Un día antes de la
llegada de los Beatles a Londres, yo,
sí, yo Ethel Best recibí una llamada de Paul McCartney.
Como pensé antes, lo
mejor que había que hacer era dejar en claro
mis relaciones terminadas con algún miembro de aquel grupo y bueno como
con George ya lo había hecho de una manera poco agradable ahora era el turno
del “encantador McCartney”. Fuera como fuese,
nos citamos en un pequeño Pub de Londres
Underworld era su nombre.
Debo admitir que antes de salir a casa sentí una ligera
sensación, no sabría explicar bien que era lo sentía, pero me hacía sentir mal
tal vez ¿Remordimiento?
De todos los medios en los que pude escoger para ir a la
cita yo preferí ir caminando. En una ocasión mi madre me había dicho que las
caminatas ayudaban a poner en orden las ideas o al menos hacia olvidar las penas que embargan el alma.
Debo admitir que al menos un poco de cierto tenían sus palabras, de aquella
mujer que tenía más de 5 meses sin verla y sin hablarle.
Creo que ese trayecto hizo que viera todo lo que tenía en el
momento y también, porque no decirlo, lo que me faltaba para ser feliz. ¿Qué me
faltaba? No lo sabía.
-Disculpe señorita, pero solo personas con reservación
pueden entrar-la voz de un hombre corpulento me detuvo de todo lo que planeaba
hacer y decir, por supuesto.
-¿Cómo?
-Que usted no puede entrar si no tiene algo ya previsto, lo
lamento.
-No… lo que sucede es que yo quede de verme aquí con…. Ramón
Williams…-me levante de puntillas para ver la lista que el hombre tenía en sus
manos. Aquel hombre un tanto desconfiado analizaba sus apuntes y verifico que
mis palabras eran ciertas.
-Pase….-dijo no muy convencido.
-Gracias noble caballero.
Le lance una sonrisilla sarcástica y camine hasta adentrarme
al lugar, era un poco más discreto que a los demás que había tenido la
oportunidad de ir. Me tome unas cuantas
copas a la espera del chico de los ojos hazel. Al principio me desespere por su
obvia tardanza que pensé en retirarme y dejar las cosas así, pero justo cuando
estaba decidida a irme pude verle entrar. Sonreí de puro alivio, alivio de que no me hubiera
dejado planada pero… siempre había un pero en los asuntos.
Una cabellera roja venía a lado de él, quien por cierto
volteaba a todos lados. Cerré los
ojos y aventando la copa que tenía en mi
mano al piso, me escabullí hasta llegar
a los sanitarios, en donde cerré la puerta de un golpe.
-Tranquila, la romperás.-me
dijo una chica de cabellara oscura, tan oscura que el mismo carbón quedaba
opaco.
-Me importa una mierda. ¡Mierda! ¿Por qué demonios vine?-
metí mi cabeza entre mis manos.
-Supongo que viniste a cagar-rio la chica, pero al ver que
no tenía ninguna sonrisa de mi parte
dejo de hacerlo- Bueno… ¿sabes que es lo que ayuda en estos casos?
-¿Un tiro en la cabeza?-pregunte sarcástica.
-Algo parecido… toma-me tendió un cigarrillo o lo que
parecía uno.
-No me apetece fumar tabaco.
-No es tabaco. Es marihuana, tómalo como un regalo… nos
vemos.
Aquella acción me pareció de lo más extraña posible pero la
ignore. Encendí el porro que la chica me había tendido y le di un profunda
calada. La chica tenía razón, me sentía más relajada y menos enojada. Mire por
todos lugares y vi a lo lejos a Paul
algo molesto. Camine hasta donde él estaba un tanto retadora. Quería gritarle
una que otra palabras que acostumbraban a salir de mi boca pero cuando estaba a
un metro de él me arrepentí y quise
salir corriendo, pero no pude.
-¿¡Sally!?- Fue ahí cuando caí en cuenta de que no Paul no era el único Beatles ahí, no lo era.
-H….Hola…-me quede helada al ver a John ahí, quien me miraba
divertido, voltee a ver a Paul al igual mismo tiempo que John lo hacía, en ese entonces
ya no solo era Paul y Jane si no que se les juntaba George.
-Que grata sorpresa… ¿No es así chicos y señorita?-dijo John
riendo y tomándome de los hombros.
-¡Hola Ethel!-pude ver la sonrisa de Jane y sentir la mirada
de los otros dos.
-George… Hola-dije ignorando al resto.
-Hola-el chico desvió la mirada y encendió su cigarrillo.
