martes, 29 de abril de 2014

Light At End Of Tunnel

Tantos días que ni el tiempo podía quitar de mi las cargas, bueno, había conseguid aminorarlas o al menos  no pensar  demasiado en ellas.
¿Cuál era la razón?
Ser una dama de “honor” absorbió  todo mi tiempo.
Fue bastante agitado y desmoralizador estar ayudando a Kay medirse  uno y otro vestido hasta que ella eligió un vestido sencillo.
Claro todo de acuerdo a la ceremonia que ella quería tener, una sin muchos invitados los justos y precisos, los allegados e íntimos.

¿Cuánto tiempo había trascurrido desde mi último incidente con Jane?
1 mes.  Rápido el tiempo ¿No? Lo sabía.
Sea como fuese el día de la boda ya estaba a la puerta de unas cuantas horas.
Unas dos para ser precisos, yo caminaba en dirección al estudio de Baker, era por motivo de que el chico estaba algo nervioso y claro, yo Ethel  quería quitarle su nerviosismo.
¿Qué si deje sola a Kay? Claro que no  ‘¿Qué clase de amiga seria? Seria  de todo menos una perra con Kay. Bien, ella no está salo, tenía a su madre y unas cuantas primas que le ayudaban con los últimos retoques en su arreglo de aquel día.
¡Bah! la ceremonia seria de lo más sencilla pero  aun así una novia debe lucir lo más impecable.
Y bueno, como mi paciencia mas que ayudar estorbaba todas ahí votaron para que me saliera de aquel lugar y la única opción era ir con Baker.
¿Por qué?
Como una señal divina el marco para saber cómo iban las cosas y  como fui yo la que conteste, me pidió que fuera a con él.
Esta acción  iba en desacuerdo con Kay ¿Por qué?
Porque aún no terminaba de arreglarme, vaya, ni siquiera había empezado. Me importo poco y me fui, tanto como ellas al principio querían.

-¿A qué hora se me quitaran estas porquerías?-dijo Baker  tomaba su cámara.
-Supongo que cuando tengas a Kay en tu cama, desnuda y disfruten de su noche de bodas.
-boba... espero lo chistosa se te quita con esto- Baker me paso el periódico que tenia libre.- ¿Y Bien?
-¡Mierda!
Uno o mejor dicho el tema principal de aquel artículo era  una fotografía pero no cualquier fotografía, no, era una precisa y  en esta se encontraba alguien demasiado conocido con otra persona también bastante conocida. Simplificando  constaba de una pareja ¿Pareja? Un cejudo y una rubia dientona.
Como han de esperar, un gran título sobresalía en aquella revista.
“¿Dónde está Sally Simpson?”
La pregunta era obvia la ver a  George en un plan meloso con la que se supone era su exnovia y claro ¿Dónde demonios estaba la chica de cabello negro?  La prensa aun no sabía de mi rompimiento con George y eso no sé si traería problemas.

