Resentimientos ¿Buenos o malos?
¿Por qué no había un término medio para ello?
Porque el daño realizado con sus palabras de varias noches
atrás, un mes atrás para ser exactos, aún seguían calando dentro de mí.
No le dirigía la palabra y pareciera que no le importaba.
¿Podrán imaginarse
cuanto daño me causaba toda esta situación?
Tanta que si alguien, tan solo me hubiera dicho esto un par
de meses atrás, yo me hubiera rehusado a creerlo. Si, hasta me mofaría y
escupiría blasfemias por mi poca delicada boca que antes solía caracterizarme.
¿Antes? Debo confesar que había cambiado un tanto, un mucho. ¿Qué tanto?
Que ahora me importaba la mínima cosa, en especial esas
últimas semanas que todo parecía irritarme y molestarme, inclusive podía
hacerme hasta llorar de rabia pero mi silencio se mantenía intacto.
La situación se
respiraba tensa e insoportable, que, debo confesar que sentía que me ahogaba,
talvez, también era debido a su diferencia casi matadora.
¿Cómo llegue a esto?
Lo peor del caso es que yo no era la única que mantenía
problemas, digámoslo que los míos no eran “tan” graves.
¿Y de quienes si lo eran?
Kay, mi amiga que
ahora pasaba por momentos desgarradores.
La vida no solo se encargaba de joderme la vida a mí, sino
también a los que me rodeaban y de eso me enteraría.
-¿Qué haces?-pregunto al verme tomar mi saco del closet y
sujeta a mi mano izquierda, una pequeña maleta.
-Pensé que la lengua te la habían comido.
-¿Vas a decirme? –insistió con una mirada casi glacial.
-Básicamente me voy-vi su cara que ni siquiera se inmutaba- Concordaras
conmigo en que estos días no han sido los mejores.
-No lo han sido- bebió un poco de su té mientras dirigía su
vista al periódico que minutos antes capturaba su total atención.- Necesitamos
un respiro.
-Eso mismo pensé, pero sabes, también pensé que pondrías un
poco más de… retención y que pedirías que me quedará.-dije con la voz entre
cortada.
-¿Quieres que te diga eso?
Recuerda que…
-¿Tú no eres así?-no dijo
nada respecto a i comentario casi sarcástico, inclusive, pude deducir
que la conversación había terminado. Extrañaba los primeros días en que
discutíamos y terminábamos haciendo el amor, ahora, ahora no tenía nada
parecido y dolía, mucho dolía- Por si te interesa…. Estaré en casa de Kay.
-¿Kay?-asentí- Ok.
Resignada me gire y
dirigí hasta la puerta donde me detuve al escuchar su voz.
-Salúdame a Kay de mi parte.
¿Qué podía decirle?
Al principio pensé que serían palabras que tendrían como
finalidad el convencerme de quedarme, pero al escuchar aquello no hizo más que enfurecerme. Por lo que cerré la
puerta con furia.
Este tiempo debía funcionar. Eso era lo que deseaba.
El cambio radical de
humor había ayudado un poco. Definitivamente
olvide lo que era estar al lado de Kay y Baker.
Además de que había
ayudado a Kay.
¿Ayudado?
Un día anterior a la mudanza “repentina “a su departamento, me entere
que había sufrido un aborto y lo peor no era ello. ¿Entonces? El doctor le
informo a la chica que probablemente y
biológicamente, era imposible que ella se embaraza.
Aquello simplemente destrozo el corazón de mi amiga y el de Baker
también.
Aquellos problemas me hicieron
ver que los míos eran mínimos, como ya había dicho.
Pero afortunadamente mi presencia también había conseguido que el estado de ánimo de la chica mejorara y eso me hacía sentir algo
útil, siendo que era un mero estorbo en aquella casa.
-Buenos días… ¿Cómo amaneciste?-pregunto Baker quien tomaba
tranquilamente un jugo de naranja a muy tempranas horas, aquel día.
-Me siento un poco cansada y con sueño-el chico me miro algo extrañado-
¿Y Kay?
-Sigue dormida, tengo que ir a hacer unas fotos y como la vi tan
tranquila, no quise despertarla.
-Has hecho bien. ¿Y adonde iras?
