Era increíble la sensación de placer y alegría que tenia
dentro de mí.
No tenía más de dos
semanas saliendo con Lennon y podía decir que estaba demasiado contenta. Me sentía
plena. ¿Enamorada? Era muy pronto para
asegurarlo pero sabía que algo así me pasaba ¿Por qué?
Porque sentía la necesidad de verlo, de tenerlo, de tocarlo
y sobre todo la necesidad de que él me quisiera.
Todo era un riesgo y había algo en mí que no me dejaba
tranquila todo el día.
Las culpas.
Estas eran peor cuando tenía que ir a casa de Cynthia, la mujer casi me rogo para que le ayudara a
cuidar a Julián. Ante mi primera negativa termine aceptado, era hora de decirle
que ya no podría ayudarle por motivos más
que todo personales. Ustedes entenderán.
-Ve haya arriba mientras te preparo un bocadillo ¿Te parece?
-Está bien Ethel- Julián corrió escaleras arriba.
-¡¿Dorothy?!... creí que ya te habías ido-dije antes de
saludar Dot en la mejilla.
-Ya estoy por irme, solo hare unos pendientes ¿Tu qué haces
aquí?
-Julián tiene hambre y quise hacerle un sándwich… ¿Puedo?
-Claro niña. Ahora regreso. No vayas a quemar la casa.
-¿y? esta gente se pudre en dinero que puede comprarse mil
de estas.
-De eso no estoy tan segura- rio Dorothy- Así que cuidado y apúrate
para que no dejes tanto tiempo solo a Julián.
-A sus órdenes- hice una señal parecida
a los que hace algún miembro del ejército o algo semejante. Tras salir
las risas de Dorothy comencé a cocinar. Justo cuando terminaba escuche la
puerta abrirse y por lógica pensé en Dorothy.- Esta listo…. Esto se ve tan
comestible que yo me lo comería-reí
antes de sentir una mano en mi cintura.
-Yo te comería a ti aquí…
-¡Lennon! ¿Qué demonios haces?-dije sin evitar mirarle con
una sonrisa- Sabes que pueden verte.
-Lo olvide…. Esas paredes se ven peligrosas... y chismosas.
-Es enserio... además tengo que irme porque Julián está
arriba solo y…
-Solo quiero que me des un beso.
-No lo hare… por favor ya déjame ir-dije esto al saber que
John me tenía acorralada-Es enserio John.
-Está bien, cuando te pones en esas ni quien te aguante.
-Claro.- negué algo divertida por su berrinche casi infantil
que le vi hacer en su cara. Creí que le había convencido de que me dejara pero en eso sentí como me
besa. Me deje llevar por unos mili segundo hasta que caí en cuenta de lo que hacía.-
Aléjate Lennon.
-Está bien...-aun me tenía abrazada cuando la puerta se
abrió y fue inevitable que nos viera.
-Perdón… yo no quise… interrumpir- recibí una mirada confusa
de Dorothy quien miraba como Lennon me sostenía la mano- Buenas tardes Sr.
Lennon.
-Dorothy… bueno. Iré a ver a Julián, ¿esto es para el
verdad?-yo me limite a asentir- Bien…
nos vemos más tarde. Gracias Ethel.
-Yo ya me tengo que ir… nos vemos Dot….
-Ethel…-Dorothy me dijo en un tono maternal- ¿Qué estás
haciendo hija?
-Irme, ya es tarde y.
-Sabes a lo que me refiero… él es un hombre…
-Me voy-dije cortante para evitarle, me acerque y le di un
beso en la mejilla- Le quiero.
¿Qué le quería? Si. ¡Demonios! Eso no pintaba bien.
Sé que tal vez estaba actuado de manera inoportuna o algo semejante pero quería empezar a no
dejar lo que quería y por lo que me di cuenta en ese corto tiempo, quería John,
le quería y mucho.
Sin tener mucho que
hacer camine por el centro de Londres, no sé por cuanto tiempo pero si sé que perdí
gran parte de mi tiempo.
Quería olvidarme de todo y el perderse por ahí no estaba
ayudando. Resignada y decidida, estaba a punto de tomar un taxi de retorno a mi
departamento cuando recordé que aun podía hacer algo de provecho.
¿Qué era?
Bueno, días antes Baker me había recomendado que visitara una galería de un conocido, era
una galería y ahí se exponía cualquier tipo de arte en especial aquel que era
fuera de lo común.
Trate de recordar el nombre de dicha y para mi buena suerte
lo conseguí… Indica Gallery. Al parecer todo
caminaba para bien y la dicha galería no se encontraba tan lejos de donde yo estaba, para mi fortuna.
Una gran curiosidad me invadió y me adentre con entusiasmo tal vez hasta con algo de morbo
para que negarlo.