-¿Qué haces aquí tan…. sola Sally?-dijo John.
-Vine a… ¡Bah! Eso ya no importa…-había estado viendo a John
pero volví mi vista a George quien parecía evitarme.- Me entere que las
cosas no fueron tan bien como esperaban…
en la gira… lo bueno es que estés
bien… John, George.- puedo abogar a mí
misma diciendo que no sabía lo que decía.
-G...gracias.-dijo George.
-¿Por qué no te sientas con nosotros?... anda ¿una copa?
-No gracias… No sabía que estabas aquí Jane… hace unos días
fui a cuidar a Julian-mire a John quien me observaba atento- y me dijeron que
estabas de viaje y no pudiste tomarte una foto con las demás chicas
Beatles-dije algo lento las ultimas palabras
-Estaba trabajando Ethel… pero pude terminar rápido para
estar aquí cuando Paul llegara.
-Eso es amor del puro-dijo John con sarcasmo y sentí un
golpecillo de parte de John en mi rodilla y una sonrisilla complice.
-Eso es bueno, digo debes
cuidar a tu novio de cualquier mujerzuela que se le cruce. Las putas
aparecen de repente-dije de manera espontánea y vi como John escupía su bebida
por no aguantar la risa.
-Yo creo que tengo que irme… estoy algo cansado y mañana
viajo a Liverpool. Nos vemos Paul, John…. Jane… Ethel.
-Adiós- respondieron todos a unisonoro, yo no dije nada.
Solo observe como el chico tomaba sus cosas y comenzaba a partir.
-Yo..., también debo irme. Es un poco tarde.
No me detuve a escuchar nada. Busque desesperadamente a
George con la mirada pero mis intentos fallaron, el chico se había ido.
Maldije, me maldije en mis adentros.
¿Qué acaso las cosas pueden cambiar?
No lo sé, solo sé que escuche un repentino frenado de un
auto, levante mi cabeza y vi a George esperando su auto lo trajeran.
¿Mi día de suerte?
-Necesito un aventón…. ¿Puedes?-dije a lo que él solo giro a
verme.
-Yo…
-Solo si te queda cercas y… si quieres.
-¿Tú quieres?- mi respuesta se vio interrumpida por la voz
de Paul quien venía solo.
-Olvidaste esto… George... Hola de nuevo Ethel-dijo Paul
mirándome confundido.
-Gracias... bueno entonces…
-Si quiero George-le tome del brazo.
-Bien… entonces súbete.
Sin mirar atrás, sin mirar a nadie, me subí al coche al
mismo tiempo que George.
¿Cómo empezar? ¿Iniciar la conversación o dejar que él lo hiciera?
No sé cuánto tiempo
dure pensando en que era lo apropiado ya que pude sentir el rose de la mano de
George en la mía.
-Lo lamento, iba a dar el cambio y…
-Tranquilo si entre
tu auto es porque quiero que me manosees-dije causando que George me
viera, primero confundido y después con una sonrisa indescifrable.-…. Hola
George.-dije con voz lenta y mirándole directamente.
-Hola Ethel….
-te ves bien con esa camisa- pase mi mano por su camiseta
hasta llegar a su pecho donde quite mi mano rápidamente.
-¿Aun sigues viviendo con Kay?-pregunto sin darle mucha importancia a lo que yo hacía.
-Si… ¿Por qué?
-Para saber a dónde debo dejarte.
-Yo creí que… a lo que voy es que; tenemos que hablar
George, quiero hablar contigo.
-¿De qué?-paro el auto para poderme ver- Sabes las siempre
he sabido que las mujeres son complicadas pero tu… tu eres –soltó un bufido
mientras recargaba su cabeza en el volante.
-¿Desesperante? ¿Una hija de puta? Bueno es que si lo soy
porque mi mama tuvo una…
-Te quiero Ethel, mis sentimientos por ti no han cambiado
desde la última vez que hablamos. Estos siguen ahí con la misma o mayor
intensidad, pero lo que me jode es tu actitud tan intendible ¿Qué es lo que
quieres de mí?- me pregunto el chico en un grito de desesperación.
-¿Me amas tanto como dices?-solo vi como asentía- Hace días
me entro un ataque de nervios y por eso actué así… soy una mala persona.
-No lo eres.
-Sí, te deje en ridículo enfrente de… los chicos y eso no
fue bueno, el tiempo tampoco fue bueno.
-Eso no me importa, aunque debo admitir que me sacaste de
mis ideales aquel día-dijo George.
-Lo lamento… pero no vine
aquí a pedirte perdón, bueno si pero… - mis ojos se humedecían. Sentía
tanta rabia, desesperación, desilusión
y… en efecto era un coctel de emociones.
