sábado, 21 de junio de 2014

The Surprises Of Life, Ethel or Sally???

Resentimientos ¿Buenos o malos?
¿Por qué no había un término medio para ello?
Porque el daño realizado con sus palabras de varias noches atrás, un mes atrás para ser exactos, aún seguían calando dentro de mí.

No le dirigía la palabra y pareciera que no le importaba.
¿Podrán imaginarse  cuanto daño me causaba toda esta situación?
Tanta que si alguien, tan solo me hubiera dicho esto un par de meses atrás, yo me hubiera rehusado a creerlo. Si, hasta me mofaría y escupiría blasfemias por mi poca delicada boca que antes solía caracterizarme. ¿Antes? Debo confesar que había cambiado un tanto, un mucho. ¿Qué tanto?
Que ahora me importaba la mínima cosa, en especial esas últimas semanas que todo parecía irritarme y molestarme, inclusive podía hacerme hasta llorar de rabia pero mi silencio se mantenía intacto.


La  situación se respiraba tensa e insoportable, que, debo confesar que sentía que me ahogaba, talvez, también era debido a su diferencia casi matadora.
¿Cómo llegue a esto?
Lo peor del caso es que yo no era la única que mantenía problemas, digámoslo que los míos no eran “tan” graves.
¿Y de quienes si lo eran?
Kay, mi  amiga que ahora pasaba por momentos desgarradores.
La vida no solo se encargaba de joderme la vida a mí, sino también a los que me rodeaban y de eso me enteraría.



-¿Qué haces?-pregunto al verme tomar mi saco del closet y sujeta a mi mano izquierda, una pequeña maleta.
-Pensé que la lengua te la habían comido. 
-¿Vas a decirme? –insistió con una mirada casi glacial.
-Básicamente me voy-vi su cara  que ni siquiera se inmutaba- Concordaras conmigo en que estos días no han sido los mejores.
-No lo han sido- bebió un poco de su té mientras dirigía su vista al periódico que minutos antes capturaba su total atención.- Necesitamos un respiro.
-Eso mismo pensé, pero sabes, también pensé que pondrías un poco más de… retención y que pedirías que me quedará.-dije con la voz entre cortada.
-¿Quieres que te diga eso?  Recuerda que…
-¿Tú no eres así?-no dijo  nada respecto a i comentario casi sarcástico, inclusive, pude deducir que la conversación había terminado. Extrañaba los primeros días en que discutíamos y terminábamos haciendo el amor, ahora, ahora no tenía nada parecido y dolía, mucho dolía- Por si te interesa…. Estaré en casa de Kay.
-¿Kay?-asentí- Ok.


Resignada  me gire y dirigí hasta la puerta donde me detuve al escuchar su voz.

-Salúdame a Kay de mi parte.


¿Qué podía decirle?
Al principio pensé que serían palabras que tendrían como finalidad el convencerme de quedarme, pero al escuchar aquello no  hizo más que enfurecerme. Por lo que cerré la puerta con furia.
Este tiempo debía funcionar. Eso  era lo que deseaba.



El cambio radical de humor había ayudado un poco. Definitivamente  olvide lo que era estar al lado de Kay y Baker.
Además de que había ayudado a Kay.


¿Ayudado?
Un día anterior a la mudanza “repentina “a su departamento, me entere que había sufrido un aborto y lo peor no era ello. ¿Entonces? El doctor le informo  a la chica que probablemente y biológicamente, era imposible que ella se embaraza.
Aquello simplemente destrozo el corazón de mi amiga y el de Baker también.
Aquellos problemas  me hicieron ver que los míos eran mínimos, como ya había dicho.



Pero afortunadamente mi presencia también había conseguido que  el estado de ánimo de  la chica mejorara y eso me hacía sentir algo útil, siendo que era un mero estorbo en aquella casa.



-Buenos días… ¿Cómo amaneciste?-pregunto Baker quien tomaba tranquilamente un jugo de naranja a muy tempranas horas, aquel  día.
-Me siento un poco cansada y con sueño-el chico me miro algo extrañado- ¿Y Kay?
-Sigue dormida, tengo que ir a hacer unas fotos y como la vi tan tranquila, no quise despertarla.
-Has hecho bien. ¿Y  adonde iras?
-Es secreto… ¿Quieres venir conmigo?
-Me encantaría.-dije levantándome aprisa.



Las calles solitarias eran casi  excitantes.
Más cuando veía como Baker convertía un par de cosas en impresionantes fotografías, eran arte.


-¿Quieres comer un pan?-dijo el chico.
-No gracias. Lamento mucho lo…
-Por algo no se dan las cosas-Baker saco un cigarrillo y me ofreció uno mientras encendía el suyo y sacaba el humillo de su boca.
-Los milagros existen ¿No?
-No soy creyente-dijo con seriedad, después me miro y sonrió- ¿tu cómo vas?
-¿Ir? ¿Cómo  lo ves tú? No tengo dirección en estos momentos, es como una página en blanco que espera que  de apoco se vayan escribiendo sus líneas. Aunque temo que la última oración no sea más que para mí,  una desgracia.
-Eso fue tan… deberías dársela a algún beatle para que la ponga en una canción-rio Baker.
-Tonto.-le empuje.