Mi desilusión no fue grande, pude ver un aparador con libros
que poseían unos nombres poco agradables pero a la vez impresionantes y por
ende interesantes, no solo eran libros sino también alguna que otra pintura con
arte muy diferente a lo que yo conocía.
-¡¿Sally?!... ¿Eres tú?- esa era una de las ocasiones en las
que podía hacer gala de mis típicos sarcasmos pero fue más grande mi sorpresa
al encontrarme detrás mío a Maggie, Maggie McGivern.
-Hola ¿Cómo estás?- le brinde una sonrisa cálida a aquella chica que conocía por casualidades
de la vida y por gajes del oficio, bueno es que ella también era niñera.
-Bien… que gusto verte… me entere de que terminaste con
George, es una lastima.
-Si pero no hay que hablar de esos temas-dije ignorando
aquel tema, al parecer por más que quisiera olvidarlo los demás se empeñaban
por recordármelo, es decir, casi me lo
restregaban en la cara.
-seguro… ¿Aun trabajas con los Lennon?-aquella pregunta me causo
un escalofrió ¿Qué joda? No es más que una simple pregunta que me había
recordado mis “pecados” condenatorios.
-Hoy fue mi último día, quiero conseguir otra casa de
empleo, tú sabes a lo que me refiero.
-Claro que si…-la chica se vio ligeramente interrumpida por
mi distracción y no solo mi distracción sino también la ligera interrupción de
alguien que, para que negarlo, me dejo con la boca abierta.
-Maggie… ¡mierda!-vocifero a lo bajo aquel personaje enigmático.
-¡Paul!- trate de fingir naturalidad pero era casi imposible, menos al ver como
entrelazaba la mano de Maggie, acción
que por cierto la dejo de hacer en
milésimas de segundos y para la sorpresa de
McGivern.- No esperaba encontrarte aquí y menos con….
-Yo puedo explicarlo… esto no es lo que parece Sally… Paul y
yo somos amigos y…
-No tienes nada que explicar, lo mejor será que la conversación quede para
otro día. Es hora de que me vaya.-rasque mi cabeza y iré a los lados notando
como colocaban un tipo de anuncian en una pared aledaña a mi.- Nos vemos
Maggie. Paul.
Para que negarlo, la situación había resultado extraña y épica.
¿Maggie y Paul juntos? Eso era algo que no creía. AL parecer el chico tenía una
extraña afición por las chicas que cuidaban de niños.
Leí sin prestar mucho atención aquel cartel que se posó en
mis ojos al momento en que muy decidida salí de aquella galería.
-¡Espera!... Por favor…
-¿Ahora qué haces tú aquí? ¿Dónde dejaste a Maggie?
–pregunte confundida al tener frente a mí a Paul.
-Ya era hora de que me saliera. Maggie fue a su casa, al
menos eso es lo que creo. No me diste ni tiempo de saludarte.
-Bueno, la verdad es que no me imaginaba encontrarte con
alguien tan pronto. Creí que recuperarías a Jane.
-Ella no quiere ni verme ¿NO has leído los periódicos? Ya se
filtró la noticia.-rio con sorna- ¿A dónde vas?
- A casa. De verdad iba a casa.
-¿Quieres ir a algún lugar? Estoy aburrido.
-¿Qué te hace pensar que yo te divertiré?-le pregunte
mientras parábamos de caminar.
-No quiero que me diviertas, quiero que me escuchen. Tú lo
haces bien. Es tu gran don chica.-pude ver la gran tristeza que cargaba en los
ojos ¿Cómo era posible eso? El dinero no da la gran felicidad y Paul no era al
único en que notaba aquella gran verdad.
-Solo mientras vamos de camino a mi departamento.
-También pudiéramos...
-Jamás- reí antes de acceder que él me llevara a casa.
Las palabras iban a la velocidad de las llantas en el
pavimento.
En todo aquel trayecto hubo de todo; silencios, risas,
sarcasmo y hasta tristes ocultas en una sonrisa fingida.
-Deberías buscar a una chica, a una buena chica.
-Maggie lo es o ¿No?
-No es a quien tú necesitas. Tú necesitas alguien como... tú
por ejemplo. Deja de buscarla Paul, ella llegara a ti.-dije antes de bajarme
y caminar hacia la entrada del edificio.
-Supongo. Bueno…. Si no quieres algo más, me voy.
-Cuídate-bese su mejilla- nos vemos.
Las llantas rechinaron en el pavimento y mi vista se desvió hacia aquel tipo con gabardina negra y
anteojos de abuelita que escondía su identidad. Reí y camine desapercibida
hasta el quien me siguió hasta estar algo apartados de los que por ahí pudieran
reconocerle.