-Tranquila… todo va bien.
-No lo va…
-Tengo la solución. Dijo George acariciando mi mejilla.
-Así ¿Cuál?
-Intentémoslo… de nuevo pero ahora bien… hare que te
enamores de mí tan locamente que te cueste respirar si no estoy a tu lado-dijo
a modo de broma pero me pareció tan encantador.
-Tal vez…. Podemos discutir términos y condiciones en tu
casa-dije sonriendo.
-Eso me gusta aún más.
El auto volvió a tomar su curso.
¿Quién dice que no se puede empezar de nuevo?
Hacia una búsqueda
intensa de mi ropa tirada por la habitación de George quien evitaba que yo
terminara de vestirme adecuadamente.
¿Qué sucedía?
Bueno, yo esperaba
que las cosas dieran resultado en esta “segunda oportunidad” que le estaba
dando a lo que era nuestra relación.
¿Feliz?
Sentí que esta vez las cosas saldrían bien.
¿Por qué?
Porque pondría de mi parte para que esto fuera así.
Así es como yo quería que salieran.
-Basta George-dije en una risita mientras lo empujaba-
deja de joder y vístete, no muestres tus
miserias tanto tiempo.
-Pensé que te gustaban-dijo levantando su ceja de manera
coqueta- ¡Maldición!
-¿Qué sucede? ¿Acaso te diste cuenta de lo mal que te vez así?-dije riendo.
-Bueno... muchas morirían por tenerme así-dijo riendo y yo
le imite- pero no, olvide que tengo que ir rápido a casa de Ringo antes de
irme.
-¡Ah! Si... ¿A dónde dijiste que irías?
-Iré con mis padres unos días y le tendré que decir a
Brian-miro mi cara confundida- Brian estará en casa de Ringo por eso iré.
-Eso es bueno, ojala los pases bien con tus padres. Sera
mejor que me vaya.
-¡Espera!... ¿Por qué no vienes conmigo?
-Pues... sería buena idea, hace mucho que no veo a Ringo y…
- No Sally-George Rio- bueno si, pero no me refiero ahí
precisamente si no también ir conmigo a Liverpool
-¿A que iría contigo a Liverpool?
-A conocer a mis padres, a que te conozcan en persona, a
ti. ¿Qué dices?
-Yo… bueno. ¿No sería ir demasiado rápido? A penas
comenzamos y…
-Por favor Ethel…
-Está bien… creo que sí.
-Bueno, entonces ven conmigo también a con Ringo y Mareen.
-¿Tú quieres?-le sonreí.
-Sí, eso quiero.
Ir a casa de los padres de George no eran tan mala idea al
igual que oír a casa de Ringo.
Me di una ducha rápida y nos encaminamos a casa del
matrimonio Starkey.
¿Cómo era posible que de unos días a otros pudiera cambiar
de opinión?
Era otra de mis constantes interrogantes que por ahora
dejaba que se esfumaran del mismo modo en que venían.
¿Qué había de nuevo?
Pude ver la cara de Ringo, específicamente su nariz la cual
estaba un poco pinchada.
¿Esas eran las únicas nuevas?
Claro que no, Brian está sorprendido de nuestra relación
retomada.
¿Por qué Brian tenía que saber toda la vida de ellos? Eso
era irritante para mí pero siempre lo desafiaba y le pinchaba. Pero eso no era
lo malo
¿Y que lo era? La reacción del hombre al saber que el chico
y yo nos iríamos un par de días de ¿vacaciones?
Estaba molesto, inconforme y no sé cuántas más. ¿Y yo
que? Pues yo no fue bien recibida de su
parte por aquel pequeño detalle.
De ahí mas no hubo nada extraño o al menos eso era lo que yo
esperaba.
-¿Tienes un vaso de agua que te sobre?-dije al estar Maureen
y yo solas ya que Ringo y George habían ido a despedir a Brian.
-Claro… puedes tomarlo de la cocina es que tengo que mudar
de pañal a Zack-Maureen hizo una cara graciosa al tomar a su pequeño hijo en
brazos.
-Sí, solo que no sé dónde
queda la cocina-dije algo sonrojada.
-Que tonta soy, mira es aquella puerta que se ve por ahí.
Sin dilatarme mucho camine hasta el susodicho. Tomaba de mi vaso cuando escuche las voces de George
y Ringo y efectivamente sonreí al escuchar la de George. Iba de camino de
regreso cuando me encontré a Ringo.