El recorrido continúo. Inclusive pasamos por la casa de Dorothy ¿Qué sería de ella?
Tenía ganas de pasar a visitarla pero me desanime en el acto. ¿Por qué? Vi a Anna  salir de ahí y dirigir su vista hacia donde yo estaba. No le tenía miedo, pero no quería incomodar a Dorothy. Fue por eso que continúe mi recorrido al lado de Baker quien parecía taciturno a mi lado.
Creo que yo estaba igual que él hasta que algo llamo mi atención.
No era nada  tan grande, para la mayoría, pero  tampoco  para ser ignorado.


-Espera.
-¿Qué pasa Ethel?


Mire a mi alrededor y vi el letrero de  un restaurante. Le observe por unos segundos. Yo libraba una batalla interna, entre si debía adentrarme al establecimiento  para salir de mi duda o dejarlo pasar.


-Tierra llamando a Ethel ¿o prefieres que te digan Sally?
-Perdón, no pasa nada… vámonos.
-Pero...
-Por favor,  no me he sentido bien-dije  tocando mi estómago que raramente tenía una sensación de asco y nervios.


Saliendo de ahí, corrí a mi temporal casa.
Tal vez era momento de dar continuación a la relación o ponerle un punto final.
¿Qué líos? ¡¡¡ ¿Qué Líos?!!!



El valor que pude conseguir se me desmoronaba a cada paso que daba para estar mas cercas del departamento. Conmigo cargaba aquel abrigo que cubría la fresca noche que auspiciaba algo bueno, o eso era lo que obligaba a pensar.



¿Cómo empezar aquella charla?
Aun no lo sabía pero abrí la puerta. Mi semblante decayó al ver a John sentado tranquilamente en el sillón (en bata) pero no estaba solo.
¿Y con quien estaba?
Ni siquiera podía articular palabra alguna de la impresión.



-Yo….
-No te esperaba aquí-John se levantó  sin ningún apuro.
-Quería que habláramos, pero veo que estas… ocupado.
-Un poco. Estuvimos platicando y grabamos unas cosas…
-Eso explica porque ella  esta tan cómoda, en bata.
-Le preste tu bata…-solo respingue resentida.
-No soy estúpida John…
-Lo sé.



John me sostuvo la mirada y no era el único, también aquella mujer  de ascendencia asiática me miraba, no con una mirada normal, si no fuera por la cara tan antipática que se caraba podría jurar que se reían. ¿De qué? De mí. Yo también lo hubiera hecho.


Cerré mis ojos y comencé a sentir un torbellino dentro de mí. Iba a explotar, eso era seguro.



-Bueno, espero  la plática, las grabaciones y el sexo fuera tan placentero que estén tan cansados y…



No pude continuar y salí del lugar tan rápido como entre.
¿Cómo había caído en eso? Haciendo una remembranza
¿Había sido por John que había cambiado, no solo mi  carácter si no mi apariencia física?
Fue cuando llore al ir caminando en dirección contraria a la cual había hecho para llegar  hasta aquel lugar.
Escuche unos ruiditos particularmente familiares, que al final ignore.



¿Qué eran?
¿Han escuchado cuando toman una fotografía? ¿Aquel ruidito especial que lanzan las cámaras cuando capturan alguna imagen?
Eso fue lo que escuche pero no me importo en lo mínimo.
Mas  sin embargo si continuaba llorando de tal manera que las lágrimas no paraban de caer de  mis ojos.
Busque entre los bolsillos de mi saco algo con que limpiar mis húmedas mejillas.
Pero el resultado no fue lo que esperaba.


Había encontrado algo diferente y que en aquel momento pareció a bien, un buen ayudante para mejorar mi estado.
Y vaya que lo estaba logrando.



¿Cuántas caladas llevaba?
No llevaba cuenta de ellas. De hecho, podría jurar que era  mi segundo porro en aquella noche.
Sin duda me había cambiado el humor. Todo parecía ir más lento y gracioso, más cuando vi aun señor dar un paseo tranquilo por aquel parque donde yo me encontraba colocada.


¿Cuál era la razón de que fuera gracioso?
Que el hombre era un poco regordete y por mi estado veía que corría de manera tan lenta que pareciera que sus pechos saltaban a cada paso que daba.



Todo era risas hasta que la fiesta termino.
¿Cómo?
Un policía frente a mí con una linterna me observaba. Mi estado era más que evidente y además, a mí alrededor hedía a marihuana. Era inútil ocultarlo.
Al igual que abogar por mí.
¿Qué fue lo que sucedió? Algo que jamás creí que pasaría. Fui llevada a la comisaria, detenida por consumo de sustancias ilegales y por posesión de drogas.
Bendita noche y sus  consecuencias.




