que llegara Cynthia pero no, quien llego primero fue John y no venía solo… para mi desgracia.

-Hola  Sally-dijo John con burla- ¿Y Cynthia?
-Aun no llega, de hecho creí que era ella pero para desgracia mía no-sonreí y el también lo hizo.
-Puedes irte si quieres ¿Julián está dormido?-Asentí- entonces si quieres puedes retirarte.
-Todavía no me pagas-dije en forma de burla a lo que él  se quedó pensativo mientras Paul nos observaba.
-Oh pues... ¿Qué no con verme es suficiente?-pude sentir como se acercaba con algo de  coquetería mientras me echaba a reír por su acción. Lo se era raro que antes no lo soportara y ahora hiciera esos juegos con él, pero créanme era mejor eso a soportar a Paul.
-No… preferiría ver a un perro cagando-dije riendo al ver su expresión- Es broma lo del dinero... estoy esperando a George, dijo que vendría por mi.
-Ya se tardó ¿No?-pregunto Paul.
-Seguro se le cruzo una chica sexy-dijo John.
-No es como tú... o eso creo-dije ignorándolos.
-Deberías aprovecharlo porque no sabes cuánto tiempo lo veras aquí.
-¿Cómo?-pregunte ante la afirmación de John.
-Pronto nos iremos de gira, en un par de semanas si no me equivoco… otra mierda
-Pensé que ya no… con lo que les paso en aquel lugar creí que ya no volverían a esas cosas.
-Pues Brian no cree lo mismo... como sea gózalo estos días o no lo veras a menos que te eche en su maleta y te lleve a la gira.

¿Ir a la gira?

Creo que John tenía buenas ideas de vez en cuando….


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JAJAJA ya se reaparecí otra vez tarde :c  pero estoy aqui y eso es lo importante.
No se que decir mas que gracias, a Ximena y Berenice por comentarme sus comentarios me hacen seguir con esta cosa hasta el final... lo bueno es que ya es mi utlimo fic XD
como sea. Xim un besote desde aqui tambien te quiero ;) y no se me ponga celosa Bere tambien te quiero con amor apache :v
cuidense estoy bien tarde aqui y tengo sueño 
bye bye :)


viernes, 14 de marzo de 2014

Surprises And Visits

Un día antes de  la llegada de los Beatles  a Londres, yo, sí, yo Ethel Best recibí una llamada de Paul McCartney.
Como pensé  antes, lo mejor que había que hacer era dejar en claro  mis relaciones terminadas con algún miembro de aquel grupo y bueno como con George ya lo había hecho de una manera poco agradable ahora era el turno del “encantador McCartney”. Fuera como fuese,  nos citamos en un pequeño Pub de Londres  Underworld   era su nombre.

Debo admitir que antes de salir a casa sentí una ligera sensación, no sabría explicar bien que era lo sentía, pero me hacía sentir mal tal vez ¿Remordimiento?
De todos los medios en los que pude escoger para ir a la cita yo preferí ir caminando. En una ocasión mi madre me había dicho que las caminatas ayudaban a poner en orden las ideas o al menos  hacia olvidar las penas que embargan el alma. Debo admitir que al menos un poco de cierto tenían sus palabras, de aquella mujer que tenía más de 5 meses sin verla y sin hablarle.
Creo que ese trayecto hizo que viera todo lo que tenía en el momento y también, porque no decirlo, lo que me faltaba para ser feliz. ¿Qué me faltaba? No lo sabía.

-Disculpe señorita, pero solo personas con reservación pueden entrar-la voz de un hombre corpulento me detuvo de todo lo que planeaba hacer y decir, por supuesto.
-¿Cómo?
-Que usted no puede entrar si no tiene algo ya previsto, lo lamento.
-No… lo que sucede es que yo quede de verme aquí con…. Ramón Williams…-me levante de puntillas para ver la lista que el hombre tenía en sus manos. Aquel hombre un tanto desconfiado analizaba sus apuntes y verifico que mis palabras eran ciertas.
-Pase….-dijo no muy convencido.
-Gracias noble caballero.

Le lance una sonrisilla sarcástica y camine hasta adentrarme al lugar, era un poco más discreto que a los demás que había tenido la oportunidad de ir.  Me tome unas cuantas copas a la espera del chico de los ojos hazel. Al principio me desespere por su obvia tardanza que pensé en retirarme y dejar las cosas así, pero justo cuando estaba decidida a irme pude verle entrar. Sonreí  de puro alivio, alivio de que no me hubiera dejado planada pero… siempre había un pero en los asuntos.

