sábado, 31 de mayo de 2014

A New Girl And American Women

Los  seres humanos somos como esponjitas.
¿En qué sentido?
En uno meramente metafórico, sé que pensaran que estoy loca pero permítanme explicarles.
Hay un sinfín de personas que nos rodean y de unas cuantas, de hecho las más cercanas, adoptáramos, por no decir copeamos, algunas actitudes.
Si, así es. Absorbemos como vil esponjitas algunas actitudes, características, manías, etc. de  dichas personas. A veces eso no es tan bueno, más cuando son malas aquellas cosas que directa o indirectamente tomamos de cada persona.
Ese era mi caso. ¿Cómo? Bueno.  Había adoptado una actitud para nada nueva y que para nada me ayuda, no, ni en lo más mínimo.
¿Cuál era?
Como lo había dicho antes son actitudes de  personas con las que tenemos acercamientos constantes, el mío se debía gracias a John Lennon, y bueno… ¿Cuál era una mala  actitud de John?
Los celos, esos malitos celos que John e había contagiado, aquellos que te mataban lentamente, tan lento que era casi imposible percibir el daño que causaban.
Un amor con celos no era bueno.
¿En que termina?
Si no eran buenos, no podían terminar bien….



-¿Y a qué se debe el honor de tu inesperada visita?-Kay me miraba y es que en esos instantes tenia  esos primeros síntomas de celos… si es que se pueden llamar síntomas.
-Quise sorprenderlos a ti y a Baker haciendo sus cosas pero solo me encuentro a Baker tirado en el sillón dormido y a ti muy tranquila.
-En una relación no solo hay sexo…
-Aunque es algo de lo que debe haber en demasía…. –volvimos a ver a Baker quien se levantaba somnoliento- Iré al cuarto a dormir bien. Luces como la Ethel de antes, así  desalineada-rio Baker antes de darme un beso en la mejilla y salir de ahí.
-No tenía ganas de cambiarme, no hoy.
-Me recordaste a la primera vez que te conocí en el supermercado-rio Kay- y ahora ¿me dirás la verdadera razón de tu visita?
-Quería hablar… estaba sola en casa, sin nada que hacer y John  o me ha hecho mucho caso.
-¿Sera acaso porque está en grabaciones? Recuerda que esta en eso Ethel. John será un hijo de puta y lo que quieras pero en cuento a su música y cosa semejante él es muy entregado, lo digo por lo que lo conocí.
-tal vez tengas razón…pero sé que hay algo más.
-¿A qué te refieres?...
-Ha estado raro conmigo desde hace tres semanas atrás. Desde que fuimos a…-me quede callada ante la cara de sorpresa de Kay
-No me vayas a salir con que esta celosa, ¿Lo estás? ¡Joder Ethel! Es lo malo de estar con John te pega sus malas… deja de hacerte ideas en la cabeza, por favor.
- Es que no son ideas…
-Lo son. Tranquila, cuando terminen las grabaciones  lo tendrás todo el día para ti sola.
-Estoy vuelta loca-toque mi cabeza.
-seguro. ¿Por qué no vas a verle? Es un bonito día para visitas de parejas.
-¿Crees que sea adecuado?
-Dm….  21 de marzo pinta para una bonita visita a los estudios EMI-sonrió Kay.
-Supongo. Gracias. ¿Me veo mal?
-Solo déjate el cabello suelto.
-Está bien.


Las buenas ideas solían venir de personas que tenían la cabeza fría.
Porque era buena  idea ¿No?




Tenía mucho que no visitaba los Emi. 5 Meses desde lo ocurrido con Cynthia en ese mismo lugar había provocado que no volviera a poner un pie en ese lugar.
El tener eso presente no pude evitar que mi mente  calculara que tenía  un poco más de 3 meses viviendo con John Lennon.
Desde que estaba con él las cosas iban bien, normal y dejando mi lado rudo  admito que le iba queriendo más día a día.


Pero las malditas inseguridades venían a mí y como  dije los celos iban creciendo y no eran celos irracionales.
¿Entonces?
Me tenían hasta la  puta mierda aquellas notas, tarjetas o frases tan tontas que le llegaban con constancia a John Lennon.
En si no eran las notas, que por cierto el remitente lo tenía en abreviaturas y algunas veces ni siquiera lo tenía, lo que en realidad me molestaba.
¿Y que era?
Las caras y gestos de satisfacción, sorpresa y unas mil emociones de John que pasaban por su cabeza cada que las tomaba y las leía.
Eso, aunque él lo negara, yo lo veía.

-Buenos días- el saludillo me trajo de vuelta a la tierra.
-Perdón, lo lamento. Buenas tardes-dije mientras miraba el reloj de la recepción de los EMI.
-Cierto… respira Edie, es tu primer día,  no la cagues más-dijo entre dientes pero mi buen oído lo pudo percibir.
-¿Qué más has hecho mal además de dar un saludo inequívoco?-sonreí y ella avergonzada  negó rápidamente- Como sea….
-Espere…. Usted no puede entrar, solo los empleados y… oiga… usted… ¿Es usted quien pienso que es?-abrió los ojos tan grandes que casi se le podían salir.
-No soy adivina, así que no sé qué pase por tu cerebro en estos momentos-dije sarcástica.
-Tiene razón. ¿Eres Sally Simpson? ¿La Ex de uno de ellos? ¿No?
-Tal vez… ahora si con tu permiso o sin él.
-Lo lamento pero no puedo dejarla pasar…
-¿Y quien eres tú para prohibírmelo?
-Soy Edie Holmes, empleada de aquí y…


Estaba a punto de estallar, con aquellos antiguos arranques de ira pero justo en ese momento escuche la voz conocida de George Harrison, tal vez mi salvación de aquella penosa barbarie.


-Buenos tardes- gire a ver a la tal Edie quien lanzo aquel saludillo apenas audible para mí, para mí porque George ni siquiera se había dado cuenta hasta que se le tiro un papelillo y cayo cercas de mí.
-Hola-le salude causando  que me volviera a ver.
-¿Qué haces aquí?
-Vine a darles una visita. ¿Acaso no se puede?
-No cuando no es tan agradable la visita….
-Lamento la interrupción pero…. Aquí están sus papeles Sr. Harrison-tanto George como Yo  volvimos a con Edie quien temblorosa le extendía unos papeles-  El sr. Martin acaba de llamar para decir que  lo están esperando.
-Gracias…. Ya me voy, nos vemos... Sally.
-Puedes decirle que estoy aquí, por favor.
-¿Algo más?
-Me dio gusto verte-me acerque y rápidamente bese su mejilla y pude notar como apretaba mi mano.
-Seguro.