Pasar una noche en la cárcel no era nada bonito.
Aunque casi no lo sentí porque estaba colocada y quede totalmente dormida.
No fue hasta el siguiente día que pude caer en cuenta de lo que estaba pasando y me asuste.



Según me explico el policía, tenía derecho a una llamada y como si me hubieran dado la mejor noticia del mundo me di a la tarea de marcar cuanto numero me vino a mente.
Primero  pensé en llamar a Kay y Baker, pero de inmediato lo deseche, no quería ocasionarles problemas, no más de los que ellos tenían. Mi segunda opción fue llamar a John sin embargo era lógico que termine olvidándolo.


¿Entonces a quien llamaría?
Yo misma me sorprendí al marcar la oficina de Brian  Epstein quien también estaba anonadado, primero al escuchar mi voz y segundo a mis circunstancias.
Dijo que haría todo lo posible por sacarme de ahí sin  llamar la atención, eso sí, me advirtió que tardaría un poco en contactar abogados y semejantes.
No tuve más que esperar y fue una larga espera.
Y  tanto que las odiaba.


-Srita… ¿Simpson?-levante mi cabeza al escuchar al policía llamarme.
-¿Dígame?
-Tiene visitas.


Desconcertada mire a quien menos esperaba y a quien tenía mucho tiempo sin ver pero que al mismo tiempo me alegraba verlo ahí. Les. El ex chofer de John Lennon.

-Hija….
-Les- corrí a abrazarlo.
-¿Qué has hecho?
-Enamorarme. Ese ha sido mi único error.  Y lo peor es que es de quien era tu jefe, de quien tanto odie.-dije cabizbaja 
-Estas equivocada, lo peor está afuera.
-¿Cómo?
-¿Sabes porque estoy aquí?-negué- Brian ni siquiera pudo entrar aquí.
-Sigo sin entender.-saco un periódico, era de ese día en específico. Mi cara de fastidio cambio al ver una foto mía junto a la de John con un letrero diciendo cosas impresionantes-“reciclaje beatle”  “la ex novia de George podría ser la manzana de la discordia entre los miembros de dicha agrupación” “al parecer John Lennon y Sally Simpson  mantenían una relación por meses que culmino con el matrimonio del Beatle”-leí en voz alta.
-Afuera está lleno de periodistas.-me aclaro Les
-¿Es una broma? ¿Verdad?-negó mientras me mantenía casi pálida.
-Brian me mando para decirte que te sacaran por detrás, para evitar prensa. Seguramente Brian estará aquí adentro en unos minutos.
-La vista se terminó-dijo el policía mientras abría la celda.
-Tranquila, todo saldrá bien.
-Gracias.


Me quede sin saber que pensar y sin tener nada que decir.
¿Cuánto estuve así?
Lo desconocía pero fue tanto que pude apenas escuchar cómo me pedía que abandonara el lugar. AL parecer habían pagado mi fianza.
Logre salir de ahí para encontrarme con Brian quien  estaba molesto y más que eso.


-Sabría que traerías problemas-susurro a mi oído- Saldrás…
-Les ya me lo ha dicho…
-Entonces… vamos-Brian resoplo fuerte mientras me dirigía por la puerta trasera de aquella estación.

 ¿Qué paso?
Me quede paralizada y creo que no fui la única, Brian también lo hizo.
Si pensamos que salir por aquel lugar seria menos escandaloso, ambos estábamos completamente equivocados.
¿Equivocados?
Errados.  El aglomera miento era tal que intente cruzar por mí misma pero era casi imposible.



-¿Fue usted la amante de John?
-¿Cuánto tenia saliendo con John antes de que este se divorciara?
-¡Basta!  ¡Permítanos pasar!- escuche que Brian gritaba, el hombre venia justo detrás de mí, pero al ver que los periodistas hacían caso omiso a sus palabras, me tomo del brazo y trato de sacarme de aquella jauría de lobos queriéndome destrozar.
-¿Por qué es que te encarcelaron? ¿Vendes drogas?-pregunto un hombrecillo casi golpeándome con su  grabadora.
-¡Oye ten cuidado!-grite empujándolo un poco de mí.
-¿Eres un groupie?-pregunto aquel mismo hombrecillo, capturando mi atención de nuevo.- Fuiste novia de George, ahora dicen que estas en una relación con John y según me han informado fuiste una de las causas de que Jane Asher terminara con Paul, ¿Es eso cierto?




¿Cómo hubiera sido su reacción ante esto?
Me quede pasmada y alucinada.
¿Cómo era posible que estas personas se enteraran de todo eso? Siempre salían con la excusa de  “son fuentes”, una palabra  elegante para no decir que un maldito y puto soplón recibió dinero por ello.
En este caso, ¿Quién pudo decirle a aquel hombre aquello tan exacto?



-Ella no hablara de  nada por ahora, si nos disculpan- Brian me hizo una seña que apenas entendí.




