¿Cuánto tenia sin visitar el gran sitio llamado Liverpool?
Más de 5 meses, eso es seguro.
Era lo suficiente
como para sentirme verdaderamente incomoda al tener que volver a mis raíces.
Poco había cambiado aquel lugar desde el día que partí de el
o mejor dicho desde el día que me obligaron a salir de ahí.
Iba viendo por la ventana mientras los paisajes iban pasando
ante mis ojos. Solo escuchaba parlotear a George y no prestaba nada de atención
a lo que decía hasta que paro repentinamente causando mi asombro y mi mirada
contrariada.
-¿Por qué has parado?
-te he dicho hace como 2 metros que ya estábamos cercas-rio
el chico antes de salir.
-¡¿Cómo?! ¿Ya estamos en casa de tus padres?.... ¡Mierda!...
pero…-George abrió mi puerta para que pudiera salir pero al momento no reaccione.
-Tranquila, les simpatizaras.
-¿Crees? Y… ¿Si no?.... Mejor yo-me estiro de la mano y
apenas abrió la puerta de la cerca pudimos ver como unos vecinos chismorreaban
al ver al chico entrar.
-¡George ha llegado! ¡Harold!-Escuche un grito de una señora,
seguramente la madre de George.
Seguido de ello la puerta de la casa se abrió de manera rápido
y dejo ver a una mujer regordeta de unos años mayor con su cabello corto y con
una cara de alegría total, sonrió ampliamente antes de comenzar a caminar hacia nosotros. Yo por mi parte me
tense ¿Enserio? Si y fue por ello que retrocedí unos paso, George no lo noto
porque en esos momentos estaba dando un cálido brazo a su madre mientras yo
observaba la escena y desviaba mi vista
para ver a un hombre alto y delgado quien estaba en el marco de la puerta con una
sonrisa igual que la de aquella señora.
-Tanto sin verte cariño, pasa-La mujer toco la mejilla de su
hijo y yo me quede quieta sin saber cómo reaccionar.- ¡Oh! Disculpa… tú debes
ser seguramente Ethel ¿Verdad?
-Y…. ¿yo?.. Creo... lo que quiero decir es que…
-Si es ella Mama-rio George al ver mi torpeza.
-Un gusto… pero mejor entremos, creo que nos observan.
Sin objetar nada, fui
detrás de la Sra. Harrison y al lado de George quien tenía una sonrisa
babalonica. En la entrada nos encontramos con aquel hombre, padre de George,
quien tuvo a bien abrazar a su retoño.
-¿Quieren algo de tomar? Seguro tienen mucha sed ¿Vienen muy
cansados?-No sé si eran mis nervios o la madre de George nos inundaba con
preguntas al estar todos en la sala de aquella gran casa que George les había regalo
a sus padres.
-No mamá, gracias yo estoy bien ¿Y tú Ethel?
-Yo… estoy bien gracias. Enserio gracias-Agache mi cabeza
algo avergonzada mientras escuchaba una risa de parte de los padres de George.
-Tranquila Ethel… no mordemos ni nada parecido ¿No es verdad
Louise?
-No… además… hice tus galletas preferidas-la Sra. Harrison
acaricio la cabeza de George quien sonrió con malicia.
-Me encantarían unas. Ethel tiene que probarlas son las
mejores de por aquí.
-Seguro.-conteste de nuevo de manera monótona.
-Solo le faltan unos minutos.-dijo la madre de George- Que
bonita eres Ethel, mi George tiene buen gusto.
-Gracias-me sonroje o tal vez me puse de los mil colores porque
no sabía que hacer o cómo reaccionar.
-Creo que la estamos incomodando demasiado-dijo el Sr.
Harold antes de levantarse y salir hacia lo que era la cocina.
-Bien iré con tu padre y ahora regreso. Siéntete como en tu
casa cariño.
Pude ver como la mujer se alejaba de nosotros y como por
arte de magia respire ¿Qué no lo hacía? Bueno
ahora lo hacía con mayor entusiasmo.