-¿No crees que es un día bastante cálido como para usar esa
cosa?-dije riendo.
-Estas muy contenta ¿No?
-Me hace gracia verte aquí. Acabamos de estar juntos y….
-¿Te cogiste a Paul?-pude sentir como se me salía las
pupilas- ¡joder Ethel!
-Este mal interpretando todo John.
-Entonces dime ¿qué
demonios estaba haciendo Macca aquí? Mejor dicho ¿Qué mierda estabas
haciendo tú en su auto?
-¿Podrías dejar de gritar?... Me lo encontré en una galería
y se ofreció a traerme y acepte. Estaba triste porque si no lo sabes, ya Jane
anuncio el fin de su noviazgo.
-¿Y tenía que venir contigo?
-No me vengas con mierdas John... yo no te reclamo nada. De
seguro tu aun tienes sexo con Cynthia y
aun así no me ves preguntándote de ello… no vamos en esas
John.
-Si tanto te molesta has de saber entonces que ya le dije a
Cynthia que quiero el divorcio-dijo ahora más tranquilo.
-¿Cómo? ¿Cuándo?-aun a pesar de lo malo que era la noticia,
a mí me salió una sonrisa inevitablemente.
-hoy… de hecho, me salí de la casa. No tengo donde vivir-me
tomo de la cintura apegándome a él y
causando que me sonrojara.
-Tal vez si sales a la calle alguna fan te ofrecería su csa-
se sonrio y al instante me robo un beso.
-Y … ¿si me quedo aquí?
-No… ¿estas loco? –Volvi a la cordura y varias interrogantes
amenazaron con destrozar mi alegría- ¿Qué hay de Brian? ¿Ya le dijiste?
-Digamos que no lo tomo a Bien… pero no hare lo que él
quiera. No esta vez.
-Seguro todo irá bien.
-Tiene que.
La felicidad no era
mi fuerte pero esto parecía duradero.
El divorcio estaba en pie. John ya no vivía con Cynthia y
ella desconocía quien era yo.
¿Cómo que quien era yo?
La tercera en discordia. Odiaba aquel término pero era la
única manera de llamarlo.
En un breve resumen John estaba por divorciarse, Brian no
estaba contento y mi hermano Rory había
conseguido la dichosa beca para estudiar
en New York. Estaba orgullosa de mi hermano.
Aun a pesar de todas aquellas noticias, John aún tenía que
fingir estar con Cynthia mientras yo me mantenía en anonimato y la verdad así
lo quería yo. ¿Cómo se vería que la antigua novia de un Beatles ahora estuviera con algún otro
miembro? Eso a mí no me importaba pero si a Brian quien era el único que lo sabía.
Si, Ni George, ni Paul, ni Ringo sabían la verdadera identidad de la chica
misteriosa que estaba con John y ni siquiera sospechaban.
-Estoy cansado… ya estoy ansioso de firmar ese puto papel.
-¿Cuándo tienes la cita?
-En una semana. Estoy harto de las preguntas de Cynthia, de
sus reproches y del “piensa en Julián” ¿Cree que no lo hago? El no merece tener
a sus padres peleado todo el puto día.
-Ella se refiere a que no le prestas mucha atención al niño,
no lo haces John.- John me miro fijo antes de
encender un cigarrillo.
-Fue algo indeseado, yo no lo quería.
-Deberías cambiar de opinión, el niño no tiene la culpa
de los problemas que ustedes tengan y de
que tú no te hayas cuidado- vi su cara seria pero continúe con mi discursillo
barato- Julián es encantador ¿cómo es posible que no lo quieras?
-NI yo me lo explico… si él no hubiera nacido yo…
-Eso no importa… no cometas los mismos errores que tu padre
John.- nos quedamos en silencio unos minutos.
-Me voy… mañana iré al estudio.
Trate de sonreírle al darle su gabardina que había arrojada
por ahí al adentrarse al departamento
pero aquella sonrisa se convirtió en una mirada curiosa al ver como caía un
pequeño sobre que decía “para John
Lennon”, le recogí y le observe por unos minutos donde John me observaba
con atención.
-¿Qué es esto?
-Un tarjeta… nada
importante.
-Entonces la tirare…
-No, ¡espera! Dámela… me gustan los que dicen, hace tiempo
que recibo una tarjeta a estas, es interesante lo que dicen.
-¿Lo que dicen?-John asintió- No entiendo nada pero bueno,
toma- se la entregue mientras ella aguardaba dentro de su bolsillo.
-Mañana iré al estudio, puedes echarte una vuelta si
quieres.
-¿Es una cita?
-Si.-sonrió con malicia y picardía- Podemos vagar por ahí,
el portero creo que empieza a hostigarme con sus miradas, según Brian tengo que
alejarme de algún escandalo ante de que me termine divorciando.