-Es secreto… ¿Quieres venir conmigo?
-Me encantaría.-dije levantándome aprisa.
Las calles solitarias eran casi excitantes.
Más cuando veía como Baker convertía un par de cosas en impresionantes
fotografías, eran arte.
-¿Quieres comer un pan?-dijo el chico.
-No gracias. Lamento mucho lo…
-Por algo no se dan las cosas-Baker saco un cigarrillo y me ofreció uno
mientras encendía el suyo y sacaba el humillo de su boca.
-Los milagros existen ¿No?
-No soy creyente-dijo con seriedad, después me miro y sonrió- ¿tu cómo
vas?
-¿Ir? ¿Cómo lo ves tú? No tengo
dirección en estos momentos, es como una página en blanco que espera que de apoco se vayan escribiendo sus líneas.
Aunque temo que la última oración no sea más que para mí, una desgracia.
-Eso fue tan… deberías dársela a algún beatle para que la ponga en una canción-rio
Baker.
-Tonto.-le empuje.
El recorrido continúo. Inclusive pasamos por la casa de Dorothy ¿Qué sería
de ella?
Tenía ganas de pasar a visitarla pero me desanime en el acto. ¿Por qué?
Vi a Anna salir de ahí y dirigir su
vista hacia donde yo estaba. No le tenía miedo, pero no quería incomodar a
Dorothy. Fue por eso que continúe mi recorrido al lado de Baker quien parecía
taciturno a mi lado.
Creo que yo estaba igual que él hasta que algo llamo mi atención.
No era nada tan grande, para la mayoría,
pero tampoco para ser ignorado.
-Espera.
-¿Qué pasa Ethel?
Mire a mi alrededor y vi el letrero de
un restaurante. Le observe por unos segundos. Yo libraba una batalla
interna, entre si debía adentrarme al establecimiento para salir de mi duda o dejarlo pasar.
-Tierra llamando a Ethel ¿o prefieres que te digan Sally?
-Perdón, no pasa nada… vámonos.
-Pero...
-Por favor, no me he sentido
bien-dije tocando mi estómago que
raramente tenía una sensación de asco y nervios.
Saliendo de ahí, corrí a mi temporal casa.
Tal vez era momento de dar continuación a la relación o ponerle un
punto final.
¿Qué líos? ¡¡¡ ¿Qué Líos?!!!
El valor que pude conseguir se me
desmoronaba a cada paso que daba para estar mas cercas del departamento.
Conmigo cargaba aquel abrigo que cubría la fresca noche que auspiciaba algo
bueno, o eso era lo que obligaba a pensar.
¿Cómo empezar aquella charla?
Aun no lo sabía pero abrí la
puerta. Mi semblante decayó al ver a John sentado tranquilamente en el sillón (en
bata) pero no estaba solo.
¿Y con quien estaba?
Ni siquiera podía articular
palabra alguna de la impresión.
-Yo….
-No te esperaba aquí-John se levantó sin ningún apuro.
-Quería que habláramos, pero veo
que estas… ocupado.
-Un poco. Estuvimos platicando y
grabamos unas cosas…
-Eso explica porque ella esta tan cómoda, en bata.
-Le preste tu bata…-solo respingue
resentida.
-No soy estúpida John…
-Lo sé.
John me sostuvo la mirada y no era
el único, también aquella mujer de
ascendencia asiática me miraba, no con una mirada normal, si no fuera por la
cara tan antipática que se caraba podría jurar que se reían. ¿De qué? De mí. Yo
también lo hubiera hecho.
Cerré mis ojos y comencé a sentir
un torbellino dentro de mí. Iba a explotar, eso era seguro.
-Bueno, espero la plática, las grabaciones y el sexo fuera
tan placentero que estén tan cansados y…
No pude continuar y salí del lugar
tan rápido como entre.
¿Cómo había caído en eso? Haciendo
una remembranza
¿Había sido por John que había
cambiado, no solo mi carácter si no mi
apariencia física?
Fue cuando llore al ir caminando
en dirección contraria a la cual había hecho para llegar hasta aquel lugar.
Escuche unos ruiditos
particularmente familiares, que al final ignore.
¿Qué eran?