Una cabellera roja venía a lado de él, quien por cierto volteaba a  todos lados. Cerré los ojos  y aventando la copa que tenía en mi mano al piso, me escabullí  hasta llegar a los sanitarios, en donde cerré la puerta de un golpe.

-Tranquila, la  romperás.-me dijo una chica de cabellara oscura, tan oscura que el mismo carbón quedaba opaco.
-Me importa una mierda. ¡Mierda! ¿Por qué demonios vine?- metí mi cabeza entre mis manos.
-Supongo que viniste a cagar-rio la chica, pero al ver que no tenía ninguna sonrisa de mi parte  dejo de hacerlo- Bueno… ¿sabes que es lo que ayuda en estos casos?
-¿Un tiro en la cabeza?-pregunte sarcástica.
-Algo parecido… toma-me tendió un cigarrillo o lo que parecía uno.
-No me apetece fumar tabaco.
-No es tabaco. Es marihuana, tómalo como un regalo… nos vemos.

Aquella acción me pareció de lo más extraña posible pero la ignore. Encendí el porro que la chica me había tendido y le di un profunda calada. La chica tenía razón, me sentía más relajada y menos enojada. Mire por todos lugares y   vi a lo lejos a Paul algo molesto. Camine hasta donde él estaba un tanto retadora. Quería gritarle una que otra palabras que acostumbraban a salir de mi boca pero cuando estaba a un metro de él me arrepentí y  quise salir corriendo, pero no pude.


-¿¡Sally!?- Fue ahí cuando caí en cuenta de que no  Paul no era el único Beatles ahí, no lo era.
-H….Hola…-me quede helada al ver a John ahí, quien me miraba divertido, voltee a ver a Paul al igual mismo tiempo que John lo hacía, en ese entonces ya no solo era Paul y Jane si no que se les juntaba George.
-Que grata sorpresa… ¿No es así chicos y señorita?-dijo John riendo y tomándome de los hombros.
-¡Hola Ethel!-pude ver la sonrisa de Jane y sentir la mirada de los otros dos.
-George… Hola-dije ignorando al resto.
-Hola-el chico desvió la mirada y encendió su cigarrillo.
-¿Qué haces aquí tan…. sola Sally?-dijo John.
-Vine a… ¡Bah! Eso ya no importa…-había estado viendo a John pero volví mi vista a George quien parecía evitarme.- Me entere que las cosas  no fueron tan bien como esperaban…  en la gira… lo bueno es que estés bien…  John, George.- puedo abogar a mí misma diciendo que no sabía lo que decía.
-G...gracias.-dijo George.
-¿Por qué no te sientas con nosotros?... anda ¿una copa?
-No gracias… No sabía que estabas aquí Jane… hace unos días fui a cuidar a Julian-mire a John quien me observaba atento- y me dijeron que estabas de viaje y no pudiste tomarte una foto con las demás chicas Beatles-dije algo lento las ultimas palabras
-Estaba trabajando Ethel… pero pude terminar rápido para estar aquí cuando Paul llegara.
-Eso es amor del puro-dijo John con sarcasmo y sentí un golpecillo de parte de John en mi rodilla y una sonrisilla complice.
-Eso es bueno, digo debes  cuidar a tu novio de cualquier mujerzuela que se le cruce. Las putas aparecen de repente-dije de manera espontánea y vi como John escupía su bebida por no aguantar la risa.
-Yo creo que tengo que irme… estoy algo cansado y mañana viajo a Liverpool. Nos vemos Paul, John…. Jane… Ethel.
-Adiós- respondieron todos a unisonoro, yo no dije nada. Solo observe como el chico tomaba sus cosas y comenzaba a partir.
-Yo..., también debo irme. Es un poco tarde.


No me detuve a escuchar nada. Busque desesperadamente a George con la mirada pero mis intentos fallaron, el chico se había ido. Maldije, me maldije en mis adentros.
¿Qué acaso las cosas pueden cambiar?
No lo sé, solo sé que escuche un repentino frenado de un auto, levante mi cabeza y vi a George esperando su auto lo trajeran.
¿Mi día de suerte?