Desapareció de mi vista y de la de todos. Todo parecía normal pero no lo era. ¿Por qué?
Por la sonrisa babalonica de Edie quien miraba atentamente por donde George había desaparecido segundos atrás.


-Deberías de hacer tu trabajo y dejar de babosear-dije riendo antes de ver como Edie me  respondía asintiendo.- Tranquila, solo jugaba.
-No quiero que me despidan, es mi primer día.
-Lo estás haciendo bien.
-¿Cree?
-Claro, yo tampoco me hubiera dejado entrar-sonreí-  ¿Te gusta?
-¿De qué está hablando?
-No me hable de usted.  Y si sabes de quien hablo, él es un excelente chico y está soltero….
-Sinceramente no lo entiendo, será mejor que siga haciendo mi papeleo.-sonreí antes de ver como Lennon se asomaba y buscaba algo, a alguien.
-Aquí estoy
-¿Sally?... ¿Qué haces aquí?
-Vine a visitarte ¿Tiene algo de malo?
-No…-pude ver su cara de desconcierto.
-Tu cara apesta ¿Esperabas a alguien más? Tu cara es de una decepción indescriptible.
-De hecho si pensé que era alguien más,  había quedado de... olvídalo. ¿Qué quieres?
-Bueno, perdóname por no ser tu cita secreta, lamento arruinarte el día…
-No tengo nada que perdonar,  y no has contestado mi pregunta.
-Pues es que quería invitarte a salir cuando terminaras pero por lo que veo.
-No, voy a salir hasta más tarde... Sally….
-¿vas a salir con la alguien más? Bueno espero que te vaya de maravilla…-sentí la mirada de Edie algo  sorprendida, era lógico, pero además de ellos sentí como Lennon me sostenía de la mano de manera fuerte casi lastimándome.
-No me gusta que vengas hacer esas estupideces, si vas hacerlo mejor te hubieras quedado en casa.
-Creo que en eso ambos concordamos, me voy…
-…. Tampoco te estoy corriendo.
-Métetelo por culo John…



Dije sin tener que decir más.  Mire a mi alrededor y pude ver a unas chiquillas que seguramente estaban a la espera de ellos. Decidí caminar entre ellas las cuales me veían asombras. Supongo que me reconocían, como fuera que fuese  pase por donde ellas y así como llegue me fui y como salí, entre a casa.
Del cielo también se puede sentir un pedacito de infierno, ¿no?


El amor definitivamente no es como t ello pintan. No, no es como aquel día que sale una pequeña mujer en busca de cualquier cosa y  por cosas de azares se topa con aquel hombre casi perfecto de  buenas intenciones y de noble corazón que promete amarla el resto de sus días.
No, eso no existía y mi hombre no era por mucho  imperfecto.


Mi instinto no había fallado y eso me hacía sentir mal.
¿Respecto a qué?
Después de aquella discusión las cosas habían cambiado. No habían empeorado, no, pero faltaba algo y no sabía que era. No lo reconocía en ese momento, tal vez porque el enamoramiento, al menos a mí, me tenía un tanto ciega.


-Luces bien hoy-toque su mejilla a la vez que le depositaba un beso en la mejilla.
-De verdad eres una ciega Ethel-me tomo de la cintura y me indico un asiento a su lado.-Mira nada más… las cosas no van bien.- Lennon se refería a la guerra que había en aquel entonces por Vietnam, a mí en lo personal no me gustaban hablar de esos temas, claro, estaba en desacuerdo pero de ahí en mas no podía hacer nada  ¿Qué se podía hacer?
-Hay cosas que nos gustaría cambiar del mundo pero no se pueden…
-¿Quién dijo que no? Tal vez si alguien lo dijera…
-Ni siquiera se te ocurra, no te metas en as problemas. El otro día  vi a un fotógrafo siguiéndome. Brian nos pidió...
-Ya paso mucho tiempo Ethel, por mí el mundo entero se puede enterar de lo que hay.
-Lo dices tan a la ligera, como a ti no te juzgaran de amante…
-¿Y? La gente se esconde para hacer el amor y las cosas verdaderamente malas están a plena vista de la gente.
-Bueno si…
-Algún día deberíamos salir tomados de las manos y terminar con esas estúpidas suposiciones de una buena vez.-me miro profundo antes de sentir como se formaba en mí una sonrisa.
-Estaría encantada de pasear con usted.
Sabía que aún quedaban cosas buenas entra las malas que uno venía arrastrando o las que podían avecinarse.
Y eso de avecinarse era mucho más pronto de lo que esperaba.
Sí que lo era.



Miraba asustada  aquella fecha del mes. No podía equivocarme y tampoco estaba confundiéndome.
Tenía una duda grande y por ello mi cara horrorizada cada vez que me cercioraba que la fecha era la correcta.
¿Y si lo estaba?  ¿O solo era una descompensación?
No lo sabía y es que viviendo con John había estado viviendo en excesos.
¿Qué clase de excesos?
Vida nocturna llena de salidas y cuando no salíamos nos quedábamos en casa bebiendo, colocando y una que otra vez nos íbamos de viaje  juntos.


Respire  tratando de tranquilizarme pero con el ruido externo me era casi imposible. Así que decidí  contestar el teléfono.

-Bueno…. ¿Bueno?


Por más que intentaba que alguien contestara nadie respondía hasta que cansada cortaba, no había sido el primer día y estaba harta.
Hubo una segunda ocasión y bueno, estando con mil cosas en la cabeza y a la vez enfadada. ¿Cómo querían que reaccionara?

-Si no respondes Hijo de mierda, quien quiera que seas….
-Soy Brian Ethel.
-¡oh! Lo lamento…
-Esta John... necesito hablar con el...
-¿John? No, él salió muy temprano.
-Cuando regrese dile que tengo que hablar con él. Dile que es importante.
-SI, enterada.
-Nos vemos.
-Seguro-conteste no muy convencida.

Tenía tres días que se había lanzado  en casa de Brian el nuevo álbum de los chicos  “Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band”.
Este estaba siendo un éxito y de cierta manera era muy diferente a lo que ellos venían haciendo, era algo que en lo personal me había encantado.

-He llegado…
-hey… ¡Hola Paul!..-me acerque y bese la mejilla del chico quien me correspondió de manera discreta mientras pasaba su mano por mi trasero.
-Hola Ethel...-saludo McCartney.
-Eres… …John, llamo Brian y dijo que era urgente.
-Seguro quiere que le regrese la llamada… iré hacerlo.-Con pesadez John se alejó de nosotros mientras que Paul comenzaba a sonreír.
-¿Y qué diablos te pasa?
-Nada… solo que  la pase bien estos días ¿Y tú como estas? No tienes buena cara.
-Necesito ir con el doctor-dije sin más- ¿Y cuantas fueron?
-Solo una-sonrió- Solo con ella tuve.
-¿Acción salvaje?-solté una carcajada.
-No te lo diré…
-No lo hagas-le golpee tan fuerte como pude- ¿Cuándo la vuelves a ver?
-Es americana. New York-suspiro profundo- es fotógrafa. Era una mujer interesante.
-¿No era acaso al chica con la que platicaste en la presentación del álbum, aquella de pelo rubio?
-Exacto-sonrió.
-Los destinos se pueden cruzar.
-Estás loca.
-Tú que sabes…


Las americanas o las que residían de aquel lejano continente me serian un problema.