¿Han escuchado cuando toman una fotografía?
¿Aquel ruidito especial que lanzan las cámaras cuando capturan alguna imagen?
Eso fue lo que escuche pero no me
importo en lo mínimo.
Mas sin embargo si continuaba llorando de tal manera
que las lágrimas no paraban de caer de
mis ojos.
Busque entre los bolsillos de mi
saco algo con que limpiar mis húmedas mejillas.
Pero el resultado no fue lo que
esperaba.
Había encontrado algo diferente y
que en aquel momento pareció a bien, un buen ayudante para mejorar mi estado.
Y vaya que lo estaba logrando.
¿Cuántas caladas llevaba?
No llevaba cuenta de ellas. De hecho, podría jurar que era mi segundo porro en aquella noche.
Sin duda me había cambiado el humor. Todo parecía ir más lento y
gracioso, más cuando vi aun señor dar un paseo tranquilo por aquel parque donde
yo me encontraba colocada.
¿Cuál era la razón de que fuera gracioso?
Que el hombre era un poco regordete y por mi estado veía que corría de
manera tan lenta que pareciera que sus pechos saltaban a cada paso que daba.
Todo era risas hasta que la fiesta termino.
¿Cómo?
Un policía frente a mí con una linterna me observaba. Mi estado era más
que evidente y además, a mí alrededor hedía a marihuana. Era inútil ocultarlo.
Al igual que abogar por mí.
¿Qué fue lo que sucedió? Algo que jamás creí que pasaría. Fui llevada a
la comisaria, detenida por consumo de sustancias ilegales y por posesión de
drogas.
Bendita noche y sus
consecuencias.
Pasar una noche en la cárcel no
era nada bonito.
Aunque casi no lo sentí porque
estaba colocada y quede totalmente dormida.
No fue hasta el siguiente día que
pude caer en cuenta de lo que estaba pasando y me asuste.
Según me explico el policía, tenía
derecho a una llamada y como si me hubieran dado la mejor noticia del mundo me
di a la tarea de marcar cuanto numero me vino a mente.
Primero pensé en llamar a Kay y Baker, pero de
inmediato lo deseche, no quería ocasionarles problemas, no más de los que ellos
tenían. Mi segunda opción fue llamar a John sin embargo era lógico que termine
olvidándolo.
¿Entonces a quien llamaría?
Yo misma me sorprendí al marcar la
oficina de Brian Epstein quien también
estaba anonadado, primero al escuchar mi voz y segundo a mis circunstancias.
Dijo que haría todo lo posible por
sacarme de ahí sin llamar la atención,
eso sí, me advirtió que tardaría un poco en contactar abogados y semejantes.
No tuve más que esperar y fue una
larga espera.
Y
tanto que las odiaba.
-Srita… ¿Simpson?-levante mi
cabeza al escuchar al policía llamarme.
-¿Dígame?
-Tiene visitas.
Desconcertada mire a quien menos
esperaba y a quien tenía mucho tiempo sin ver pero que al mismo tiempo me
alegraba verlo ahí. Les. El ex chofer de John Lennon.
-Hija….
-Les- corrí a abrazarlo.
-¿Qué has hecho?
-Enamorarme. Ese ha sido mi único
error. Y lo peor es que es de quien era
tu jefe, de quien tanto odie.-dije cabizbaja
-Estas equivocada, lo peor está
afuera.
-¿Cómo?
-¿Sabes porque estoy aquí?-negué-
Brian ni siquiera pudo entrar aquí.
-Sigo sin entender.-saco un
periódico, era de ese día en específico. Mi cara de fastidio cambio al ver una
foto mía junto a la de John con un letrero diciendo cosas
impresionantes-“reciclaje beatle” “la ex
novia de George podría ser la manzana de la discordia entre los miembros de
dicha agrupación” “al parecer John Lennon y Sally Simpson mantenían una relación por meses que culmino
con el matrimonio del Beatle”-leí en voz alta.
-Afuera está lleno de
periodistas.-me aclaro Les
-¿Es una broma? ¿Verdad?-negó
mientras me mantenía casi pálida.
-Brian me mando para decirte que
te sacaran por detrás, para evitar prensa. Seguramente Brian estará aquí
adentro en unos minutos.