-Necesito un aventón…. ¿Puedes?-dije a lo que él solo giro a verme.
-Yo…
-Solo si te queda cercas y… si quieres.
-¿Tú quieres?- mi respuesta se vio interrumpida por la voz de Paul quien venía solo.
-Olvidaste esto… George... Hola de nuevo Ethel-dijo Paul mirándome confundido.
-Gracias... bueno entonces…
-Si quiero George-le tome del brazo.
-Bien… entonces súbete.

Sin mirar atrás, sin mirar a nadie, me subí al coche al mismo tiempo que George.
¿Cómo empezar? ¿Iniciar la conversación o dejar que él lo hiciera?
 No sé cuánto tiempo dure pensando en que era lo apropiado ya que pude sentir el rose de la mano de George en la mía.

-Lo lamento, iba a dar el cambio y…
-Tranquilo si entre  tu auto es porque quiero que me manosees-dije causando que George me viera, primero confundido y después con una sonrisa indescifrable.-…. Hola George.-dije con voz lenta y mirándole directamente.
-Hola Ethel….
-te ves bien con esa camisa- pase mi mano por su camiseta hasta llegar a su pecho donde quite mi mano rápidamente.
-¿Aun sigues viviendo con Kay?-pregunto sin  darle mucha importancia a lo que yo hacía.
-Si… ¿Por qué?
-Para saber a dónde debo dejarte.
-Yo creí que… a lo que voy es que; tenemos que hablar George, quiero hablar contigo.
-¿De qué?-paro el auto para poderme ver- Sabes las siempre he sabido que las mujeres son complicadas pero tu… tu eres –soltó un bufido mientras recargaba su cabeza en el volante.
-¿Desesperante? ¿Una hija de puta? Bueno es que si lo soy porque mi mama tuvo una…
-Te quiero Ethel, mis sentimientos por ti no han cambiado desde la última vez que hablamos. Estos siguen ahí con la misma o mayor intensidad, pero lo que me jode es tu actitud tan intendible ¿Qué es lo que quieres de mí?- me pregunto el chico en un grito de desesperación.
-¿Me amas tanto como dices?-solo vi como asentía- Hace días me entro un ataque de nervios y por eso actué así… soy una mala persona.
-No lo eres.
-Sí, te deje en ridículo enfrente de… los chicos y eso no fue bueno, el tiempo tampoco fue bueno.
-Eso no me importa, aunque debo admitir que me sacaste de mis ideales aquel día-dijo George.
-Lo lamento… pero no vine  aquí a pedirte perdón, bueno si pero… - mis ojos se humedecían. Sentía tanta rabia, desesperación, desilusión  y… en efecto era un coctel de emociones.
-Tranquila… todo va bien.
-No lo va…
-Tengo la solución. Dijo George acariciando mi mejilla.
-Así ¿Cuál?
-Intentémoslo… de nuevo pero ahora bien… hare que te enamores de mí tan locamente que te cueste respirar si no estoy a tu lado-dijo a modo de broma pero me pareció tan encantador.
-Tal vez…. Podemos discutir términos y condiciones en tu casa-dije sonriendo.
-Eso me gusta aún más.

El auto volvió a tomar su curso.
¿Quién dice que no se puede empezar de nuevo?



Hacia una  búsqueda intensa de mi ropa tirada por la habitación de George quien evitaba que yo terminara de vestirme adecuadamente.
¿Qué sucedía?
 Bueno, yo esperaba que las cosas dieran resultado en esta “segunda oportunidad” que le estaba dando a lo que era nuestra relación.
¿Feliz?
Sentí que esta vez las cosas saldrían bien.
¿Por qué?
Porque pondría de mi parte para que esto fuera así.
Así es como yo quería que salieran.