O tal vez ya lo eran.



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 aqui  otro pedazo de mi seco cerebro :c
con este pedazo me faltan mas capis >:c bueno espero ya terminarlo ahora si en dos y si no lo dejo en 50*O* como sea :v
espero sus comentario y bueno..
ahi se esta donde le final .

Saludos A MI amada anita huerfanita (tu sabes quien eres) :v
y a Ximenita :3
 :3 
I love so much :v


ahora si me voy, para que veas anita , que si contesto mensajitos >:c
ahora si adios :3


sábado, 24 de mayo de 2014

Love And Other Sins

¿Qué hacia?
Caminaba.
¿A qué dirección?
A aquella casa estilo Bungalow que pertenecía a George Harrison.
¿Motivo?
Quería hablar con él, aclarar lo ocurrido con Cynthia días atrás, con exactitud 3 de anterioridad. Aquel día de mi desmayo repentino, me desperté en casa de Baker, con las miradas confusas y sorprendidas del mismo Baker y Kay. ¿Por qué? Por lo que había causado mi desvanecimiento y seguramente por lo que  estaba a punto de hacer. Bueno, aunque la única que estaba enterada de lo que haría era  Kay ya que si Baker lo supiera me lo prohibiría, y de cierta manera le entendía.

¿¿Cómo reacciono el chico al verme?
Su cara tenia mil emociones en una. Coraje, desconcierto, sorpresa y similares.
Al principio no me dejo entrar pero como yo tenía un poder de convencimiento, George accedió  no muy convencido en realidad.

-¿Qué es lo que haces aquí?
-Ya te he dicho que quiero que hablemos.
-No creo que haya que  nada que aclarar, todo quedo bastante entendido aquel día. Me duele saber que en realidad nunca te conocí y más que te hayas metido con mi “amigo” y que tu  estuvieses con un  hombre casado Ethel….
-Yo no estuve con el estando contigo…  lo que paso con John   no fue hasta aquel día en New york, donde yo creí que tú y la chica aquella-Los ojos profundos de George excavaban lo más profundo de mi- Él estaba borracho y yo… dolida.
-Eso no es excusa…
-y lo sé. Pero si sé que me enamore George... realmente lo hice.
-Que te aproveche entonces, puedes irte ya.
-Antes… quiero saber que me entiendes y que algún día me perdonaras, dilo, Por favor.-George lanzo un suspiro antes de desviarme la mirada.
-¿Por qué debo perdonarte? ¿Por enamorarte de George? ¿Por no haberte enamorado de mí? O ¿Por qué también te metiste con Paul?
-¿Cómo?
-¿Me lo negaras?... ¿Cuánto estuviste con él?, mejor ni me digas, No quiero saber que tan estúpido fui al quererte. Me decepcionas, pero más me decepciono a mí mismo por ser tan idiota-dijo George ya en un grito lleno de rabia.
-Intente quererte lo mejor que pude pero en estas cosas no se puede obligar a nada…
-Vete… ¡Lárgate!
-Te quiero… te quiero mucho aunque ahora mismo no lo creas –me acerque a él e intente besarle la mejilla pero solo recibí una mueca de desaprobación – espero que me dé en verdad me perdones… estoy enamorada de él, si, ese es mi pecado ahora entonces...
-Que te aproveche... cierras la puerta antes de que salgas.

Sus últimas palabras  antes de salir del Living  fueron aquellas.
¿Me perdonaría algún día?
Eso anhelaba con todas mis fuerzas. Su perdón.
Espero nunca arrepentirme de esto.


Nuevos aire. Nuevas expectativas de vida y una nueva vida, todo ello venia conforme al momento en que Lennon firmaba su trámite de divorcio, por fin el chico era libre y yo era liberada de culpas.
¿Cómo cuáles?
De las acusaciones de adultera. La prensa se había mantenido alejada respecto a esta situación pero como siempre habría fugas de información y el día en que Cynthia y John firmarían el dichoso papel se encontraron con un par de reporteros, quienes, querían cubrir la nota. Si, la inesperada e impactante noticia.
Las sospechas de una infidelidad y de un tercero en discordia se olían en el aire pero nunca la concretaron... no en ese momento.
John vivía ahora en un departamento propiedad de Brian Epstein. Ahí era donde nos veíamos de vez en cuando. Es ahí donde fui después de no ver a John en dos días, dos días después de que vi a George ¿Coincidencia? No lo sé.


-Brian se está poniendo celoso de que te venga a visitar… creo que no le gusta que vea a su amado-reí mientras veía como John revolvía un poco su closet.
-Calla-rio John antes de buscar aquello que buscaba con tanto afán- ¿Cómo se me ve esta camisa?
-Es buena... pero tú siempre serás un monstruo...-reí a carcajadas antes de ser golpeada por Lennon.- ¿No sabía que tendrías planes para salir?
-Derek me invito a salir... No hay problema con ello o ¿sí?
-Claro que no… solo que vine a verte y pensé que tú… tenías tantas ganas como yo de verte…
-No empieces... no seas como Cynthia-dijo en un tono sarcástico y con una sonrisa de sorna que no pude evitar que me molestara.
-Jamás…  será mejor que me vaya para  no arruinar tus planes.
-Antes de que te vayas podrías decirme… ¿te gustaría quedarte a vivir conmigo?
-¿Qué? ¿De qué  hablas?-pregunte confundida.
-Estoy harto de no verte y bueno, ya soy libre…
-Yo… no sé ¿Y Brian?
-¿También quieres que viva con nosotros? No... No quiero interrumpir sus noches de locura-rio
-No me refiero a eso, él me terminaría odiando, más de lo que ya lo hace…
-Pensé que esas cosas no te importaban
-De hecho no pero… ¡tienes razón!  Te quiero…. ¿Cuándo?
-Cuando quieras… pero ya es hora de irme... Derek me matara. De por sí ya llego tarde para la exposición esa…
-¿De arte?-el asintió- Bueno… cuídate y espero no te aburras mucho.
-¿Aburrirme? No lo creo conoceré a la diosa Bardot- dejo un beso en mi mejilla y salió del departamento con total tranquilidad.

