sábado, 31 de mayo de 2014

A New Girl And American Women

Los  seres humanos somos como esponjitas.
¿En qué sentido?
En uno meramente metafórico, sé que pensaran que estoy loca pero permítanme explicarles.
Hay un sinfín de personas que nos rodean y de unas cuantas, de hecho las más cercanas, adoptáramos, por no decir copeamos, algunas actitudes.
Si, así es. Absorbemos como vil esponjitas algunas actitudes, características, manías, etc. de  dichas personas. A veces eso no es tan bueno, más cuando son malas aquellas cosas que directa o indirectamente tomamos de cada persona.
Ese era mi caso. ¿Cómo? Bueno.  Había adoptado una actitud para nada nueva y que para nada me ayuda, no, ni en lo más mínimo.
¿Cuál era?
Como lo había dicho antes son actitudes de  personas con las que tenemos acercamientos constantes, el mío se debía gracias a John Lennon, y bueno… ¿Cuál era una mala  actitud de John?
Los celos, esos malitos celos que John e había contagiado, aquellos que te mataban lentamente, tan lento que era casi imposible percibir el daño que causaban.
Un amor con celos no era bueno.
¿En que termina?
Si no eran buenos, no podían terminar bien….



-¿Y a qué se debe el honor de tu inesperada visita?-Kay me miraba y es que en esos instantes tenia  esos primeros síntomas de celos… si es que se pueden llamar síntomas.
-Quise sorprenderlos a ti y a Baker haciendo sus cosas pero solo me encuentro a Baker tirado en el sillón dormido y a ti muy tranquila.
-En una relación no solo hay sexo…
-Aunque es algo de lo que debe haber en demasía…. –volvimos a ver a Baker quien se levantaba somnoliento- Iré al cuarto a dormir bien. Luces como la Ethel de antes, así  desalineada-rio Baker antes de darme un beso en la mejilla y salir de ahí.
-No tenía ganas de cambiarme, no hoy.
-Me recordaste a la primera vez que te conocí en el supermercado-rio Kay- y ahora ¿me dirás la verdadera razón de tu visita?
-Quería hablar… estaba sola en casa, sin nada que hacer y John  o me ha hecho mucho caso.
-¿Sera acaso porque está en grabaciones? Recuerda que esta en eso Ethel. John será un hijo de puta y lo que quieras pero en cuento a su música y cosa semejante él es muy entregado, lo digo por lo que lo conocí.
-tal vez tengas razón…pero sé que hay algo más.
-¿A qué te refieres?...
-Ha estado raro conmigo desde hace tres semanas atrás. Desde que fuimos a…-me quede callada ante la cara de sorpresa de Kay
-No me vayas a salir con que esta celosa, ¿Lo estás? ¡Joder Ethel! Es lo malo de estar con John te pega sus malas… deja de hacerte ideas en la cabeza, por favor.
- Es que no son ideas…
-Lo son. Tranquila, cuando terminen las grabaciones  lo tendrás todo el día para ti sola.
-Estoy vuelta loca-toque mi cabeza.
-seguro. ¿Por qué no vas a verle? Es un bonito día para visitas de parejas.
-¿Crees que sea adecuado?
-Dm….  21 de marzo pinta para una bonita visita a los estudios EMI-sonrió Kay.
-Supongo. Gracias. ¿Me veo mal?
-Solo déjate el cabello suelto.
-Está bien.


Las buenas ideas solían venir de personas que tenían la cabeza fría.
Porque era buena  idea ¿No?




Tenía mucho que no visitaba los Emi. 5 Meses desde lo ocurrido con Cynthia en ese mismo lugar había provocado que no volviera a poner un pie en ese lugar.
El tener eso presente no pude evitar que mi mente  calculara que tenía  un poco más de 3 meses viviendo con John Lennon.
Desde que estaba con él las cosas iban bien, normal y dejando mi lado rudo  admito que le iba queriendo más día a día.


Pero las malditas inseguridades venían a mí y como  dije los celos iban creciendo y no eran celos irracionales.
¿Entonces?
Me tenían hasta la  puta mierda aquellas notas, tarjetas o frases tan tontas que le llegaban con constancia a John Lennon.
En si no eran las notas, que por cierto el remitente lo tenía en abreviaturas y algunas veces ni siquiera lo tenía, lo que en realidad me molestaba.
¿Y que era?
Las caras y gestos de satisfacción, sorpresa y unas mil emociones de John que pasaban por su cabeza cada que las tomaba y las leía.
Eso, aunque él lo negara, yo lo veía.