-Basta George-dije en una risita mientras lo empujaba- deja  de joder y vístete, no muestres tus miserias tanto tiempo.
-Pensé que te gustaban-dijo levantando su ceja de manera coqueta- ¡Maldición!
-¿Qué sucede? ¿Acaso te diste cuenta de  lo mal que te vez así?-dije riendo.
-Bueno... muchas morirían por tenerme así-dijo riendo y yo le imite- pero no, olvide que tengo que ir rápido a casa de Ringo antes de irme.
-¡Ah! Si... ¿A dónde dijiste que irías?
-Iré con mis padres unos días y le tendré que decir a Brian-miro mi cara confundida- Brian estará en casa de Ringo por eso iré.
-Eso es bueno, ojala los pases bien con tus padres. Sera mejor que me vaya.
-¡Espera!... ¿Por qué no vienes conmigo?
-Pues... sería buena idea, hace mucho que no veo a Ringo y…
- No Sally-George Rio- bueno si, pero no me refiero ahí precisamente si no también ir conmigo a Liverpool
-¿A que iría contigo a Liverpool?
-A conocer a mis padres, a que te conozcan en persona, a ti.  ¿Qué dices?
-Yo… bueno. ¿No sería ir demasiado rápido? A penas comenzamos y…
-Por favor Ethel…
-Está bien… creo que sí.
-Bueno, entonces ven conmigo también a con Ringo y Mareen.
-¿Tú quieres?-le sonreí.
-Sí, eso quiero.


Ir a casa de los padres de George no eran tan mala idea al igual que oír a casa de Ringo.
Me di una ducha rápida y nos encaminamos a casa del matrimonio Starkey.
¿Cómo era posible que de unos días a otros pudiera cambiar de opinión?
Era otra de mis constantes interrogantes que por ahora dejaba que se esfumaran del mismo modo en que venían.

¿Qué había de nuevo?
Pude ver la cara de Ringo, específicamente su nariz la cual estaba un poco pinchada.
¿Esas eran las únicas nuevas?
Claro que no, Brian está sorprendido de nuestra relación retomada.
¿Por qué Brian tenía que saber toda la vida de ellos? Eso era irritante para mí pero siempre lo desafiaba y le pinchaba. Pero eso no era lo malo
¿Y que lo era? La reacción del hombre al saber que el chico y yo nos iríamos un par de días de ¿vacaciones?
Estaba molesto, inconforme y no sé cuántas más. ¿Y yo que?  Pues yo no fue bien recibida de su parte  por aquel pequeño detalle.

De ahí mas no hubo nada extraño o al menos eso era lo que yo esperaba.


-¿Tienes un vaso de agua que te sobre?-dije al estar Maureen y yo solas ya que Ringo y George habían ido a despedir a Brian.
-Claro… puedes tomarlo de la cocina es que tengo que mudar de pañal a Zack-Maureen hizo una cara graciosa al tomar a su pequeño hijo en brazos.
-Sí, solo que  no sé dónde queda la cocina-dije algo sonrojada.
-Que tonta soy, mira es aquella puerta que se ve por ahí.

Sin dilatarme mucho camine hasta el susodicho.  Tomaba de mi vaso cuando escuche las voces de George y Ringo y efectivamente sonreí al escuchar la de George. Iba de camino de regreso cuando   me encontré a Ringo.
Le sonreí pero el a mí no ¿Raro? Demasiado.


-Lo bueno es que ya se fue Brian y podemos seguir con la diversión-dije de manera espontánea.
-Supongo.
-Espero que tu nariz se recupere, si no perderías tu encanto.

¿Qué tan malo había podido ser mi comentario que vi la cara de Ringo por demás seria?

-Yo… lamento haber sido tan imprudente.-escuche una suspiro de su parte.
-Sabes Ethel… te seré de lo mi sincero posible… me da gusto ver a George sonreír. Estos días ha estad de un puto genio que el verle con su actitud anterior me hace estar feliz  por él.
-¿Así que estas molesto por que allá vuelto conmigo?-dije ahora a la defensiva.
-No…

Se quedó en silencio unos minutos en los que creí que no diría nada, dispuesta a ir me abrí  la puerta pero su voz me detuvo ¿Que más querría el enano ese?


-Felicidades para ambos… espero esta vez  no vuelvas a cometer el error de liarte con Paul, de nuevo-dijo  Ringo a  bocajarro. Yo me quede helada, era como si mi sangre no fluyera.
-¿Qué mierda has dicho? Creo que el golpe en tu nariz afecto tu cabeza.
-Si no le he dicho a George lo que se es por… olvídalo. Él es un buen tipo Ethel.
-Sigo sin entender de lo que hablas y…
-Paul me lo dijo, estaba ebrio pero bueno tu sabes que un ebrio siempre dice la verdad ¿No?-al ver mi cara de sorpresa- tu silencio lo tomare como un si…
-No se lo digas… por favor. Lo de Paul y yo fue un error, un...
-Me importa poco los detalles Ethel, lo único que me importa es saber que no jugaras de nuevo con mi amigo, lo demás me vale una mierda ¿Entiendes?-asentí


Ambos nos miramos en silencio.
¿Cómo putas hace el destino para encontrarnos en estas situaciones tan incomodas?