¿Vivir con Lennon?
Si, seguro una nueva vida y  nuevas ilusiones esperándome.


Las despedidas. ¿Qué tan tristes podían ser? En realidad las considero una mezcla extraña de emociones, las cuales se junta, claro, dependiendo de las circunstancias.
Rory había conseguido la beca para estudiar en New York. ¿Qué estudiaría?  Pintura. Era un artista por naturaleza.
Tenía  un mes viviendo con John. ¿Tanto tiempo? Siempre he dicho  que el tiempo puede ser el mejor amigo y enemigo al momento.
En ese entonces no sabía que era lo que era. Un buen presentimiento era el que rondaba o tal vez era malo. El chiste es que vivía en un departamento con John, no, no el que Brian le había prestado, si no otro. Uno alejado de la presencia hostigante de la sociedad londinense.
Lo que  sí puedo decir es que estaba harta ¿Por qué? Por qué tenía que esconderme de vez en cuando para que no me vieran con John, con el cual me peleaba de vez en cuando.
Peor bueno,  como decía en un principio, las despedidas se daban en cualquier fecha y ese día era momento de que mi pequeño hermano Rory partiera a su nueva vida americana.

-Cuando quieras ir a visitarme, serás bien recibida-dijo  aquel pedazo de carne que tanto amaba.
-Claro… algún día te visitare en tu fama. Cuídate y llama en cuanto puedas.

Un cálido abrazo entre hermanos y unas lágrimas que fueron inevitables. Fue un hasta luego para Rory y para mí.
Kay me había acompañado con la intensión de relajarse pero sobre todo de distraerse. ¿Distraerse?
 Si, había estado unos días sola ante la ausencia de Baker quien se encontraba de viaje  por motivo de su trabajo, en realidad en chico no tardaría pero la angustia de Kay iba más  haya ante la falta de quien era su esposo. ¿Razón? Pues…. Digamos que sus ilusiones no estaban saliendo tal y como ella quería.

-¿Todo bien?...
-Sí, bueno… Sabes que Baker y yo estamos buscando una familia pero parece que mi cuerpo aun no quiere.
-Tranquila todo  a su tiempo.
-Pero Baker esta tan desilusionado como yo, no me lo ha dicho pero sé que lo está.
-Bien sabes que  John no es así-recrimine a la chica- tal vez deban tomarse una vacaciones, ya sabes….
-¿Crees?
-Sí, apenas llegue ve con él a cualquier lugar exótico y afrodisiaco.-reí a la vez que veía como Kay sonreía- Y ya sabe… cogen mucho
-Eres una puerca
-Lo niños no nacen de  otra forma. Si quieres uno tienes que…
-Olvídalo, contigo no se puede hablar seriamente… te llevo a tu casa Sra. Lennon.
-¡Shhhh! Alguien puede escucharte… ¡estoy jodida!
-¿Por qué? ¿Paso algo malo?
-Si…. Me  he enamorado profundamente. Como una tonta Kay… como una vil y miserable tonta.
- Y luego de quien-rio- Que vueltas da la vida… por eso dicen que cae más rápido un hablador que un cojo ¿no?

Deje que siguiera con sus tontas bromas que al fin y al cabo eran verdad. ¿Quién se imaginó que algún día me enamoraría perdidamente de John Lennon?
Lo estaba. Enero era un buen mes para reconocer aquel hecho.
AL llevar al departamento que compartía con John, me despedí de  Kay y corrí hasta el piso donde se encontraba  digámoslo mi “nidito de amor con John”.

-¡John! ¿Dónde estás?

Calle al instante al escuchar algunos acordes. El amor me tenía tan idiota que no pude evitar sonreír y fue ahí cuando  camine hasta una habitación que fungía como un mini estudio.

-¿Qué haces parada ahí? Ven… ¿Qué te parece?
-Me ha encantado. Debo reconocer que eres bueno en eso. ¿Cómo se llama?
-No lo sé… me faltan unos detalles que no terminan de convencerme pero ya los afinare con Paul.

Lennon se levantó y dejo su  guitarra a la vez que se acercaba a mí.
Era tonto pero me gustaba. Si, a veces peleábamos, pero todo iba bien. Para mí lo iba.


-¿Y ya dejaste las mariconadas con tu hermano?
-No son mariconadas… él es un gran chico y espero le vaya bien en aquellos lugares. Si hace pasa, estaré rodeada de artistas.


Mire unos sobres que estaban sobre una mesita  la cual capto mi atención de inmediato, todos venían a nombre de John pero aun así, no evite echar un vistazo.
-¿Algo para mí?
-No en realidad, solo una invitación a una exposición.
-No me gustan esas cosas, además ¿De qué artista es?
-Es una… mujer. Me ha enviado una invitación y quiero que vengas conmigo.
-¿Es la misma de la vez pasada? ¿No me dijiste que era extraña tanto que ni siquiera entraste?-John asintió- ¿Entonces?
-No lo sé, esta vez quiero ir.
-¿Cuándo se supone que es?
-Mañana…
-No me gustan esas cosas pero… si quieres que te acompañe- él se limitó a sonreír mientras sujetaba unos papeles en su manos.-te quiero, lo sé es estúpido pero te quiero.
-Luces linda cuando  eres tierna-se acercó y roso mis labios antes de salir de la habitación implorando a que lo acompañase.




Lennon había salido muy de  mañana y muy de mañana me refiero a eso de las 12 del mediodía.
Yo mientras tanto me arregla un tanto ¿Cómo debe irse vestida a un evento de ese tipo?
Al principio una cosa que  me rodeaba por la cabeza pero después lo deje en las manos del azar.
¡¿Qué más daba?!


-Voy- grite a la desesperada tras escuchar el timbre, al principio creyendo que era John quien generalmente olvidaba las llaves del departamento.
-¿Esta John?-era Paul quien me miraba  curioso y era lógico, hacía más de un mes que no nos veíamos, de hecho, aunque tuviera una relación con John yo evitaba a los demás integrantes.
-Salió, no ha de tardar. ¿Quieres esperarlo?
-No lo sé, no creo que este bien….
-¿Por qué?-solo negó con la cabeza a la vez que se decía a entrar- ¿Quieres algo de tomar?
-No. ¿Ira a tardar mucho?
-No tengo idea...
-Entonces será mejor que venga en otro momento…
-Tu no por favor, No me jodas con esto Paul-casi le grite en un arranque de desesperación.
-No sé de qué hables, pero…
-¿No me digas que estas molesto?  Pareciera que todos  me odian por... o puta que fui y tienen razón pero ¿Tu?
-Yo no lo estoy, no por los razones que crees-me miro antes de continuar.
-Entonces ¿Cuáles son?
-¿Por qué Lennon?-aunque al principio no le comprendí pude hacerlo después de observar su cara, solo me limite a sonreírle- ¿Me contestaras?
-Sabes... eso mismo me lo preguntaba yo hace unos pocos días atrás. –Me senté a lado de Paul antes de poder continuar-  Aun le recuerdo con su copete con el cual intentaba imitar a Elvis cada que iban ustedes a tocar a el Casbah Coffe Club-sonreí- le veía pero a la vez no ¿Me entiendes? Después cuando  se fueron a Hamburgo con Peter… le vi cuando estaba con una rubia, supongo que era Cynthia, sentí algo raro esa vez que le vi pero no entendía que era y por ultimo aqui día  tanto en la fiesta y por consecuente en el aquel sitio…le odiaba sobremanera. Siempre me gusto pero algo de mi hacia que lo negase y ahora e lo digo con total seguridad, le quiero, Paul... de verdad lo hago.-el chico me mantuvo la vista por unos cuantos segundos antes de  morderse el labio.
-Hablas de el con tanta pasión… Espero seas correspondida Ethel, de verdad lo espero.
-Creo que sí. Si no, no hubiera dejado completamente a Cynthia o... no estaría aquí ¿No lo crees?