Le sonreí pero el a mí no ¿Raro? Demasiado.
-Lo bueno es que ya se fue Brian y podemos seguir con la diversión-dije
de manera espontánea.
-Supongo.
-Espero que tu nariz se recupere, si no perderías tu
encanto.
¿Qué tan malo había podido ser mi comentario que vi la cara
de Ringo por demás seria?
-Yo… lamento haber sido tan imprudente.-escuche una suspiro
de su parte.
-Sabes Ethel… te seré de lo mi sincero posible… me da gusto
ver a George sonreír. Estos días ha estad de un puto genio que el verle con su
actitud anterior me hace estar feliz por
él.
-¿Así que estas molesto por que allá vuelto conmigo?-dije
ahora a la defensiva.
-No…
Se quedó en silencio unos minutos en los que creí que no diría
nada, dispuesta a ir me abrí la puerta
pero su voz me detuvo ¿Que más querría el enano ese?
-Felicidades para ambos… espero esta vez no vuelvas a cometer el error de liarte con
Paul, de nuevo-dijo Ringo a bocajarro. Yo me quede helada, era como si mi
sangre no fluyera.
-¿Qué mierda has dicho? Creo que el golpe en tu nariz afecto
tu cabeza.
-Si no le he dicho a George lo que se es por… olvídalo. Él
es un buen tipo Ethel.
-Sigo sin entender de lo que hablas y…
-Paul me lo dijo, estaba ebrio pero bueno tu sabes que un
ebrio siempre dice la verdad ¿No?-al ver mi cara de sorpresa- tu silencio lo
tomare como un si…
-No se lo digas… por favor. Lo de Paul y yo fue un error, un...
-Me importa poco los detalles Ethel, lo único que me importa
es saber que no jugaras de nuevo con mi amigo, lo demás me vale una mierda
¿Entiendes?-asentí
Ambos nos miramos en silencio.
¿Cómo putas hace el destino para encontrarnos en estas
situaciones tan incomodas?
-¿Por qué tardan demasiado?-Ringo y yo giramos a ver a George
quien sonreía ampliamente- ¿Y por qué tan serios?
-Nada, solo platicábamos de cosas cotidianas.-contesto ringo
-¡Oh! Pues quiten esas caras, asustan.
-No lo creo, ringo con su golpe luce mejor-dije a broma mientras
los demás reían y el chico y yo nos mirábamos con atención.
Ahora tenía que cuidarme. Al parecer tendría que cuidar mis
movimientos.
Si estas cosas me pasan a mí aquí.
¿Qué esperaba que ocurriera en casa de mí los padres de
George?
Espera que no fuera tan incómodo como esto.
Oh conocera a los padres de George eso es tan lindo *0* perdona cariño no habia leido tu capitulo y apenas ahorita me digno en entrar ;-; mil disculpas..pero hombre que ese George es lo mas tierno que habrias visto ehh e.e No puedo creer que alfin esten juntos ;--; ese George como que va muy rapidito ¬u¬ pero eso no importa *0* estan juntos...¡JUNTOS!oh dios,me tirare de la ventana por pura felicidad.Aunque se que tu eres muy cruel y vas a hacer que George termine con Ethel porque Ringo va a salir de soplon e.e cruel ;--;
ResponderBorrar¿Por que no matas a McCartney? ;-; el esta de sobra ¬u¬...ok quiza no debas matarlo...pero si dormirlo :v olvida eso e.e
Mis comentarios cortos otra vez ;--; debes de entender que estoy emocionada por queen en el concierto de montreal *0*
ojala sacaran en hd el de earls court de 1977 ;-; pero no se puede u.u o el live at the rainbow del 74 ;-; a menos que ya este y yo no me diera cuenta DD:
En fin...cariño a la siguiente prometo comentar mas largo DD:< pero el sueño me esta matando ¬u¬ y tu sabes que pasa cuando el sueño me mata ;-;
Ringo es taan buen amigo ;-;...tanto que hasta le presto la esposa a Georgie :v mentiiiira ¬u¬ me voy...adiosin cariñin :v que gay e.e
¡Ethel y George regresaron! ESTOY LLORANDO.
ResponderBorrarQue felicidaaaad, pero como siempre algo o alguien tenía que arruinarlo. No se sí fue Ringo, Paul o Ethel, definitivamente Paul y Ethel por haber traicionado a Geog :(.
¡Ay, pobre Ethel! Tal vez debería confesarle todo a George... O no.
Amo tu fic, querida Arely. Cada uno de los capítulos hacen que tiemble de pies a cabeza jajajaja REAL. Te awo, ya sabes.