-¿Por qué tardan demasiado?-Ringo y yo giramos a ver a George quien sonreía ampliamente- ¿Y por qué tan serios?
-Nada, solo platicábamos de cosas cotidianas.-contesto ringo
-¡Oh! Pues quiten esas caras, asustan.
-No lo creo, ringo con su golpe luce mejor-dije a broma mientras los demás reían y el chico y yo nos mirábamos con atención.


Ahora tenía que cuidarme. Al parecer tendría que cuidar mis movimientos.
Si estas cosas me pasan a mí aquí.
¿Qué esperaba que ocurriera en casa de mí los padres de George?
Espera que no fuera tan incómodo como esto.




Gracias a Bere y a Ximena :3  las amo amores... :v  son tan setsis sus comentarios que me muero cada que los leo :3 espero este les guste y bueno... la felicidaz  siempre es un bumeran 

domingo, 9 de marzo de 2014

Between The Sound Of The Phone And Other Things

Estaba sentada en la sala con la televisión encendida aunque en realidad no prestaba atención alguna a lo que la presentadora decía.
Todo a mí alrededor era como un ruido molesto e inclusive inexistente.
Si no fuera porque vi que Kay obstruía mi vista tal vez no me hubiera dado cuenta de que tenía varias veces llamándome sin obtener aparente respuesta mía.

-¡Te estoy hablando! ¡No me ignores!-me dijo ya algo cansada.
-Lo lamento, es que... no me siento bien-dije en un susurro y en efecto tenia días que me sentía nefasta.
-Como sea... ¿Te quedaras a cenar?
-No lo creo, prefiero dormir temprano... eso creo.
-Ethel...
-¿Que sucede?
-No soy quien para decirte esto pero... deberías solucionarlo, ve cómo te tiene.
-¿El qué?  No te entiendo.
-Claro que lo sabes Ethel, eres muy inteligente.  Pero en fin, tu eres la que toma la decisión.-me quede callada  por unos segundos en los que no supe que decir. Además ¿Que diría si Kay tenía la puta razón?
-Yo... soy una mala persona que debería morir, debería...
-No seas tonta, digo... un error lo comete cualquiera. Así como yo cuando me metí con Lennon, además Paul no esta tan mal y es lindo.
-Sabe cómo hablarle a una mujer-dije con ironía.
-Te vendría bien cenar un poco-dijo algo preocupada ante mi silencio- Ya no tarda en llegar...
-Tú amado señor-dije riendo después de escuchar el timbre.
-Aún no termino de alistarme.
-¿Para qué? Él te desvestirá más rápido de lo que tú tardaste arreglándote.



Me aleje de ella quien al parecer se molestó con mi comentario un tanto inoportuno, como la mayoría de las veces lo hacía. Sí, yo era una bocazas, una boca fácil o algún otro termino que pudieran darme por mi  inconsciencia (a veces) al hablar.
Como sea, eso le dio tiempo de terminar de alistarse mientras yo iba y atendía.
Baker me sonrío con una galanura indescriptible, lucia feliz. En efecto mi plan había funcionado y ahora eran una pareja. John Baker y Kay Dempsey ¿Suena lindo?


-Hola queridísima amiga ¿Dónde está Kay?-Baker beso mi mejilla mientras yo le daba el pase.
-Baker tan galán como siempre.  Espera que ahora la saco.... ¡¿Que te trae por aquí Baker?!  ¡¿Acaso es el gran culo de Kay?!  ¡¿Habrá sexo?!
-¡¡Ethel!!-Llego Kay algo molesta, Baker y yo reímos, pero  nuestras risas se vieron interrumpidas por el sonido del teléfono.
-¿No contestaran?-pregunto Baker.
-Yo no lo hare... Tu hazlo Ethel-me miro Kay algo enfadada.
-Sabes bien que no lo hare.-dije con desanimo.


Los tres nos mirábamos mientras el teléfono seguía con su sonido típico. Baker un tanto incrédulo y sin entender muy bien  se dirigió hasta el artefacto.