Paul solo se encogió de hombros mientras ambos nos repartíamos palabras con los ojos, hubo un momento en que nos regalamos una sonrisa amistosa.
Tome su mano, como una forma de dejar todo atrás y bueno.
¿Qué malo podría llegar a pasar?
Todos conocían a Lennon por su actitud demás celosa, posesiva que en trasfondo desenmascaraba a la persona más insegura de sí misma que pudiera haber conocido. Esto no lo entendí hasta un poco después.


-Ethel…. ¡Paul!-pude observar que John estaba sorprendido y en acto reflejo miro as manos que Paul y yo teníamos entrelazadas, por la cara que puso sabía que cosas raras pasaba por su cabeza- ¿Qué haces aquí?
-Vine a verte, estaba esperándote y…
-Ahora no puedo... tengo que salir.-vimos como Lennon desaparecía de nuestra presencia.
-Sera mejor que me vaya, cuídate Ethel.-Pau se despidió con un ligero beso en la mejilla a la vez que le dejaba para seguir a John.
-¿No pudiste ser más grosero con Paul?
-¿Y cómo querías que reaccionara? ¿Qué le felicitara por  estar aquí contigo? ¿A solas?
-¡¿Cuándo confiaras en mí?! Lo de Paul y yo ya paso… hace mucho. Supéralo John… estoy aquí, contigo y...


Para cuando me di cuenta ya le tenía encima mío besándome pero no como lo hacía en las otras ocasiones, lo hacía con furia y coraje. ¿Una forma de desquite? Probablemente.
Tanta fue su agresividad que termino lastimándome.

-¡Hey!-le empuje.
-¿Dónde está?
-Se ha ido-dije mientras limpiaba mi labio herido y sangrado-Gracias.
-NO quería lastimarte…
-Lo haces… pero en fin, no quiero que estés molesto ¡vah!
- Solo no lo vuelvas a hacer, No soporto que McCartney este cercas de ti, ¿Podrías evitarlo?
-Es una broma ¿Verdad?-vi su seriedad y por ende la respuesta lógica- Es imposible que… pero bueno, si eso te tiene más tranquilo evitare a McCartney ¿Contento?
-es hora de irnos…
-¡Oh cierto!, solo me cambio de blusa y nos vamos.



¿Cómo empezar  con aquella experiencia?
Bueno, el arte no era mi fuerte, adoraba que la gente tuviera  alto mundo en cosas artísticas y en todas sus formas pero seguramente a escultura, o al menos lo que veían mis ojos, no era lo mío.
Digo, es que ni le encontraba lógica a lo que veía.


-Una manzana... ¿Qué es eso?-estaba a punto de “criticar” una escultura cuando vi como Lennon miraba entretenido una escalera y una lupa colgando del techo.-¡John!
-Espera… ¿qué hay ahí?
-no lo sé.
-Iré a ver…

En efecto lo hizo y al ver su cara supe que  estaba confundido, pero después cambio su cara por una cara que antes no le había visto, me miro fijo para después bajar.

-¿Qué era?
-Un papel…
-¿Y? ¿Qué decía? Vamos, dime, no seas misterioso.
-Si
-¿Si qué?
-Eso decía….
-Pues si esto es arte… yo también podría hacerlo. Todo es tan…-fui ligeramente interrumpida y por menos que quisiera me gire a ver a John Dunbar, si, aquel que era  jefe de Maggie y dueño de la Indica Gallery.
-buenas noches, espero la estés pasando… hola Sally-me limite a sonreírle- Bueno… John quería presentarte a la creadora de lo que ves ahora aquí... Ella es yoko... yoko él es John.

Aquella mujer era rara y asiática, si, era asiática ¿Cómo era que pudiera ver con aquellos ojos tan rasgados? No sabía.
Solo vi la mirada penetrante que esta le había dedica a John y que raramente John se la había sostenido.
La mujer aquella le extendió un clavo y señalo a una parte de su exposición.

-¿Y qué tengo que hacer?-John me miro a mi.
-La obra se llama clava un clavo-dijo aquella mujer algo  baja de estatura.
-Profundo, entonces lo hare…-John estaba a punto de hacerlo cuando la voz de aquella mujer le interrumpió.
-Son 5 Chelines-La cara de John no tenía precedentes y creo que la mía igual ¿Qué no sabía quién era? Pensé que la reacción de John sería muy diferente  a la que tuvo en aquellos instantes. Definitivamente el nunca terminaría de sorprenderme.
-Lo justo- saco algo de su bolsillo y se lo entregó a la mujer, aquel solo  lo observo y asintió antes de alejarse y junto con ella John Dunbar
-Hagámoslo pues….
-Bien Johnny…



Mire a donde la mujer.
Algo malo sentí. Más al ver que ella seguía viendo a John de lejos, en silencio y creo... sí, creo que también John la miraba de reojo.



Estaba cansada. ¿De qué? De estar de tras de John que al parecer estaba más que fascinado con toda aquella lucida arte psicodélica que se presentaba en sus ojos. Por fortuna había terminado y estábamos en el departamento.
¿Qué estábamos haciendo?
Antes que nada debo considerar que estábamos tomando y para ampliar nuestra diversión tomamos algo que era un nuevo hobbies para John y para todos quienes Vivian en esos tiempos: LSD.
Esa droga era mágica, trasformaba las formas, los colores y la mente. No era la primera vez que la consumía pero si era la primera vez que la consumía mientras hacia el amor con Lennon.