Corrí, como nunca había corrido y como se podía en esos instantes.
¿Hacia dónde?
Un vehículo negro que al parecer estaba a mi espera. No tarde mucho en llegar y para mi repentina sorpresa, la puerta se abrió  al estar frente a ella.
¿Han visto esas películas de mafiosos donde entras a un auto y se ve todo oscuro y a la orilla del asiento de enfrente se ve al malo de la historia?
Así me sentía, así me lo parecía.


Cuando subí, el auto arranco y por las ordenes de quien estaba sentado frente a mí. Al principio no lo distinguí porque estaba tan asustada y nerviosa, pero, como era lógico, ya pasado el susto pude verlo con detenimiento.
¿Quién era?
John Lennon.


-hemos llegado Sr. Lennon.-Pude reconocer la voz de Les , quien por cierto, giro a verme y me lanzo una sonrisilla más tranquilizadora.
-Gracias.-dijo Lennon mientras me  mantenía la mirada.
-Gracias Les-dije  cuando vi que el hombrecillo salía del auto- Espera, ¿Podrías hacerme un favor?-el hombre asintió. Tome su mano y con un bolígrafo anote un numero- Pregunta por Baker y dile que estoy… donde quiera que estemos.-dije sin mucha importancia.
-Está bien Srita….
-Soy Ethel…  -sonreí y el hombre salió de mi vista.- ¿Qué haces aquí?
-Brian me mando a llama, estamos fuera de su departamento-dijo con seriedad.
-No debiste haber venido. No debí haber llamado a  Brian-toque mi cabeza.
-De todas formas hubiera ido, salió en prensa…
-Lo sé, al aparecer el mundo entero se dio cuenta de lo gran puta que soy.
-Brian dijo que diéramos una…
-¿Entrevista? Yo no saldré en televisión, eso no es lo mío.
-Pues ya con tu aparición en el periódico y de esa forma haz jodido...-se quedo callado al percibir mi cara de pocos amigos.
-Bueno, podría salir y decir que trabajaba para ti, te la chupa de vez en cuando pero que ahora, definitivamente  estas saliendo con… ¿Cómo se llama?
-Si me acosté con ella Ethel…
-¡Oh!
-Creo, esto- me señalo a mí- No iba a bien y lo sabes.
-¿Me estas…?
-Hola-gire a ver por la ventanilla por donde el saludo se había penetrado- Vine lo más rápido que pude. De verdad los periodistas son unos… ¡Lennon! ¡Hola!... pero bueno como te decía… es hora de irnos-estaba a punto de bajarme cuanto sentí la mano de John en mi pierna.
-Deberíamos esperar a Brian-dijo algo más calmado.
-¿Para qué? No le haya sentido, ya lo que me dijiste hace un momento es más que suficiente, para ti esto ya termino ¿No?
-Pensé que tú también lo querías, te fuiste…
-Porque tu casi me lo pedias a gritos John, era un espacio para reencontrarnos, pero al aparecer tú ya encontraste a alguien...
-Solo fue un acoston. Solo necesitamos pensar si realmente esto tendrá futuro.
-Yo te amo ¿Y tú?



¿Qué esperaba de vuelta? Algo similar a lo que mi boca había pronunciado, pero lamentablemente no fue así, solo vi como Lennon desviaba la vista  y se mantenía algo distante.
Entendí aquello y salí del auto, donde Baker estaba mirándome.
Los grandes giros que daba la vida, meses atrás me pedían una oportunidad y ahora  me pedía tiempo.



Era de las personas que odiaba exteriorizar sus sentimientos. ¿Por qué? Porque cuando descubren  la persona que eres por dentro, generalmente terminan aprovechándose de ti y lastimándote.
Aun a pesar de eso, no pude evitar llorar mientras iba en el auto con Baker.
Fue ahí cuando supe porque lo había elegido a él como mi mejor amigo, no necesitaba que me dijese algo, porque, con su sola presencia me hacía sentir mejor.


-Cariño-sentí los brazos de Kay.
-Quiero desaparecer, que me trague la tierra…. Me ha dicho que quiere repensarlo ¿Pensar qué?, ¿Sabes todo lo que hice por estar con él?
-¿Qué hiciste?-me pregunto Kay- No te hagas tampoco la victima Ethel.
-fui una tonta al dejar a George, el si me… amaba- me doble un poco por un dolor repentino que sentí, fue un tanto paralizante.
-¿Qué paso?
-No se… me… ¡Dios!-grite al ver que unas gotitas de sangre escurrían por mi entre pierna.
-¿Qué mierda?-grito Baker.
-¿Estas en…?
-no…. ¡no!-grite por el dolor que sentí nuevamente.



Eso no auguraba nada bueno.
No, nada bueno.




Estaba preocupada. ¿Quién no lo estaría? Lo que habiz visto no era nada normal y fue por eso que inmediatamente fui al doctor acompañada de mis amigos.
¿Y cuál fue el diagnostico?
Aun no lo sabía. Estaba recostada en una camilla de una habitación, un tanto apartada y solitaria. Había pedido a Kay que saliera ya que era necesario que me revisaran y cosas de rutina.