-Si ustedes no lo haces entonces lo hare yo.
-¡¡¡¡NO!!!-Kay y yo nos lanzamos contra el pero fue inevitable.
-¿Hola? ¿George?-Baker me miro  asombrado- ¿Cómo está? Yo bien gracias… Ethel...-Negué con mi mano lo más rápido que pude- Lo lamento ella salió George, No sé a qué hora llegue... ¿Cómo? Ahh pues es que… Kay y yo… tu sabes.-Baker evito nuestras miradas curiosas ante la duda de que era lo que Harrison le preguntaba- Nos reconciliamos... Bien, entonces le diré cuando ella llegue, tenlo por seguro. Adiós.
- ¡Mierda!-grite  molesta.-No vuelvas a contestar el teléfono a menos que te lo diga.
-No veo por qué evitarle.
-Eso mismo digo yo-dijo Kay- Es demasiado infantil, estoy cansada de evitar el teléfono o el de contestar y saber que el preguntara por ti.
-Es mi vida ¿No?.. Sé lo que hago.
-Y lo que haces está mal, deberías hablar de una buena vez con él y...
-No Kay… con él quedaron las cosas más que claras. ¿Acaso el no comprende? Lo único que hace es lastimarme y hacer que me sienta mas culpable de lo que ya me siento-dije.
-¿Qué no está el de gira?
-Si ¿Por qué Baker?
-Pobre chico, elegiste un mal momento para terminar con él cariño.
-Mi vida es una mierda por de por si ¿Qué sería peor? ¿Qué me falta?-sentí el abrazo de Baker a mi alrededor.
-Ya todo se solucionara, tranquila.-dijo el Baker
-Tu siempre tan  comprensivo-  vi como Kay nos miraba con atención- No te robare a tu novio a menos que él quiera…-sonreí al ver como ella mostraba na cara de susto.
-Sera mejor que te vayas a descansar-dijo Baker con una de sus típicas sonrisas.
-Solo porque tú lo dices- le di un beso en la mejilla y salí de con ellos.


Eso era el comienzo de mis confusiones. ¿Lo era? ¿Había al peor en realidad peor?
Todo aquello lo merecía. Si, lo merecía.



Pasaron dos días y caminaba  al lugar de mi trabajo Kenwood.
¿Kenwood?
En efecto, Cynthia me llamo para que le cuidaría a Julián ya que al parecer  tenía un compromiso al que le era imposible llevar a Julián consigo. Como forma de distracción a mi mente y alma, acepte. Era por eso que estaba ahí tocando el timbre a la espera de que la  mujer rubia me abriera.

-Pasa Sally... digo Ethel-dijo Cynthia algo sonrojada.
- No te preocupes.-dije caminando al lado de Cynthia directo a la sala.
-Los medio y las revistas me acostumbraron a llamarte así… lo lamento.
-Por eso odio las revistas… ¿Y dónde está el pequeñín?
-Arriba juntando sus juguetes para jugar contigo- rio Cynthia- o tardare casi nada, solo serán unas fotografías y esas cosas.
-Suena interesante-dije  mirando a mi alrededor.
-Sí, algo. No me gusta mucho la idea pero… quieren hacer una clase de fotografía a las parejas de The Beatles-para en el acto y yo sentí como posaba su mirada en mí- Seremos Maureen y Yo, Jane lamentablemente esta en grabaciones de una película.
-¡Ohm! Es una lástima... bueno yo esperare a que vuelvas y...
-¿Ethel? No quiero parecer entrometida ni nada por el estilo, odio eso pero… siento que debo hacerlo. Conozco a George desde que era un niño, él nos acompañaba a mí y a John a nuestras citas. John siempre se molestaba pero a mí me parecía demasiado gracioso y… el punto aquí es que George es un gran tipo, tal vez uno de los mejores dentro del grupo.
-Lo sé-me limite a contestar.
-Él te quiere mucho Ethel… no se ni me interesa lo que les hizo separarse pero deberías considerar la…
-Creo que ese es mi asunto.
-Te entiendo… Yo solo quería recordarte lo buen chico que es George y que como el no hay dos.-la chica me sonrió y agradecí que dejara  hablar del tema apenas llegara Julián con una sonrisa y un gran abrazo para  mí.


Permanecí jugando con el niño hasta que el termino rendido y dormido en mis piernas. No tarde mucho en subirlo para que terminara de descansar a plenitud.  ¿Y si Cynthia tenía razón? Yo sabía que la tenía, sabía que George era un ser fantástico.
Muchas cosas rondaban por mi cabeza, muchas de ellas eran mierdas y otras un poco más que eso.
Para mi fortuna Cynthia llego  en poco tiempo tal y como había prometido.