-Eres tan bonita…. –me susurro al oído
-Es la droga quien te hace verme así... mira que yo te veo menos feo…
-Tonta-me miro como antes no lo había hecho y le correspondí- esto me hace recordar la exposición aquella…. La japonesa esa era rara…
-Y te miraba demasiado.
-¿Si?.. Qué raro…
-Y tú la mirabas a ella… no me  lo niegue.
-No lo iba hacer, si la mire… quería saber por qué me mandaba todas esas notas…
-¿Ella te las manda?
-Si... ya la había visto unos antes…. Pero hasta ahora nos presentaron formalmente.
-Eso no lo sabía.-me quede en silencio  hasta que una vaga duda paso en aquel cerebro de los mil demonios- John…
-¿Si?
-¿Me quieres?-primero me miro y después soltó la risa de su vida- Es enserio…
-¿Por qué todas las mujeres preguntan eso?
-Yo te quiero…-John se quedó quito mientras estaba encima mío- De verdad lo hago.
-Por eso esto aquí, contigo.
-¿Quiero oírlo?
-Te quiero… te quiero Ethel.

Las nubes me llevaban flotando y no era la droga precisamente.
Pero unos presentimientos no tan buenos me venían
¿Qué serian?










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Hola! perdon por las tardanzas :c
pero la mente no me daba para nada y este lo saque con un graaaaan esfuerzo por eso esta caca.
No se como continuarla. digo la idea esta ahi pero me siento tan tonta escribiendo esto.
Tratare de que estos ultimos dos capis que faltan sean mas largos y por ende mas rapidos en el tiempo de transcurso del tiempo en el fic, como sea. espero no pasar de principios de junio ya para terminar por fin 
>.<

Gracias a ximena por comentar y bueno si... eres ganadora y en el proximo saldras asi que mandame bien tu nombre para que aparezcas en el siguiente capi rapidin :3

Ahora me voy y de nuevo perdon por tan mierda capitulo :c
cuidense y esperen el penultimo :3

miércoles, 7 de mayo de 2014

What a Shame!!

Era increíble la sensación de placer y alegría que tenia dentro de mí.
No tenía más de  dos semanas saliendo con Lennon y podía decir que estaba demasiado contenta. Me sentía plena.  ¿Enamorada? Era muy pronto para asegurarlo pero sabía que algo así me pasaba ¿Por qué? 
Porque sentía la necesidad de verlo, de tenerlo, de tocarlo y sobre todo la necesidad de que él me quisiera.
Todo era un riesgo y había algo en mí que no me dejaba tranquila todo el día.
Las culpas.

Estas eran peor cuando tenía que ir a casa de Cynthia,  la mujer casi me rogo para que le ayudara a cuidar a Julián. Ante mi primera negativa termine aceptado, era hora de decirle que ya no podría ayudarle por  motivos más que  todo personales. Ustedes entenderán.

-Ve haya arriba mientras te preparo un bocadillo ¿Te parece?
-Está bien Ethel- Julián corrió escaleras arriba.
-¡¿Dorothy?!... creí que ya te habías ido-dije antes de saludar  Dot en la mejilla.
-Ya estoy por irme, solo hare unos pendientes ¿Tu qué haces aquí?
-Julián tiene hambre y quise hacerle un sándwich… ¿Puedo?
-Claro niña. Ahora regreso. No vayas a quemar la casa.
-¿y? esta gente se pudre en dinero que puede comprarse mil de estas.
-De eso no estoy tan segura- rio Dorothy- Así que cuidado y apúrate para que no dejes tanto tiempo  solo a Julián.
-A sus órdenes- hice una señal  parecida  a los que hace algún miembro del ejército o algo semejante. Tras salir las risas de Dorothy comencé a cocinar. Justo cuando terminaba escuche la puerta abrirse y por lógica pensé en Dorothy.- Esta listo…. Esto se ve tan comestible que  yo me lo comería-reí antes de sentir una mano en mi cintura.
-Yo te comería a ti aquí…
-¡Lennon! ¿Qué demonios haces?-dije sin evitar mirarle con una sonrisa- Sabes que pueden verte.
-Lo olvide…. Esas paredes se ven peligrosas... y chismosas.
-Es enserio... además tengo que irme porque Julián está arriba solo y…
-Solo quiero que me des un beso.
-No lo hare… por favor ya déjame ir-dije esto al saber que John me tenía acorralada-Es enserio John.
-Está bien, cuando te pones en esas ni quien te aguante.
-Claro.- negué algo divertida por su berrinche casi infantil que le vi hacer en su cara. Creí que le había convencido  de que me dejara pero en eso sentí como me besa. Me deje llevar por unos mili segundo hasta que caí en cuenta de lo que hacía.- Aléjate Lennon.
-Está bien...-aun me tenía abrazada cuando la puerta se abrió y fue inevitable que nos viera.
-Perdón… yo no quise… interrumpir- recibí una mirada confusa de Dorothy quien miraba como Lennon me sostenía la mano- Buenas tardes Sr. Lennon.
-Dorothy… bueno. Iré a ver a Julián, ¿esto es para el verdad?-yo me limite a asentir-  Bien… nos vemos más tarde. Gracias Ethel.
-Yo ya me tengo que ir… nos vemos Dot….
-Ethel…-Dorothy me dijo en un tono maternal- ¿Qué estás haciendo hija?
-Irme, ya es tarde y.
-Sabes a lo que me refiero… él es un hombre…
-Me voy-dije cortante para evitarle, me acerque y le di un beso en la mejilla- Le quiero.


¿Qué le quería? Si. ¡Demonios! Eso no pintaba bien.
Sé que tal vez estaba actuado de manera inoportuna  o algo semejante pero quería empezar a no dejar lo que quería y por lo que me di cuenta en ese corto tiempo, quería John, le quería y mucho.


 Sin tener mucho que hacer camine por el centro de Londres, no sé por cuanto tiempo pero si sé que perdí gran parte de mi tiempo.
Quería olvidarme de todo y el perderse por ahí no estaba ayudando. Resignada y decidida, estaba a punto de tomar un taxi de retorno a mi departamento cuando recordé que aun podía hacer algo de provecho.
¿Qué era?
Bueno, días antes Baker me había recomendado  que visitara una galería de un conocido, era una galería y ahí se exponía cualquier tipo de arte en especial aquel que era fuera de lo común.
Trate de recordar el nombre de dicha y para mi buena suerte lo conseguí… Indica Gallery. Al parecer todo  caminaba para bien y la dicha galería no se encontraba  tan lejos de donde  yo estaba, para mi fortuna.
Una gran curiosidad me invadió y me adentre con  entusiasmo tal vez hasta con algo de morbo para que negarlo.
Mi desilusión no fue grande, pude ver un aparador con libros que poseían unos nombres poco agradables pero a la vez impresionantes y por ende interesantes, no solo eran libros sino también alguna que otra pintura con arte muy diferente a lo que yo conocía.