En ese momento esperaba al médico quien no tardo en entrar y justo detrás de él, venia mi amiga Kay.

-¿Qué es lo que tenía? ¿Estará bien?-pregunto Kay.
-Déjalo hablar Kay-dije mientras veía como aquel hombre, intentaba torturarme con su silencio.
-No sé cómo  lo tome pero… estuvo a punto de sufrir un aborto. Tiene que cuidarse más.


¿Aborto? ¡¡Aborto!!
Sentí que el color se escaba de mi cara y Kay estaba igual que yo, si, así de sorprendidas y sin saber que expresar.

-Los primeros 3 meses son los más importantes y riesgosos,  usted tiene  15 semanas. ¿Sabía que estaba embarazada?-me pregunto.
-No.
-Pues ahora lo sabe. Le recomiendo que guarde reposo y evite  alteraciones graves. Estuvo a punto de perder a su bebe. Eso es todo, puede firmar unos documentos y, yo recomendaría  que se quede aquí hasta mañana.

-Así lo hará doctor.


Kay y yo no dijimos nada y no dijimos nada porque nos era imposible siquiera articular alguna palabra.
Me quede esa noche a dormir en el hospital.  No a dormir precisamente por que la noticia de mi embarazo me rondaba por todo el cerebro.
¿Qué sería de mí? ¿Qué sería de mi bebe? ¿Y su padre?
Esa última pregunta era lo que más me preocupaba. Y me preocupaba pro que no quería que  aquel ser que estaba dentro de mi fuera una especia de hijo no deseado, como lo era Julián.
Confieso que llore por la noticia y no fue precisamente por felicidad. Llegue a casa de Baker y Kay en taxi, no quise que ninguno fuera por mí, necesitaba espacio para pensar y tomar decisiones y había tomado una….

-Camina despacio… mira, ponte cómoda-me aleje de Baker quien tenía una sonrisa de oreja a oreja, al parecer estaba más contento que yo.
-¿Podrías dejarnos solas? cariño-dijo Kay con un tono bastante  dulce a  Baker.
-Claro… ¿Quieres algo de comer? ¿Un antojo?
-No, gracias Baker- el chico hizo señal de irse. Agradecí que Kay pidiera que se fuera.- ¡mierda! ¡Por una puta mierda, Kay!
-Deberías cambiar esa cara y actitud.
-¿y cómo debería estar?  He estado pensando que lo mejor será que… aborte-dije  alejando mi mirada de Kay.
-¡¡ ¿Qué?!! Sobre mi cadáver, eso hasta me ofende. Y sabes bien por qué. Yo hubiera deseado que mi embarazo se hubiera realizado y ¿tu?
-Pero tú tenías con quien compartir la alegría ¿Qué hay de mí? Ni siquiera le quiero, no por ahora, no tengo trabajo, Sabes que los niños vienen con gastos ¿Verdad? Sera lo mejor, pregunte a una persona y dijo que aún podía…
-Te he dicho que no… si el problemas es ese, bueno, tenlo, si no lo quieres me lo das a mí.
-¿Qué? No te entiendo.
-Bueno, que lo tengas y me lo das cuando nazca,  yo me hare cargo de todos los gastos que convengan. Médico, ropa y eso.
-¿Y que dirá Baker?
-No tendrás por que decirlo… además, estoy segura que… olvídalo, con el tiempo me entenderás y agradecerás.
-Está bien.
-¿Le dirás?
-¡¿Para qué?! No, la última vez quedo claro que… ya había terminado.


Una nueva etapa comenzaba.
¿Qué me esperaba?

Dejemos que el tiempo me sorprenda. Siempre lo hacia.




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Hola !!
Bueno, aqui adelante unas cosas ( cuando John y Yoko inician su relacion) pero me era necesario y bueno... ¿Que tal Ethel embarazada? XD jajajajaja creo que detodo, esta parte la sabia bien desde que escribi el fic. Y ahora podran entender el primer capitulo del fic. 
creo, el proximo me expando mas, por si no quedo claro y dejare el camino para el final definitivo.
Dejen sus opciones 
¿Como les gustaria que terminara el fic?
Sean serias XD 
Bere... usted siempre comenta bien tarde huvona :v Larry murio de sida en el capitulo 40 :3 lastima que no lo leiste :c. Y  recuerda, no fumes por que ... tendras el trasero de yoko :v Paul bata loca e.e locota tu :v te amo :3 nah la verdad no e.e ok ya si U.U o no :v
bueno orale vete a escribir mendiga D:<

Ximm. muchas gracias, que bueo que ames  a Ethel y si, Soldier sera mi amor de fics, no la supero, el otro dia estaba leyendola y recorde por que estaba escribiendo la correcion, algun dia la continuare para gusto propio ;3 gracias por comentarme y bueno sigue de buena chica :3

Bye cuidanse y amenme *O*

viernes, 13 de junio de 2014

Hurt Love

El timbre a forma de anuncio daba la bienvenida al correo. ¿Y eso que?
Yo tuve que caminar hasta el mientras aun escuchaba el agua caer por la regadera.
Con mis manos sostuve aquellos papelillos sin ninguna  importancia, al menos no aparente, revisando  las  cobranzas y cosas similares.