-Creo que no le simpatice a tu padre-dije a George soltando
su mano algo enfadada.
-No es eso.-me de la mano y la acaricio un par de veces-
Solo se tu misma, no tienes que fingir seriedad…
-No puedo… digo es que tu familia me pone nerviosa y estúpida.
No quiero decepcionarlos y menos a ti-dije sonrojada.
-Jamás lo harías, solo que ahora respira o te pondrás morada-
George se levantó y tomo mi mano para que la sostuviera.
-Ya están listas las galletas… vengan a comerlas.-Grito la
Sra. Harrison.
Solo escuche como George le respondía con un escueto “Ahí vamos”.
Él comenzó a caminar a mi lado pero después me detuve y el
extrañado me vio.
Al quedarme ahí parada cerré mis ojos y respire profundo. Abrí
mis ojos con lentitud y sonreí y George me correspondió.
-¿Y de que son las galletas que le gustan tanto a Georgie?-dije
con burla cosa que sorprendió a los padres de George quien por cierto reía.
-Bueno, tienes que probarlas y dar tu opinión antes-dijo
Sra. Harrison.
-Muchas Gracias Sra. Harrison…
-Vamos… no me llames así, dime Louise
-Está bien, Louise…-sonreí- Soy bastante mal después de que
tomo confianza, si no pregúntele a su hijo.
-Sí, eres terriblemente dulce-dijo George bruscamente causando
mi asombro.
-Gracias.
Después de aquello pareciera que todo mi nerviosismo hubiera
desaparecido ya que reía y platicaba cómodamente con la familia de George.
Debo admitir que envidiaba la familia de George por lo bien
que este se llevaba con sus padres, mientras que yo muy apenas soportaba a la mía,
a excepción de mi hermano Rory y un poco con Peter.
-Creo que iré a descansar… iremos a descansar-dijo George levantándose
de la mesa.
-Fue un largo viaje-dijo el Sr. Harold
-Si… pero bueno, valió la pena para que ustedes conociera a
Ethel y ella a ustedes.
-Es un gusto poder conocerles-dije con una sincera sonrisa.
-A nosotros también nos encantó conocerte, pero anden vayan
y descansen.
-Gracias… ¿Cuál es mi habitación?-pregunte con naturalidad mientras
vi como Louise sonreía con picardía.
-¡Oh cariño! No tienes que fingir con nosotros… digo sabemos cómo vive la juventud hoy en día... claro
siempre y cuando lo hagan con responsabilidad-me quede con la boca semi
abierta.
-Vamos Ethel...-escuche la risa de George ante la respuesta de
su madre- Por aquí esta nuestra habitación… nos vemos mama, papa.
Ambos asintieron mientras sentía la mano de George en mi
cintura y veía como Louise me lanzaba un guiño.
Realmente los Harrison eran personas adorables.
¿Qué más podía pedir?
Nada.
Era nuestro segunda día en Liverpool
¿Confortable?
Más que eso. Me sentía de maravilla aunque me molestaba algo
¿Qué? Tener que estar cuidándome de que no me vieran con George por las fans
molestas y periódicos amarillistas. Mierdas al fin y al cabo.
La madre de George nos preparó en desayuno esa mañana y por
la tarde teníamos planeado ir a un Pub. Algo
elegante y sin llegar a ser aburrido.
Digamos que era algo exclusivo en aquellos lares de la
ciudad.
-Te ves bien…
-Gracias George… tu no cantas mal pero… podrías hacerlo
mejor-dije sonriendo y causando una risa de su parte.
-Vamos que es tarde.
Camine hasta la salida, donde nos despedimos de sus padres y
entonces fue cuando se pudo en marcha
que comencé a sentirme extraña.
El estar en Liverpool y no ir a con mi madre no pintaba para
nada bueno y de cierta manera la conciencia me remordía
Mi mente iba en todo ello que ni siquiera me percate de a qué hora me baje del carro y
ahora caminaba con George a entrada de un restaurante.
¡¿Restaurante?! Sí, yo también me vi sorprendida.