-¡¿Sally?!... ¿Eres tú?- esa era una de las ocasiones en las que podía hacer gala de mis típicos sarcasmos pero fue más grande mi sorpresa al encontrarme detrás mío a Maggie, Maggie McGivern.
-Hola ¿Cómo estás?- le brinde una  sonrisa cálida  a aquella chica que conocía por casualidades de la vida y por gajes del oficio, bueno es que ella también era niñera.
-Bien… que gusto verte… me entere de que terminaste con George, es una lastima.
-Si pero no hay que hablar de esos temas-dije ignorando aquel tema, al parecer por más que quisiera olvidarlo los demás se empeñaban por recordármelo, es decir,  casi me lo restregaban en la cara.
-seguro… ¿Aun trabajas con los Lennon?-aquella pregunta me causo un escalofrió ¿Qué joda? No es más que una simple pregunta que me había recordado mis “pecados” condenatorios.
-Hoy fue mi último día, quiero conseguir otra casa de empleo, tú sabes a lo que me refiero.
-Claro que si…-la chica se vio ligeramente interrumpida por mi distracción y no solo mi distracción sino también la ligera interrupción de alguien que, para que negarlo, me dejo con la boca abierta.
-Maggie… ¡mierda!-vocifero a lo bajo aquel personaje enigmático.
-¡Paul!- trate de fingir naturalidad pero  era casi imposible, menos al ver como entrelazaba la mano  de Maggie, acción que por cierto  la dejo de hacer en milésimas de segundos y para la sorpresa de  McGivern.- No esperaba encontrarte aquí y menos con….
-Yo puedo explicarlo… esto no es lo que parece Sally… Paul y yo somos amigos y…
-No tienes nada que explicar,  lo mejor será que la conversación quede para otro día. Es hora de que me vaya.-rasque mi cabeza y iré a los lados notando como colocaban un tipo de anuncian en una pared aledaña a mi.- Nos vemos Maggie. Paul.

Para que negarlo, la situación había resultado extraña y épica. ¿Maggie y Paul juntos? Eso era algo que no creía. AL parecer el chico tenía una extraña afición por las chicas que cuidaban de niños.
Leí sin prestar mucho atención aquel cartel que se posó en mis ojos al momento en que muy decidida salí de aquella galería.



-¡Espera!... Por favor…
-¿Ahora qué haces tú aquí? ¿Dónde dejaste a Maggie? –pregunte confundida al tener frente a mí a Paul.
-Ya era hora de que me saliera. Maggie fue a su casa, al menos eso es lo que creo. No me diste ni tiempo de saludarte.
-Bueno, la verdad es que no me imaginaba encontrarte con alguien tan pronto. Creí que recuperarías a Jane.
-Ella no quiere ni verme ¿NO has leído los periódicos? Ya se filtró la noticia.-rio con sorna- ¿A dónde vas?
- A casa. De verdad iba a casa.
-¿Quieres ir a algún lugar? Estoy aburrido.
-¿Qué te hace pensar que yo te divertiré?-le pregunte mientras parábamos de caminar.
-No quiero que me diviertas, quiero que me escuchen. Tú lo haces bien. Es tu gran don chica.-pude ver la gran tristeza que cargaba en los ojos ¿Cómo era posible eso? El dinero no da la gran felicidad y Paul no era al único en que notaba aquella gran verdad.
-Solo mientras vamos de camino a mi departamento.
-También pudiéramos...
-Jamás- reí antes de acceder que él me llevara a casa.



Las palabras iban a la velocidad de las llantas en el pavimento.
En todo aquel trayecto hubo de todo; silencios, risas, sarcasmo y hasta tristes ocultas en una sonrisa fingida.

-Deberías buscar a una chica, a una buena chica.
-Maggie lo es o ¿No?
-No es a quien tú necesitas. Tú necesitas alguien como... tú por ejemplo. Deja de buscarla Paul, ella llegara a ti.-dije antes de bajarme y  caminar hacia la entrada del edificio.
-Supongo. Bueno…. Si no quieres algo más, me voy.
-Cuídate-bese su mejilla- nos vemos.


Las llantas rechinaron en el pavimento  y mi vista se desvió  hacia aquel tipo con gabardina negra y anteojos de abuelita que escondía su identidad. Reí y camine desapercibida hasta el quien me siguió hasta estar algo apartados de los que por ahí pudieran reconocerle.

-¿No crees que es un día bastante cálido como para usar esa cosa?-dije riendo.
-Estas muy contenta ¿No?
-Me hace gracia verte aquí. Acabamos de estar juntos  y….
-¿Te cogiste a Paul?-pude sentir como se me salía las pupilas- ¡joder Ethel!
-Este mal interpretando todo John.
-Entonces dime ¿qué  demonios estaba haciendo Macca aquí? Mejor dicho ¿Qué mierda estabas haciendo tú en su auto?
-¿Podrías dejar de gritar?... Me lo encontré en una galería y se ofreció a traerme y acepte. Estaba triste porque si no lo sabes, ya Jane anuncio el fin de su noviazgo.
-¿Y tenía que venir contigo?
-No me vengas con mierdas John... yo no te reclamo nada. De seguro tu aun tienes sexo con Cynthia y   aun así  no me  ves preguntándote de ello… no vamos en esas John.
-Si tanto te molesta has de saber entonces que ya le dije a Cynthia que quiero el divorcio-dijo ahora más tranquilo.
-¿Cómo? ¿Cuándo?-aun a pesar de lo malo que era la noticia, a mí me salió una sonrisa inevitablemente.
-hoy… de hecho, me salí de la casa. No tengo donde vivir-me tomo de la cintura apegándome a  él y causando que me sonrojara.
-Tal vez si sales a la calle alguna fan te ofrecería su csa- se sonrio  y al instante me robo un beso.
-Y … ¿si me quedo aquí?
-No… ¿estas loco? –Volvi a la cordura y varias interrogantes amenazaron con destrozar mi alegría- ¿Qué hay de Brian? ¿Ya le dijiste?
-Digamos que no lo tomo a Bien… pero no hare lo que él quiera. No esta vez.
-Seguro todo irá bien.
-Tiene que.

La felicidad  no era mi fuerte pero esto parecía duradero.


El divorcio estaba en pie. John ya no vivía con Cynthia y ella desconocía quien era yo.
¿Cómo que quien era yo?
La tercera en discordia. Odiaba aquel término pero era la única manera de llamarlo.
En un breve resumen John estaba por divorciarse, Brian no estaba contento  y mi hermano Rory había conseguido la  dichosa beca para estudiar en New York. Estaba orgullosa de mi hermano.