-La vista se terminó-dijo el
policía mientras abría la celda.
-Tranquila, todo saldrá bien.
-Gracias.
Me quede sin saber que pensar y
sin tener nada que decir.
¿Cuánto estuve así?
Lo desconocía pero fue tanto que
pude apenas escuchar cómo me pedía que abandonara el lugar. AL parecer habían
pagado mi fianza.
Logre salir de ahí para
encontrarme con Brian quien estaba
molesto y más que eso.
-Sabría que traerías
problemas-susurro a mi oído- Saldrás…
-Les ya me lo ha dicho…
-Entonces… vamos-Brian resoplo
fuerte mientras me dirigía por la puerta trasera de aquella estación.
¿Qué paso?
Me quede paralizada y creo que no
fui la única, Brian también lo hizo.
Si pensamos que salir por aquel lugar
seria menos escandaloso, ambos estábamos completamente equivocados.
¿Equivocados?
Errados. El aglomera miento era tal que intente cruzar
por mí misma pero era casi imposible.
-¿Fue usted la amante de John?
-¿Cuánto tenia saliendo con John
antes de que este se divorciara?
-¡Basta! ¡Permítanos pasar!- escuche que Brian
gritaba, el hombre venia justo detrás de mí, pero al ver que los periodistas hacían
caso omiso a sus palabras, me tomo del brazo y trato de sacarme de aquella
jauría de lobos queriéndome destrozar.
-¿Por qué es que te encarcelaron?
¿Vendes drogas?-pregunto un hombrecillo casi golpeándome con su grabadora.
-¡Oye ten cuidado!-grite
empujándolo un poco de mí.
-¿Eres un groupie?-pregunto aquel
mismo hombrecillo, capturando mi atención de nuevo.- Fuiste novia de George,
ahora dicen que estas en una relación con John y según me han informado fuiste
una de las causas de que Jane Asher terminara con Paul, ¿Es eso cierto?
¿Cómo hubiera sido su reacción
ante esto?
Me quede pasmada y alucinada.
¿Cómo era posible que estas
personas se enteraran de todo eso? Siempre salían con la excusa de “son fuentes”, una palabra elegante para no decir que un maldito y puto soplón
recibió dinero por ello.
En este caso, ¿Quién pudo decirle
a aquel hombre aquello tan exacto?
-Ella no hablara de nada por ahora, si nos disculpan- Brian me
hizo una seña que apenas entendí.
Corrí, como nunca había corrido y
como se podía en esos instantes.
¿Hacia dónde?
Un vehículo negro que al parecer
estaba a mi espera. No tarde mucho en llegar y para mi repentina sorpresa, la
puerta se abrió al estar frente a ella.
¿Han visto esas películas de
mafiosos donde entras a un auto y se ve todo oscuro y a la orilla del asiento
de enfrente se ve al malo de la historia?
Así me sentía, así me lo parecía.
Cuando subí, el auto arranco y por
las ordenes de quien estaba sentado frente a mí. Al principio no lo distinguí porque
estaba tan asustada y nerviosa, pero, como era lógico, ya pasado el susto pude
verlo con detenimiento.
¿Quién era?
John Lennon.
-hemos llegado Sr. Lennon.-Pude
reconocer la voz de Les , quien por cierto, giro a verme y me lanzo una
sonrisilla más tranquilizadora.
-Gracias.-dijo Lennon mientras
me mantenía la mirada.
-Gracias Les-dije cuando vi que el hombrecillo salía del auto-
Espera, ¿Podrías hacerme un favor?-el hombre asintió. Tome su mano y con un
bolígrafo anote un numero- Pregunta por Baker y dile que estoy… donde quiera
que estemos.-dije sin mucha importancia.
-Está bien Srita….
-Soy Ethel… -sonreí y el hombre salió de mi vista.- ¿Qué
haces aquí?
-Brian me mando a llama, estamos
fuera de su departamento-dijo con seriedad.
-No debiste haber venido. No debí
haber llamado a Brian-toque mi cabeza.
-De todas formas hubiera ido, salió
en prensa…
-Lo sé, al aparecer el mundo
entero se dio cuenta de lo gran puta que soy.