-¿Qué hacemos aquí? ¿No iríamos a un pub?-pregunte algo
confundida.
-Tengo hambre y quise primero comer. ¿Te parece?
-Eres horriblemente tragón George-reí y le cogí del brazo.
Las sorpresas son de
lo mejor pero a veces pueden ser relativamente pésimas.
¿A que me refería? Bueno lo único que esperaba era estar
sola con George, no saber que sus compañeros estaban ahora en Liverpool. Lo
peor de todo aquello es que George parecía saberlo.
-¿Qué tal chicos? ¿También pudieron liberarse unos días de
Brian?-dijo George sentándose en aquella gran mesa mientras yo miraba a John y
Paul.
-Solo nos dio dos días-dijo John mientras bebía de su copa- ¿Por
qué no te sientas Sally?
-No esperaba verlos aquí…
-Perdón, olvide decirte que…
-Sí, seguramente lo olvidaste George-dije molesta y de mala
gana.
No tuve otra opción más que guárdame mi incomodidad y mi
enojo. Más al ver que Paul no dejaba de verme, ese era uno de los grandes
colmos del descaro.
Quería largarme de ahí, correr o hacer algo para evitar que
Paul hiciera lo que hacía en esos momentos.
Por fortuna solo fue nos minutos antes de desviar su vista a
otro lado y bueno, todo parecía más
normal.
-Esto de comer como puerco me está hartando ¿A qué hora
empezara la diversión?
-Sí, vamos a The Cavern de una vez-dijo George levantándose.
Estaba a punto de levantarme cuando pude escuchar mi nombre, en una voz particularmente
conocida, demasiado diría yo.
¿Quién olvidaría la
voz de su madre al llamarle?
Apenas alance a girarme y encontrarme con su rostro, mi
nombre fue pronunciado de nuevo por su boca, ya no como una pregunta si no como
un modo de asombro y a la vez enfado.
-¡Ethel! ¿Desde cuándo estas aquí?-pregunto mi madre.
-Ni siquiera un… Hola Hija me da gusto ver que estas en
plena salud… estoy desde hace dos días Mona-dije indiferente.
-¿Y qué esperabas?... Espera, ¡Dos días! ¿Cuándo pensabas ir
a casa a saludarme?-de pronto mi madre noto que no estaba sola sí que George,
Paul y John nos miraban con asombro.
-Seguramente mañana…
-Que coincidencia…-dijo sarcástica mi madre-Y veo que no
vienes sola… también vienen tus amiguitos y tu novio.
-si mama, me estoy quedando con George…
-Pareciera que no tienes casa en donde quedarte Ethel, sabes
que eres bienvenida en la casa, tu casa.
-Dejo de hacerlo desde que me sacaste de ahí Mona.
-Eres exagerada… demasiado Ethel. Avece siento que te
pareces demasiado a tu padre.
-Pues prefiero aparecerme a él que a ti.
- Te mande a Londres no para que te hicieras amiga de aquellos que
malagradecidamente botaron a tu hermano.
-Eso fue hace mucho mama, deberías superarlo, Peter ya lo
supero.
-Eso no es cierto… y si mas no recuerdo hace tiempo atrás jurabas
odiarlos. Me decepcionas Ethel.
-¿Decepcionarte? Tú eres la que me decepcionaste.
-¿Qué dijiste?...-me quede en silencio antes de pensar bien
lo que le diría.
-Antes quisiera saber ¿por qué te decepciono mama?
-Porque quería que
hicieras tu vida un poco mejor no a que te colgaras de la fama de un chico…-al escuchar
esto último, sentí como la sangre me hervía. ¿Cómo era posible que mi padre
dijera todo eso? Yo no me colgaba de la fama de nadie, mucho menos de George.
-Yo no me estoy robando cámara Mona… y si de reproches hablamos tú no te quedas atrás.
-No creo que tengas algo que decirme… te he dado lo mejor que he podido, todo como
debe ser.