Aun a pesar de todas aquellas noticias, John aún tenía que fingir estar con Cynthia mientras yo me mantenía en anonimato y la verdad así lo quería yo. ¿Cómo se vería que la antigua novia de un  Beatles ahora estuviera con algún otro miembro? Eso a mí no me importaba pero si a Brian quien era el único que lo sabía. Si, Ni George, ni Paul, ni Ringo sabían la verdadera identidad de la chica misteriosa que estaba con John y ni siquiera sospechaban.


-Estoy cansado… ya estoy ansioso de firmar ese puto papel.
-¿Cuándo tienes la cita?
-En una semana. Estoy harto de las preguntas de Cynthia, de sus reproches y del “piensa en Julián” ¿Cree que no lo hago? El no merece tener a sus padres peleado todo el puto día.
-Ella se refiere a que no le prestas mucha atención al niño, no lo haces John.- John me miro fijo antes de  encender un cigarrillo.
-Fue algo indeseado, yo no lo quería.
-Deberías cambiar de opinión, el niño no tiene la culpa de  los problemas que ustedes tengan y de que tú no te hayas cuidado- vi su cara seria pero continúe con mi discursillo barato- Julián es encantador ¿cómo es posible que no lo quieras?
-NI yo me lo explico… si él no hubiera nacido yo…
-Eso no importa… no cometas los mismos errores que tu padre John.- nos quedamos en silencio unos minutos.
-Me voy… mañana iré al estudio.

Trate de sonreírle al darle su gabardina que había arrojada por ahí al  adentrarse al departamento pero aquella sonrisa se convirtió en una mirada curiosa al ver como caía un pequeño sobre  que decía “para John Lennon”, le recogí y le observe por unos minutos donde John  me observaba  con atención.

-¿Qué es esto?
-Un tarjeta…  nada importante.
-Entonces la tirare…
-No, ¡espera! Dámela… me gustan los que dicen, hace tiempo que recibo una tarjeta a estas, es interesante lo que dicen.
-¿Lo que dicen?-John asintió- No entiendo nada pero bueno, toma- se la entregue mientras ella aguardaba dentro de su bolsillo.
-Mañana iré al estudio, puedes echarte una vuelta si quieres.
-¿Es una cita?
-Si.-sonrió con malicia y picardía- Podemos vagar por ahí, el portero creo que empieza a hostigarme con sus miradas, según Brian tengo que alejarme de algún escandalo ante de que me termine divorciando.
-Por su puesto. Bien… adiós.
-adiós.

Si te escondes algún día te atrapan.  Si mientes algún día la gente descubre la verdad.
Deseaba que eso jamás pasara.



¿Dónde estaba?
Afuera de los Emi.
¿Cuál era la razón?
Había quedado de verme con Lennon ahí y así lo estaba cumpliendo aunque debo confesar que estaba arrepintiéndome al ver como un montón de fans estaban a la espera de los chicos.
Un tanto desesperada y aburrida decidí alejarme de aquella zona tan concurrida.


-¡Ethel! ¿Qué haces aquí?-gire a mi derecha en donde encontré a Cynthia quien estaba algo sorprendida mientras que yo estaba algo pálida.
-Bueno. Yo….-dije en una risita ahogada mientras la mujer me inspeccionaba ¡demonios!
-no tienes que fingir… lo es todo- me quede más que quieta  y juro que un infarto seguro estaba por darme- Sé que viniste a ver a George…-sonrió la chica rubia.
-En realidad….

Ambas éramos invisibles, eso yo lo agradecía, para el grupillo de fans que comenzó a gritar y con justa razón. ¿Por qué?   John Lennon estaba saliendo de los estudios aunado a eso algo y ese algo era yo.

-¿Acaso hay reunión de chicas?....... ¿Qué haces aquí Cynthia?
-Vine a entregarte la cita ante el jurado.
-Pudiste entregársela al abogado.
-Lo sé, pero no, quise hacerlo personalmente. De cierta manera aún sigo esperanzada en que recapacites.
-Perdón que los interrumpa, pero es mejor que yo me vaya-hice una señal la cual indicaba mi partida del lugar, de eso pedía mi limosna de largarme de lugares tan incomodos como ese.
-Claro… ¡oye!.. Espera…-Cynthia me observo con detenimiento por unos segundos donde no sabía cómo reaccionar- No me has dicho a qué viniste…
-Pasaba por aquí y….
-¡DIOS!.... No… no es cierto…. ¿De dónde sacaste ese….? –pude ver como a Cynthia se le llenaban los ojos de lágrimas.

Justo en el momento más melodramático, increíble y casi parecido a una pesadilla, pareció quien menos quería que estuviera en ese momento.
¿Qué es lo que  Cynthia quería decirme o trataba de decirme?
-Oye John…. ¿Ethel? ¿Cynthia?... ¿Qué pasa?
-¿Quieres saber qué pasa?-dijo Cynthia, créanlo, sentí empalidecer y quería desfallecer ahí mismo.- Yo también quiero saber desde cuando…. ¿Desde cuándo estas liada con mi esposo?-Cynthia me señalo.
-¿Qué demonios estas ablando Cynthia?-pregunto John molesto.
-El brazalete... ese te llego por paquetería el otro dia a la casa... es casi imposible no reconocerlo… ¿Sabes el daño que le has hecho a mi familia? ¿A Julián? ¿Tienes idea Ethel?

Las miradas estaban sobre mí, John estaba enfurecido por lo cual tomo a Cynthia de la mano con la intención de que esta para.
¿Qué hacía yo?
Mirar a hacia la nada. ¿Qué responder? Lennon me había dado apenas uno para de días atrás aquel obsequio que por cierto me había encantado.
Ignore el rostro indignado de Cynthia, el rostro enojado de John  para centrarme en George quien boquiabierto me analizaba con sus ojos mientras sus cejas se arqueaban de una manera extraña y que demostraban desconcierto.

-Ethel… ¿Lo que dice Cynthia es verdad?- le observe- ¡¿lo es?!.... ¡Mierda! ¿Qué clase de mujer eres? – la pela aquella, que apenas comenzaba, de privada no tenía nada, estaban varias fans que había notado la presencia de los chicos ahí, junto a mí. Acusándome y reclamándome.
-No es lo que crees…. En realidad, él y yo. Yo jamás…


Sentía que el mundo se me caía encima.   Exagerando o no, sentí  como el mundo me daba vueltas, todo parecía borroso y al final  cerré mis ojos para solo escuchar  los bullidos de sus voces  pero al menos había desaparecido. Si, desaparecieron.





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hola hola :3 aqui les dejo estos de los ultimos.
Por ahi hay algo escondido que dara pie a otra de las interrogantes  o el climax final del trama. la primera en comentármelo correctamente aparecerá en breve con una pequeña participación en la fic :3.
 Saludos.. :3