 Una mueca de fastidio  me sobrevino al reconocer aquella pequeña postal; la sostuve entre mis manos  por unos momentos, analizando que era lo que decía en esta ocasión.
¿Celos?
Más que eso, sentí que algo de lo que me pertenecía se lo robaban a cada día que se abría un sobre como este.
¿Cómo era posible eso?
John había cambiado en gran manera ¿A qué me refiero? A que, una cosa era pasarla bien y estar una tarde juntos colocados o hasta de viaje y una muy distinta depender  de estas cosas como si la vida  se nos fuera en ello. Eso era lo que ocurría con John. Ya no era diversión, era una adicción.
Varias veces lo comente con John pero esto no hacia más que calentar los ánimos y  casi siempre terminaba en una pelea casi campal entre él y yo.
Aun recuerdo una en especial , fue aquel día que había llegado con ácido hasta en el aire que respiraba y Paul había hecho el grandísimo favor de tráelo a casa, o fuera lo que fuera el lugar donde ambos vivíamos. Pero eso había quedado en el pasado o al menos eso quería creer.


-¿Quién era?
-El correo. Deudas, una carta de una admiradora….
-Dámela-dijo apenas percibió lo que tenía en mi mano izquierda, si, la dichosa tarjeta.
-Pareciera que te urge verla.
-Ya te he dicho…
-Lo sé, lo sé.  Esa tal... ¿Cómo se llama?  –Él se encogió de hombros- Me está jodiendo la vida.  ¿Qué no tiene a alguien más a quien molestar con sus estúpidos consejos japoneses?
-Si no sabes, es mejor que no opines Ethel.-Me dijo John arrebatándome el sobrecillo a la vez que corría a sentarse  en el sofá más próximo a nosotros.
-¿Y que se supone que tengo que saber?-como respuesta  obtuve una mirada casi mortal de su parte.
-¿Qué desayunaremos hoy?-pregunto con tanta naturalidad que creí que lo anterior había sido mas que producto de mi imaginación.
-Bueno... estoy esperando a que Cynthia toque la puerta y traiga a Julián para salir a comer.
-¿Cómo? ¿De que estas hablando?
-Hoy es el día en que Julián  te visita John... ¿Lo olvidaste? Ayer te lo dije antes de que  cayeras muerto por la colocada que te cargabas...” cariño”
-Tampoco necesito tu sarcasmo, es que ahora no puedo...
-¿Por qué? Si se puede saber...
-Iba a salir con Los chicos…
-Pues tendrás que cancelarlo porque es un día para tu hijo ¿No te duele no verlo hace casi un mes? No pensé que fueras…
-Está bien, les llamare y avisare que no podré ir ¿Gustosa?
-Es tu hijo John, no mío. Le quiero, pero a veces se te olvida que de quien más necesita atención es tuya. Cada que vine soy yo quien termina cuidándolo, no me molesta, lo que molesta es que tu pareces ignorarlo.




¿Qué iba a decir a su favor? Lo que fuera a decir se vio interrumpido por el sonido, de nuevo, de la puerta. Esta vez no era el correo si no Cynthia quien tenía de la mano izquierda  a Julián. No me equivocaba al decir que ese niño era un amor.



-¡Ethel!-el niño corrió a abrazarme- Mama dice que puedo quedarme aquí hoy ¿Es cierto?
-¿Es lo que tú quieres?-el niño asintió con rapidez- entonces haremos un campamento los tres juntos ¿Te parece?... Hola Cynthia-salude a la mujer que antes le simpatizaba.
-¿Qué tal? ¿John está adentro?-asentí- Espero que ahora si juegue con Julián…-puse cara de no entender lo que me decía aunque en realidad si lo hacía- Jules me dijo que la vez pasada tu estuviste con el todo el día.
-Fue por que John estaba en grabaciones y...
-El peor error que puedes hacer es justificarlo Ethel… jamás hagas eso con John, te lo aconsejo-dijo antes de despedirse y yo adentrarme con Julián en brazos.




Luego entendería  a lo que se refería Cynthia con esas palabras, aunque una parte de mí ya lo hacía.
¿Qué cosas te esperaban Ethel?
¡Qué cosas!




Julián  jugaba en el piso y yo lo observa mientras ambos esperábamos que John llegara.
¿De dónde?
Había salido rápidamente para volver con un poco de comida para los tres pero algo ya no estaba cuadrando.
¿Por que?
Pongámoslo en que tenía más de dos horas y no aparecía. Quería disimular mi aparente molestia, que era grandísima e iba creciendo con el tiempo, pero simplemente no pude.
Mire el reloj que pendía de la pared que tenía frente  a mí y a punto de explotar camine hasta mi habitación no sin antes pedir a Julián que se quedara quieto en la sala.