-Buenos días- el saludillo me trajo de vuelta a la tierra.
-Perdón, lo lamento. Buenas tardes-dije mientras miraba el reloj de la recepción de los EMI.
-Cierto… respira Edie, es tu primer día,  no la cagues más-dijo entre dientes pero mi buen oído lo pudo percibir.
-¿Qué más has hecho mal además de dar un saludo inequívoco?-sonreí y ella avergonzada  negó rápidamente- Como sea….
-Espere…. Usted no puede entrar, solo los empleados y… oiga… usted… ¿Es usted quien pienso que es?-abrió los ojos tan grandes que casi se le podían salir.
-No soy adivina, así que no sé qué pase por tu cerebro en estos momentos-dije sarcástica.
-Tiene razón. ¿Eres Sally Simpson? ¿La Ex de uno de ellos? ¿No?
-Tal vez… ahora si con tu permiso o sin él.
-Lo lamento pero no puedo dejarla pasar…
-¿Y quien eres tú para prohibírmelo?
-Soy Edie Holmes, empleada de aquí y…


Estaba a punto de estallar, con aquellos antiguos arranques de ira pero justo en ese momento escuche la voz conocida de George Harrison, tal vez mi salvación de aquella penosa barbarie.


-Buenos tardes- gire a ver a la tal Edie quien lanzo aquel saludillo apenas audible para mí, para mí porque George ni siquiera se había dado cuenta hasta que se le tiro un papelillo y cayo cercas de mí.
-Hola-le salude causando  que me volviera a ver.
-¿Qué haces aquí?
-Vine a darles una visita. ¿Acaso no se puede?
-No cuando no es tan agradable la visita….
-Lamento la interrupción pero…. Aquí están sus papeles Sr. Harrison-tanto George como Yo  volvimos a con Edie quien temblorosa le extendía unos papeles-  El sr. Martin acaba de llamar para decir que  lo están esperando.
-Gracias…. Ya me voy, nos vemos... Sally.
-Puedes decirle que estoy aquí, por favor.
-¿Algo más?
-Me dio gusto verte-me acerque y rápidamente bese su mejilla y pude notar como apretaba mi mano.
-Seguro.


Desapareció de mi vista y de la de todos. Todo parecía normal pero no lo era. ¿Por qué?
Por la sonrisa babalonica de Edie quien miraba atentamente por donde George había desaparecido segundos atrás.


-Deberías de hacer tu trabajo y dejar de babosear-dije riendo antes de ver como Edie me  respondía asintiendo.- Tranquila, solo jugaba.
-No quiero que me despidan, es mi primer día.
-Lo estás haciendo bien.
-¿Cree?
-Claro, yo tampoco me hubiera dejado entrar-sonreí-  ¿Te gusta?
-¿De qué está hablando?
-No me hable de usted.  Y si sabes de quien hablo, él es un excelente chico y está soltero….
-Sinceramente no lo entiendo, será mejor que siga haciendo mi papeleo.-sonreí antes de ver como Lennon se asomaba y buscaba algo, a alguien.
-Aquí estoy
-¿Sally?... ¿Qué haces aquí?
-Vine a visitarte ¿Tiene algo de malo?
-No…-pude ver su cara de desconcierto.
-Tu cara apesta ¿Esperabas a alguien más? Tu cara es de una decepción indescriptible.
-De hecho si pensé que era alguien más,  había quedado de... olvídalo. ¿Qué quieres?
-Bueno, perdóname por no ser tu cita secreta, lamento arruinarte el día…
-No tengo nada que perdonar,  y no has contestado mi pregunta.
-Pues es que quería invitarte a salir cuando terminaras pero por lo que veo.
-No, voy a salir hasta más tarde... Sally….
-¿vas a salir con la alguien más? Bueno espero que te vaya de maravilla…-sentí la mirada de Edie algo  sorprendida, era lógico, pero además de ellos sentí como Lennon me sostenía de la mano de manera fuerte casi lastimándome.
-No me gusta que vengas hacer esas estupideces, si vas hacerlo mejor te hubieras quedado en casa.
-Creo que en eso ambos concordamos, me voy…
-…. Tampoco te estoy corriendo.
-Métetelo por culo John…



Dije sin tener que decir más.  Mire a mi alrededor y pude ver a unas chiquillas que seguramente estaban a la espera de ellos. Decidí caminar entre ellas las cuales me veían asombras. Supongo que me reconocían, como fuera que fuese  pase por donde ellas y así como llegue me fui y como salí, entre a casa.
Del cielo también se puede sentir un pedacito de infierno, ¿no?


El amor definitivamente no es como t ello pintan. No, no es como aquel día que sale una pequeña mujer en busca de cualquier cosa y  por cosas de azares se topa con aquel hombre casi perfecto de  buenas intenciones y de noble corazón que promete amarla el resto de sus días.
No, eso no existía y mi hombre no era por mucho  imperfecto.


Mi instinto no había fallado y eso me hacía sentir mal.
¿Respecto a qué?
Después de aquella discusión las cosas habían cambiado. No habían empeorado, no, pero faltaba algo y no sabía que era. No lo reconocía en ese momento, tal vez porque el enamoramiento, al menos a mí, me tenía un tanto ciega.