-Brian dijo que diéramos una…
-¿Entrevista? Yo no saldré en
televisión, eso no es lo mío.
-Pues ya con tu aparición en el periódico
y de esa forma haz jodido...-se quedo callado al percibir mi cara de pocos
amigos.
-Bueno, podría salir y decir que
trabajaba para ti, te la chupa de vez en cuando pero que ahora,
definitivamente estas saliendo con…
¿Cómo se llama?
-Si me acosté con ella Ethel…
-¡Oh!
-Creo, esto- me señalo a mí- No
iba a bien y lo sabes.
-¿Me estas…?
-Hola-gire a ver por la ventanilla
por donde el saludo se había penetrado- Vine lo más rápido que pude. De verdad
los periodistas son unos… ¡Lennon! ¡Hola!... pero bueno como te decía… es hora
de irnos-estaba a punto de bajarme cuanto sentí la mano de John en mi pierna.
-Deberíamos esperar a Brian-dijo
algo más calmado.
-¿Para qué? No le haya sentido, ya
lo que me dijiste hace un momento es más que suficiente, para ti esto ya
termino ¿No?
-Pensé que tú también lo querías,
te fuiste…
-Porque tu casi me lo pedias a
gritos John, era un espacio para reencontrarnos, pero al aparecer tú ya
encontraste a alguien...
-Solo fue un acoston. Solo
necesitamos pensar si realmente esto tendrá futuro.
-Yo te amo ¿Y tú?
¿Qué esperaba de vuelta? Algo
similar a lo que mi boca había pronunciado, pero lamentablemente no fue así,
solo vi como Lennon desviaba la vista y
se mantenía algo distante.
Entendí aquello y salí del auto,
donde Baker estaba mirándome.
Los grandes giros que daba la
vida, meses atrás me pedían una oportunidad y ahora me pedía tiempo.
Era de las personas que odiaba exteriorizar sus sentimientos. ¿Por qué?
Porque cuando descubren la persona que
eres por dentro, generalmente terminan aprovechándose de ti y lastimándote.
Aun a pesar de eso, no pude evitar llorar mientras iba en el auto con
Baker.
Fue ahí cuando supe porque lo había elegido a él como mi mejor amigo,
no necesitaba que me dijese algo, porque, con su sola presencia me hacía sentir
mejor.
-Cariño-sentí los brazos de Kay.
-Quiero desaparecer, que me trague la tierra…. Me ha dicho que quiere
repensarlo ¿Pensar qué?, ¿Sabes todo lo que hice por estar con él?
-¿Qué hiciste?-me pregunto Kay- No te hagas tampoco la victima Ethel.
-fui una tonta al dejar a George, el si me… amaba- me doble un poco por
un dolor repentino que sentí, fue un tanto paralizante.
-¿Qué paso?
-No se… me… ¡Dios!-grite al ver que unas gotitas de sangre escurrían por
mi entre pierna.
-¿Qué mierda?-grito Baker.
-¿Estas en…?
-no…. ¡no!-grite por el dolor que sentí nuevamente.
Eso no auguraba nada bueno.
No, nada bueno.
Estaba preocupada. ¿Quién no lo estaría?
Lo que habiz visto no era nada normal y fue por eso que inmediatamente fui al
doctor acompañada de mis amigos.
¿Y cuál fue el diagnostico?
Aun no lo sabía. Estaba recostada
en una camilla de una habitación, un tanto apartada y solitaria. Había pedido a
Kay que saliera ya que era necesario que me revisaran y cosas de rutina.
En ese momento esperaba al médico
quien no tardo en entrar y justo detrás de él, venia mi amiga Kay.
-¿Qué es lo que tenía? ¿Estará
bien?-pregunto Kay.
-Déjalo hablar Kay-dije mientras veía
como aquel hombre, intentaba torturarme con su silencio.
-No sé cómo lo tome pero… estuvo a punto de sufrir un
aborto. Tiene que cuidarse más.
¿Aborto? ¡¡Aborto!!
Sentí que el color se escaba de mi
cara y Kay estaba igual que yo, si, así de sorprendidas y sin saber que
expresar.
-Los primeros 3 meses son los más
importantes y riesgosos, usted
tiene 15 semanas. ¿Sabía que estaba
embarazada?-me pregunto.