-¿Dónde mierda te….?

Mire una hoja tirada y no me equivoca al decir que John no había ido por simple helado o algo similar.
¿Qué hacía?
Llame a quien podría ayudarme en esos momentos.
Finalizada mi llamada exprés, regrese de nuevo a donde Julián ahora a la espera de mi ayuda.


-¿Tardara mucho papa, Ethel?
-No,  pero fue por el mejor Helado y ese tarda un poquito más en hacerse.
-¡Oh!..... Oye Ethel... ¿Tú que eres de mi papa?- la pregunta me pillo de sorpresa y eso se veía en mi rostro que refleja  desconcierto y  mi silencio proyectaba desconocimiento del cómo responder aquella misma.
-Soy su amiga-dije al no tener otra mejor idea.
- ¿Por qué papa ya no vive con nosotros?


La cara de Julián  era una puñalada para mi corazón, creo que era una escena de drama en la que era inevitable no llorar.
Pero afortunadamente  mi ayuda había llegado ¿O había sido desafortunado? Como fuera ahí estaba pidiéndole  e inclusive rogando por su apoyo.


-Es un Cabron con todas las letras...
-¿Sabes dónde queda eso?-la chica asintió ante mi pregunta.
-Queda cercas de mi casa… ¿Segura que está ahí?
-Tiene dos horas que salió y… no quiero pensar que le paso algo, lo más acertado es que este ahí  de... ¿Podrías…?
-claro…te ves algo pálida ¿Estas bien?
-Esta situación está hartándome. No me he sentido bien últimamente, ayer fui al doctor.
-¿Y qué te dijo?
-Nada, mucha presión.


¿Ahora que hacia?
Conducir hasta aquel nuevo Pub que inauguraban esa noche.  Corrí no importándome nada.
Tenía que hacerlo. ¿Motivo? Poner en orden eso, le quería pero no podía continuar así.


-¿Cuál es su nombre?
-Soy... Sally ¿Ahora si me dejara entrar?
-No lo creo, no tiene invitación y esto es una fiesta privada, tampoco está en la lista.
-Joh…. Mi novio está adentro y me esta espera…. ¡George!- grite a todo pulmón causando la distracción de aquel monumental hombre que impedía mi paso. Pero la verdad es que aquel nombre no lo lance a azar, realmente había visto a George, si, George Harrison.
-¡Ethel!-hizo una cara de fastidio pero pude notar que  no disimulo muy bien una pequeña sonrisa.
-Sally.-le corregí de inmediato mientras el asentía-  ¿Puedes decirle a este hombre que vengo contigo?
-Ella viene conmigo-el hombrecillo se hizo a un lado mientras caminaba hasta George- ¿Ahora qué haces aquí?
-¿Esta John ahí?
-Estas peor que Cynthia-dijo en son de broma, cosa que no me agrado.
-No le estoy vigilando, aunque eso pareciera. Julián esta en casa, esperándolo y no sé dónde se metió.
-Pues apenas vengo llegando, pero no creo que este aquí. Él no tenía planes de venir.
-¡Mierda!
-John es un desobligado y lo sabes, Sally.


¿Qué objetar a tan ciertas palabras?
No había nada que pudiera decir en defensa de la persona de la cual estaba más que liada.
¿Qué tanto soportaba el amor?
En ese momento aunque estaba molesta, puedo decir que aún le amaba. Con y sin sus defectos.
Aunque sabía que estaba haciéndome daño.
No solo  a mí, sino a lo que venía conmigo.
¿A que me refería?
Luego lo sabrían.

-Pensé que estaría aquí…
-Si quieres puedo ir a preguntarle a los chicos…
-No, déjalo así… en cierta parte tienes razón, no debería estar aquí. Iré a casa.
-¿Quieres que te acompañe?
-No George… muchas gracias.-mire hacia  donde minutos atrás yo estaba y vi una cara por demás familiar, la cara, porque la ropa era totalmente distinta a como yo había visto que ella vestía ¿A quién me refería?- ¿Ella….? ¿Sera?
-¿A quién te…?


¿Qué pasaba?
Mi atención no era la única que había robado la presencia  de aquella chica que estaba frente a nosotros.
Y es que era una cosa muy diferente a lo que había visto aquel día en los EMI, si, Eddie era una chica muy distinta a  la que había visto con ropa formal y ahora la veía con una falda al puro estilo  hippie. Tendencias de ese tipo, colores casi  cegadores y en una combinación bastante extraña y que a mí me encantaba, por supuesto.


-¿La conoces?-me pregunto confundido.
-Y tú también-Sonreí- Eddie Holmes... la recepcionista de los EMI.
-¿Es ella?-asentí- Es… se ve diferente.
-Y es bonita... ven, vamos a saludarla.
-¡No! Yo…
-No seas tonto George, vamos. Amenos que…. ¿Te gusta?
-Qué cosas dices, tengo que ir adentro.