-Luces bien hoy-toque su mejilla a la vez que le depositaba un beso en la mejilla.
-De verdad eres una ciega Ethel-me tomo de la cintura y me indico un asiento a su lado.-Mira nada más… las cosas no van bien.- Lennon se refería a la guerra que había en aquel entonces por Vietnam, a mí en lo personal no me gustaban hablar de esos temas, claro, estaba en desacuerdo pero de ahí en mas no podía hacer nada  ¿Qué se podía hacer?
-Hay cosas que nos gustaría cambiar del mundo pero no se pueden…
-¿Quién dijo que no? Tal vez si alguien lo dijera…
-Ni siquiera se te ocurra, no te metas en as problemas. El otro día  vi a un fotógrafo siguiéndome. Brian nos pidió...
-Ya paso mucho tiempo Ethel, por mí el mundo entero se puede enterar de lo que hay.
-Lo dices tan a la ligera, como a ti no te juzgaran de amante…
-¿Y? La gente se esconde para hacer el amor y las cosas verdaderamente malas están a plena vista de la gente.
-Bueno si…
-Algún día deberíamos salir tomados de las manos y terminar con esas estúpidas suposiciones de una buena vez.-me miro profundo antes de sentir como se formaba en mí una sonrisa.
-Estaría encantada de pasear con usted.
Sabía que aún quedaban cosas buenas entra las malas que uno venía arrastrando o las que podían avecinarse.
Y eso de avecinarse era mucho más pronto de lo que esperaba.
Sí que lo era.



Miraba asustada  aquella fecha del mes. No podía equivocarme y tampoco estaba confundiéndome.
Tenía una duda grande y por ello mi cara horrorizada cada vez que me cercioraba que la fecha era la correcta.
¿Y si lo estaba?  ¿O solo era una descompensación?
No lo sabía y es que viviendo con John había estado viviendo en excesos.
¿Qué clase de excesos?
Vida nocturna llena de salidas y cuando no salíamos nos quedábamos en casa bebiendo, colocando y una que otra vez nos íbamos de viaje  juntos.


Respire  tratando de tranquilizarme pero con el ruido externo me era casi imposible. Así que decidí  contestar el teléfono.

-Bueno…. ¿Bueno?


Por más que intentaba que alguien contestara nadie respondía hasta que cansada cortaba, no había sido el primer día y estaba harta.
Hubo una segunda ocasión y bueno, estando con mil cosas en la cabeza y a la vez enfadada. ¿Cómo querían que reaccionara?

-Si no respondes Hijo de mierda, quien quiera que seas….
-Soy Brian Ethel.
-¡oh! Lo lamento…
-Esta John... necesito hablar con el...
-¿John? No, él salió muy temprano.
-Cuando regrese dile que tengo que hablar con él. Dile que es importante.
-SI, enterada.
-Nos vemos.
-Seguro-conteste no muy convencida.

Tenía tres días que se había lanzado  en casa de Brian el nuevo álbum de los chicos  “Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band”.
Este estaba siendo un éxito y de cierta manera era muy diferente a lo que ellos venían haciendo, era algo que en lo personal me había encantado.

-He llegado…
-hey… ¡Hola Paul!..-me acerque y bese la mejilla del chico quien me correspondió de manera discreta mientras pasaba su mano por mi trasero.
-Hola Ethel...-saludo McCartney.
-Eres… …John, llamo Brian y dijo que era urgente.
-Seguro quiere que le regrese la llamada… iré hacerlo.-Con pesadez John se alejó de nosotros mientras que Paul comenzaba a sonreír.
-¿Y qué diablos te pasa?
-Nada… solo que  la pase bien estos días ¿Y tú como estas? No tienes buena cara.
-Necesito ir con el doctor-dije sin más- ¿Y cuantas fueron?
-Solo una-sonrió- Solo con ella tuve.
-¿Acción salvaje?-solté una carcajada.
-No te lo diré…
-No lo hagas-le golpee tan fuerte como pude- ¿Cuándo la vuelves a ver?
-Es americana. New York-suspiro profundo- es fotógrafa. Era una mujer interesante.
-¿No era acaso al chica con la que platicaste en la presentación del álbum, aquella de pelo rubio?
-Exacto-sonrió.
-Los destinos se pueden cruzar.
-Estás loca.
-Tú que sabes…


Las americanas o las que residían de aquel lejano continente me serian un problema.

O tal vez ya lo eran.



-------------


 aqui  otro pedazo de mi seco cerebro :c
con este pedazo me faltan mas capis >:c bueno espero ya terminarlo ahora si en dos y si no lo dejo en 50*O* como sea :v
espero sus comentario y bueno..
ahi se esta donde le final .

Saludos A MI amada anita huerfanita (tu sabes quien eres) :v
y a Ximenita :3
 :3 
I love so much :v


ahora si me voy, para que veas anita , que si contesto mensajitos >:c
ahora si adios :3


1 comentario:

  1. SALÍIIIIII, ESTOY LLORANDO. TE AWO, GRACIAS POR ESE HONOR TuT. Pero quería leerme CON George no POR George :c PERO NO IMPORTA, LO AMÉ. Aunque Ethel se haya reído de mí jajajaja.
    Mm, ese McCartney mano larga JAJA, me hubiera gustado... 7u7 JAJAJA no es cierto :c.
    ¿Más capítulos? ¡Yaaaay! Para mí perfecto. Me tienes en una inmensa duda sobre John, ¿qué pasa con él? Pobre Ethel, esta igual que yo, te exijo que nos digas que se trae ese cuatro ojos (lovehim<3).

    Ya sabes que i love u. Besos. :3

    ResponderBorrar