-Por su puesto. Bien… adiós.
-adiós.
Si te escondes algún día te atrapan. Si mientes algún día la gente descubre la
verdad.
Deseaba que eso jamás pasara.
¿Dónde estaba?
Afuera de los Emi.
¿Cuál era la razón?
Había quedado de verme con Lennon ahí y así lo estaba
cumpliendo aunque debo confesar que estaba arrepintiéndome al ver como un
montón de fans estaban a la espera de los chicos.
Un tanto desesperada y aburrida decidí alejarme de aquella
zona tan concurrida.
-¡Ethel! ¿Qué haces aquí?-gire a mi derecha en donde
encontré a Cynthia quien estaba algo sorprendida mientras que yo estaba algo pálida.
-Bueno. Yo….-dije en una risita ahogada mientras la mujer me
inspeccionaba ¡demonios!
-no tienes que fingir… lo es todo- me quede más que
quieta y juro que un infarto seguro
estaba por darme- Sé que viniste a ver a George…-sonrió la chica rubia.
-En realidad….
Ambas éramos invisibles, eso yo lo agradecía, para el
grupillo de fans que comenzó a gritar y con justa razón. ¿Por qué? John Lennon estaba saliendo de los estudios
aunado a eso algo y ese algo era yo.
-¿Acaso hay reunión de chicas?....... ¿Qué haces aquí
Cynthia?
-Vine a entregarte la cita ante el jurado.
-Pudiste entregársela al abogado.
-Lo sé, pero no, quise hacerlo personalmente. De cierta
manera aún sigo esperanzada en que recapacites.
-Perdón que los interrumpa, pero es mejor que yo me vaya-hice
una señal la cual indicaba mi partida del lugar, de eso pedía mi limosna de
largarme de lugares tan incomodos como ese.
-Claro… ¡oye!.. Espera…-Cynthia me observo con detenimiento
por unos segundos donde no sabía cómo reaccionar- No me has dicho a qué
viniste…
-Pasaba por aquí y….
-¡DIOS!.... No… no es cierto…. ¿De dónde sacaste ese….?
–pude ver como a Cynthia se le llenaban los ojos de lágrimas.
Justo en el momento más melodramático, increíble y casi
parecido a una pesadilla, pareció quien menos quería que estuviera en ese
momento.
¿Qué es lo que
Cynthia quería decirme o trataba de decirme?
-Oye John…. ¿Ethel? ¿Cynthia?... ¿Qué pasa?
-¿Quieres saber qué pasa?-dijo Cynthia, créanlo, sentí empalidecer
y quería desfallecer ahí mismo.- Yo también quiero saber desde cuando…. ¿Desde cuándo
estas liada con mi esposo?-Cynthia me señalo.
-¿Qué demonios estas ablando Cynthia?-pregunto John molesto.
-El brazalete... ese te llego por paquetería el otro dia a
la casa... es casi imposible no reconocerlo… ¿Sabes el daño que le has hecho a
mi familia? ¿A Julián? ¿Tienes idea Ethel?
Las miradas estaban sobre mí, John estaba enfurecido por lo
cual tomo a Cynthia de la mano con la intención de que esta para.
¿Qué hacía yo?
Mirar a hacia la nada. ¿Qué responder? Lennon me había dado
apenas uno para de días atrás aquel obsequio que por cierto me había encantado.
Ignore el rostro indignado de Cynthia, el rostro enojado de
John para centrarme en George quien
boquiabierto me analizaba con sus ojos mientras sus cejas se arqueaban de una
manera extraña y que demostraban desconcierto.
-Ethel… ¿Lo que dice Cynthia es verdad?- le observe- ¡¿lo
es?!.... ¡Mierda! ¿Qué clase de mujer eres? – la pela aquella, que apenas comenzaba,
de privada no tenía nada, estaban varias fans que había notado la presencia de
los chicos ahí, junto a mí. Acusándome y reclamándome.
-No es lo que crees…. En realidad, él y yo. Yo jamás…
Sentía que el mundo se me caía encima. Exagerando
o no, sentí como el mundo me daba
vueltas, todo parecía borroso y al final
cerré mis ojos para solo escuchar
los bullidos de sus voces pero al
menos había desaparecido. Si, desaparecieron.
¿La interrogante es la tarjeta que se le cayo a Lennon????? GANÉ? <3
ResponderBorrar¡NO INVENTES, ARELI!!!!! Me encantó el capítulo, lo mega amé 7u7.
Todo este embrollo me encanta. Pobre Ethel, pobre John, pobre George, pobre Cynthia, pobre Paul, ¡pobres todos! Jajaja.
Sube prontoooooo, quiero leer más, aunque ya casi se acabe la fic *llora* :(.
Besos. Te awo. <3