-No.
-Pues ahora lo sabe. Le recomiendo
que guarde reposo y evite alteraciones
graves. Estuvo a punto de perder a su bebe. Eso es todo, puede firmar unos
documentos y, yo recomendaría que se
quede aquí hasta mañana.
-Así lo hará doctor.
Kay y yo no dijimos nada y no
dijimos nada porque nos era imposible siquiera articular alguna palabra.
Me quede esa noche a dormir en el
hospital. No a dormir precisamente por
que la noticia de mi embarazo me rondaba por todo el cerebro.
¿Qué sería de mí? ¿Qué sería de mi
bebe? ¿Y su padre?
Esa última pregunta era lo que más
me preocupaba. Y me preocupaba pro que no quería que aquel ser que estaba dentro de mi fuera una
especia de hijo no deseado, como lo era Julián.
Confieso que llore por la noticia
y no fue precisamente por felicidad. Llegue a casa de Baker y Kay en taxi, no
quise que ninguno fuera por mí, necesitaba espacio para pensar y tomar
decisiones y había tomado una….
-Camina despacio… mira, ponte cómoda-me
aleje de Baker quien tenía una sonrisa de oreja a oreja, al parecer estaba más
contento que yo.
-¿Podrías dejarnos solas? cariño-dijo
Kay con un tono bastante dulce a Baker.
-Claro… ¿Quieres algo de comer?
¿Un antojo?
-No, gracias Baker- el chico hizo
señal de irse. Agradecí que Kay pidiera que se fuera.- ¡mierda! ¡Por una puta
mierda, Kay!
-Deberías cambiar esa cara y
actitud.
-¿y cómo debería estar? He estado pensando que lo mejor será que…
aborte-dije alejando mi mirada de Kay.
-¡¡ ¿Qué?!! Sobre mi cadáver, eso
hasta me ofende. Y sabes bien por qué. Yo hubiera deseado que mi embarazo se
hubiera realizado y ¿tu?
-Pero tú tenías con quien
compartir la alegría ¿Qué hay de mí? Ni siquiera le quiero, no por ahora, no
tengo trabajo, Sabes que los niños vienen con gastos ¿Verdad? Sera lo mejor,
pregunte a una persona y dijo que aún podía…
-Te he dicho que no… si el problemas
es ese, bueno, tenlo, si no lo quieres me lo das a mí.
-¿Qué? No te entiendo.
-Bueno, que lo tengas y me lo das
cuando nazca, yo me hare cargo de todos
los gastos que convengan. Médico, ropa y eso.
-¿Y que dirá Baker?
-No tendrás por que decirlo… además,
estoy segura que… olvídalo, con el tiempo me entenderás y agradecerás.
-Está bien.
-¿Le dirás?
-¡¿Para qué?! No, la última vez
quedo claro que… ya había terminado.
Una nueva etapa comenzaba.
¿Qué me esperaba?
Dejemos que el tiempo me
sorprenda. Siempre lo hacia.
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Hola !!
Bueno, aqui adelante unas cosas ( cuando John y Yoko inician su relacion) pero me era necesario y bueno... ¿Que tal Ethel embarazada? XD jajajajaja creo que detodo, esta parte la sabia bien desde que escribi el fic. Y ahora podran entender el primer capitulo del fic.
creo, el proximo me expando mas, por si no quedo claro y dejare el camino para el final definitivo.
Dejen sus opciones
¿Como les gustaria que terminara el fic?
Sean serias XD
Bere... usted siempre comenta bien tarde huvona :v Larry murio de sida en el capitulo 40 :3 lastima que no lo leiste :c. Y recuerda, no fumes por que ... tendras el trasero de yoko :v Paul bata loca e.e locota tu :v te amo :3 nah la verdad no e.e ok ya si U.U o no :v
bueno orale vete a escribir mendiga D:<
Ximm. muchas gracias, que bueo que ames a Ethel y si, Soldier sera mi amor de fics, no la supero, el otro dia estaba leyendola y recorde por que estaba escribiendo la correcion, algun dia la continuare para gusto propio ;3 gracias por comentarme y bueno sigue de buena chica :3
Bye cuidanse y amenme *O*