-¿Enserio? ¿Entre tus cosas mejores está el hecho que te
acostaste con Neil?-pude ver como la expresión
de mi madre cambiaba- ¿Ese es tu mejor ejemplo de vida?...
-¿De que estas hablando Ethel?
-No te hagas de alta moral conmigo cañudo tú te acostaban
con tu joven inquilino hace unos años… no me trates como una interesada cuando tú
te has portado como una….
-¿Una qué? Anda termia...
-Una puta-le grite y pude escuchar un grito de asombro de
los chicos. Mi boca suelta provoco que
mi madre me miraba primero con asombro y dolida para después levantar su mano y
meterme un gran bofetada.
-No hablas de cosas que no sabes Ethel…
-Y tu menos… te odio… te odio tanto. Olvídate de que existo Alice... olvídate…
Sentó mis ojos cristalizarse y ver como ella me miraba con algo de recelo.
Me di la media vuelta y comencé a caminar, apartando a George
y a los otros dos de mi camino.
Sé que no había hecho bien pero estaba harta de su hipocresía.
¿Cómo debería sentirme?
Estaba devastada, solo quería irme de Liverpool.
Seria lo mejor
Las vacaciones siempre llegan a su fin y la razón primordial
era que aún tenían que terminar unas grabaciones.
Esos días pasaron como algo
que no sabría explicar. Casi no pase tiempo con George después de
nuestras vacaciones. Se la pasó gran parte en el estudio y bueno.
¿Qué empeora la cosa?
Que Paul aun m buscaba. Yo claramente le evitaba, como dije quería
hacer las cosas bien así que le ignoraba y le hacía desplantes a más no poder.
¿Qué más había que decir?
No entendía por qué
él no entendía que las cosas habían acabo.
Esa semana estaba al cuidado de Julián, el niño aquel día en
especial había quedado rendido y estaba dormido arriba. Solo esperaba que
llegara Cynthia pero no, quien llego primero fue John y no venía solo… para mi
desgracia.
-Hola Sally-dijo John
con burla- ¿Y Cynthia?
-Aun no llega, de hecho creí que era ella pero para desgracia
mía no-sonreí y el también lo hizo.
-Puedes irte si quieres ¿Julián está dormido?-Asentí-
entonces si quieres puedes retirarte.
-Todavía no me pagas-dije en forma de burla a lo que él se quedó pensativo mientras Paul nos
observaba.
-Oh pues... ¿Qué no con verme es suficiente?-pude sentir
como se acercaba con algo de coquetería mientras
me echaba a reír por su acción. Lo se era raro que antes no lo soportara y ahora
hiciera esos juegos con él, pero créanme era mejor eso a soportar a Paul.
-No… preferiría ver a un perro cagando-dije riendo al ver su
expresión- Es broma lo del dinero... estoy esperando a George, dijo que vendría
por mi.
-Ya se tardó ¿No?-pregunto Paul.
-Seguro se le cruzo una chica sexy-dijo John.
-No es como tú... o eso creo-dije ignorándolos.
-Deberías aprovecharlo porque no sabes cuánto tiempo lo
veras aquí.
-¿Cómo?-pregunte ante la afirmación de John.
-Pronto nos iremos de gira, en un par de semanas si no me equivoco…
otra mierda
-Pensé que ya no… con lo que les paso en aquel lugar creí
que ya no volverían a esas cosas.
-Pues Brian no cree lo mismo... como sea gózalo estos días o
no lo veras a menos que te eche en su maleta y te lleve a la gira.
¿Ir a la gira?
Creo que John tenía buenas ideas de vez en cuando….
---------------
JAJAJA ya se reaparecí otra vez tarde :c pero estoy aqui y eso es lo importante.
No se que decir mas que gracias, a Ximena y Berenice por comentarme sus comentarios me hacen seguir con esta cosa hasta el final... lo bueno es que ya es mi utlimo fic XD
como sea. Xim un besote desde aqui tambien te quiero ;) y no se me ponga celosa Bere tambien te quiero con amor apache :v
cuidense estoy bien tarde aqui y tengo sueño
bye bye :)