Evitando que el chico se adentrara grite a la chica quien me miro, primero confundida y después con una sonrisa.
¿Qué fue lo que paso?
La convencí para que caminara conmigo y así nos acercáramos a donde George quien estaba algo incómodo.

-¿Ya los había presentado?-pregunte con doble intención mientras sentí que Eddie se ponía algo tensa- Por si las dudas, ella es Eddie y bueno, creo que tú sabes cómo se llama este chico, digo, medio mundo sabe hasta que marca de calzoncillos usas-dije con sarcasmo antes de  ver la cara de fastidio de George.
-Algo así… mucho gusto Sr. Harrison.-saludo la chica.
-Dime solo George, No soy tan viejo-el chico le extendió la mano, acción que la chica  correspondió.

Ahí sabía que yo salía sobrando y esa fue la razón por la que me aleje dejándolos solos.
Esa era una buena acción, que seguro, si el cielo existiera, yo iría inmediatamente ahí.
Por qué... Era una buena acción, ¿Verdad?
Eso creía y el tiempo diría todo.
Todo necesitaba tiempo y el tiempo también te enseñaba.
¿Qué era lo que me enseñaría a mi el tiempo?



Muchas preguntas pasaban y repasaban  mi mente una y otra vez sin cesar.
Las cosas no iban saliendo como yo quería y eso no podía continuar así.
¿Qué había hecho mal para que ahora no fuera tan feliz como pensé que lo seria al A lado de John?
No lo sabia.

-¿Dónde está Julián?
-En su habitación, está dormido... ¿Y qué paso? ¿Y John?
-No estaba ahí…. Necesito hablar con él, pero eso será hasta que llegue. Muchas gracias Kay.

Si, Kay me había ayudado a cuidar a Julián mientras  yo iba en mi travesía de búsqueda.
La chica me dedico una sonrisa tranquilizadora que en ese momento me pareció buena.
¿Qué podía empeorar el asunto y los enredos en mi cabeza?
La llegada de John, pero no solo su llegada si no su  cara de despreocupación y de no haber hecho nada relativamente malo, ¿Qué no lo había hecho?

-¿Dónde diablos te metiste?-dije sin siquiera importarme que Kay estuviera  a lado mío.
-Salí ¿Qué no es obvio?...
-Mira John…
-Sera mejor que me vaya… te llamo mañana Ethel-Kay beso mi mejilla algo apurada, seguro queria salir huyendo de ahí- Adiós John.



¿Cómo empezar?
¿Reclamos? No, eso no iba conmigo, no quería repetir la historia de Cynthia y… no quería terminar como ella.
Entonces ¡¿Cómo iba a solucionar todo aquello?!
Apenas salió Kay del departamento, observe a John quitarse su chaqueta y quedarse inmerso viendo a la nada. ¿Qué descubrí con aquello? Que el chico estaba colocado y posiblemente de viaje.



-John… -Lennon giro a verme un tanto descolado por mi llamamiento casi inoportuno e inesperado-  De seguro estas hasta…. Esto no puede continuar así John…
-¿Vas a sermonearme?  Odio que me vengas a decir lo que tengo que  hacer.
-¡es que no se trata de eso!-grite a la desesperada- Tu Hijo... si ¡TU HIJO! Esta allá dentro, esperándote... no a mi.
-Pero para eso estas también tú ¿No?
-No me malentiendas, pero él no es mi hijo. Le quiero, pero él no viene a verme a mí sino a ti y tú ¿Dónde te largas? Fui a buscarte a él…
-¿Cómo? ¿Qué has dicho? ¿Ahora me espías?
-Sabes bien que...
-Cállate... ¡ya cállate Ethel!  Me tienes harto, me vine contigo porque pensé que… te quería.



“Pensé” ¿Pensé?....... ¡¿Pensé?!
¿Cómo que pensaba? Yo le amaba y se supone que era reciproco ¿No?
De eso se trataba el amor.


-No quiero que lo pienses... quiero que lo sientas... como yo lo hago.
-Pues me estas cansando  Sally… Ethel... o como te llames.

Le mire y no pude continuar, no valía la pena seguir con una discusión en la que probablemente  hubiera palabras que no fueran de mi agrado.
¿Y entonces?
Sentí como mis ojos se cristalizaban. Odiaba eso. 
Le dedique una última mirada que le desvié   antes de salir de la habitación.
John había conseguido hacerme llorar.
Pero no sería la primera vez.
¡Oh No señores!

El drama  era parte esencial de mi vida y vaya que aún faltaba lo mejor.




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Basura >:v

pero en fin :3 les dejo este por que no tuve el valor de hacer un  mega final  3:
Soldier siempre sera unica :3
Ximm gracias por comentar y aqui te va este espero me comentes que te aprecio .3


ahora si bye bye :3