-Gracias Ethel ya te puedes ir, si quieres puedo decirle a Al que te lleve.
-No, gracias. Yo me iré sola.

Cynthia estaba entregándome mi paga cuando el sonido del teléfono sonó, me pidió un momento el cual aproveche para merodear por la sala.
Me preocupe al escuchar la voz de Cynthia, su asombro y sobretodo una que otra palabra anti sonante  que salió de su boca.

-Está bien… cuídate mucho John…. Te amo...
-¿Está bien Sra. Lennon?
-Cynthia…-asentí por la mala costumbre que tenía a veces de llamarla por su apellido- John me dijo que acaban de salir de las Filipinas.
-¡Oh! ¿Eso es bueno o malo?
-Muy malo, al parecer no salió todo como querían.
-¿Cómo? ¡¿Pero por qué?!
- No lo sé. Solo me dijo que hubo un malentendido...
- ¿Y los demás cómo están?-pregunte algo angustiada.
-Al parecer todos bien… George está bien. Si es por él por quien preguntas.
-Tengo que irme Cynthia.
-Cuídate Ethel… tal vez él te llame


A causa de ello corrí a mi departamento, aquel que compartía con Kay con la esperanza de recibir una llamada.  Ahora lo deseaba, no podía creer la angustia que pudiera sentir debido a  como estaría George en esos momentos.
Estaba nerviosa. Preocupada y Kay no estaba, seguro era porque estaba con Baker.
Me senté junto al teléfono por un par de horas escuchado que este sonaba tal y como Cynthia había dicho. ¿Cómo sabía que era George? Instinto.
 ¿Por qué no contestaba? Ni yo me entendía.
Por un tiempo dejo de sonar, pero no tardó mucho en volver el tan famoso ring del mismo.
Dude un poco en si debería responder. ¿Debería? Que importaba, lo sujete en mis manos algo sudorosas.

-Ya tienes harto a Kay de tanto que llamas ¿Acaso no entiendes que no debes buscarme ya?
-No soy George, Sally…
-¡¿Paul?!
-Hola… ¿Cómo estás?
-¿Te importa?  ¡Joder! Creí que era…
-Si quieres te lo paso-dijo algo ¿Dolido?
-No… Mejor dime... ¿Qué demonios quieres?
-Quería hablar contigo… Necesitaba hablar con alguien.
-No veo de que tenemos hablar y no tenemos nada de qué hablar.
-Si hay cosas… por ejemplo lo que paso hace días con George… ¿Fue por mí? Dime la verdad Ethel.
-Me da pena tu ego Paul, y no  fue por ti, si no por lo que hacía contigo. Me sentí mal al mentirle a George-escuche un suspiro de su parte- ¿Cómo estás?-cambie mi tono de voz y eso le sorprendió.
-Esta gira es una mierda…. Jane.
-¿Qué putas dices? Yo no me…
-George está aquí conmigo Jane… -fue cuando entendí el cambio de nombre- Nos fe de la mierda en aquel país… lo odio, mejor dicho lo odiamos.
-Eres un imbécil.
-Quiero verte cuando llegue. NO tardare mucho, estamos en un hotel en... ¿Dónde estamos? ….  Nueva Delhi. ¿Poder verte cuando llegue?

Me quede en silencio sopesando la idea. ¿Ir? ¿Evitarle?
Creo que lo mejor era poner  todo sobre la mesa y también dar por terminada aquella etapa.
Definitivamente lo mejor era romper todos los cabos sueltos y así poder alejarme de The Beatles


-¿Y bien Jane?-insistió.
-Te llamare apenas pueda… adiós.
-Te amo.

Colgué el teléfono antes de resoplar y dejarme caer completamente en el sillón.

Adiós George, Adiós Paul… si adiós a todo aquel circulo.



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Antes que nada una sincera disculpa por tan feo capitulo y sobre todo por la tardanza pero la escuela no me deja, si estudio ingles y tengo que practicar y esas cosas y bueno sinceramente no se si sea buena en eso :v pero al meno lo intento.
No he estado mucho en blogger y tambien lamento eso. Gracias por sus comentarios y bueno  espero les guste esta cosa.
 Espero subir entre estos dias el proximo lo juro trabajare a ratitos :3

bye bye :v