-¿Y? ¿Todo bien?-asentí- ¿No te dan celos que las manos de él ahora se posen en la cintura de...?-no le deje terminar cuando escuche un quejido de su parte por la buena paliza que le brinde- ¡hey!  Me voy a casar.
-Entonces cállate, no es celos. ¿Pero eso era lo mucho que me amaba?
-Los hombres tenemos la teoría de “un clavo saca a otro clavo” en tu caso, George utilizo aquel dicho o lo que sea que fuera.
-Gracias, en fin. ¿puedo?-le señale mi vestido  a lo que el asintió.
-Haya hay un probador y puedes hacerlo para… ok si quieres hazlo aquí-dijo riendo al ver que me desnudaba frente a él sin vergüenza alguna.
-No quiero ni saber cómo se pondrás “estos” cuando sepan que hemos terminado.
-Odio este tipo de trabajos, se meten en tu vida como si les interesara, bueno, olvide que George es famoso-rio Baker mientras sentí  como sacaba una fotografía.
-¿Qué haces estúpido?-pregunte molesta.
-Una vez te dije que me gustaría tomarte fotos desnuda, estoy aprovechando-rio antes de enfocar su cámara antes de que  yo  pudiera objetar algo.
-Eres un imbécil Baker.
-No te enfades… luces bonita enojada-le mire confundida- tranquila, no se vio nada de lo tengas que avergonzarte, solo se ve cuando estas subiendo tu cierre.
-menos mal-reí mientras trataba de acomodar mi cabello de una manera decente.-pronto dejaras la soltería y te unirás en santo matrimonio-reí a carcajadas mientras él me acompañaba en las risas.
- Algún día lo harás tú también.
-Lo dudo, no creo que alguien  me robe el corazón.
-Porque ya te lo robaron-  mi cara era una pregunta en cuestión, no entendí lo que quería decir- tal vez “alguien ya lo tenga”, tú corazón.-me quede en silencio mientras el quedaba en silencio.
-¿Cómo luzco?
-Bien ¿ y yo? ¿Cómo me veo? Parezco alguien decente?  O ¿Un vagabundo enamorado?
-Las dos cosas, déjame acomodar tu corbata.-me encontraba en aquellas cuando escuche una risita, no una cualquiera era una picara.
-Antes de dejar mi soltería… ¿puedo hacer algo?
-¿Hacer qué? ¿Te quieres masturbar?-le dije en tono burlón, el negó con delicadeza para después tomarme de sorpresa y darme un beso en la boca. El beso no duro mucho,  yo calculo que fue entre  uno o dos minutos.
-¿Qué mierda hiciste Baker?-dije asustada y confundida mientras escuchaba su risa.
-NO le quería ser infiel a Kay ya estando casados ¿No?... solo tenía ganas, tranquila Ethel... no me gustas-dijo  el chico mientras acomodaba su cámara en su estuche y yo le miraba sin entender una mierda.
-Kay es mi amiga y…
-Ella lo sabía. Le dije que tenía la curiosidad de hacer esto y ella me dijo que estaba bien, pero que fuera antes de casarnos y eso cuenta ahora ¿O me equivoco?... además besas terrible-dijo lanzando una carcajada- besa mejor la pared.
-¡cállate!-le empuje juguetonamente- bueno…. Siendo  sincera yo también tenía curiosidad de ello- me sonroje ligeramente mientras el sonreí.
-Bueno estamos saciados… No sé cómo conquistaste a “the Beatles”  pero  no fue por tus besos.
-eres un idiota.. como sea… será mejor que me vaya  o llegare tarde para cuando este Kay en el registro. Por cierto… tampoco besas tan bien-reí mientras el me mostraba su dedo de en medio- Se lo diré a Kay.
- A ella le encantan.

Ignore lo último que me dijo y corrí para poder alcanzar un taxi y me llevara al lugar donde aquellos tortolos darían  el sí para siempre.
Bueno, no literalmente, solo sería una ceremonia civil y no religiosa.
 ¿Por qué? Kay no era religiosa y Baker  mucho  menos, digamos que ambos tenían como concepto, haz lo bueno y disfruta la vida que solo hay una en realidad creo que todos teníamos ese concepto de la vida en aquellos años.
 Un flash, una cara mía de sorpresa y un joven, al menos eso lo calculaba yo, con una  cara de victoria mal contenida en la cara.
-          Hasta que por fin  puedo encontrarte… ¿Puedes explicar esta foto? ¿Cómo te sientes al saber que George te engaño? ¿Te sientes triste?


Esas fueron una de las preguntas que el chico me lanzaba de manera mordaz, que digo, eran como bales directas, un verdadero bombardeo.

-¡Hey! Espera.. Al menos puedes hablar más lento… no te entiendo ni una mierda.
-Lo lamento.. Pero quiero conseguir la exclusiva –dijo mientras tomaba una foto más.
-Deja de tomarme fotos-le dije ya algo molesta.
-¿Qué te  parece si me concedes una entrevista y te doy algo de dinero?
-¿Cómo?
- Bueno, así gana dinero y te desquitas de aquel chico por serte infiel ¿Vamos?

La propuesta era verdaderamente asquerosa y hasta me sentí ofendida ¿Ofendida? Claro…
Aquello me pintaría como una vil y cualquier interesada, algo que no era.

-Ni quiero dinero y no me quiero desquitar con nadie, será mejor que te vayas.
-Con razón te dejo-dijo aquel chico- tu apestas-dijo antes de volver a fotografiarme.
-¿Apesto Imbécil? Te he dicho que  dejes de  hacer eso de una puta vez.
¿O si no que?... deberías aprovechar que estas en el ojo de la prensa y …

No aguante mas sus insinuaciones por que tome  una especie de bolso, Kay me había hecho usarlo a juego con el vestido que tenía para la boda,  y le comencé a golpear  donde pude.
¿Tanta agresividad para aquello?
Estaba un tanto frustrada, digo no era que estuviera celosa pero una parte del orgullo de mujer se sentía dolido. Cosas banales y sin importancia.

-¡¡ya deja de golpearme!!- decía le chico.
-Deja esa puta cámara.. eso te enseñara a no ser tan puto cabron.
-¡Sally! ¡Demonios! ¿Qué pasa? –dijo Baker separándome para que ya no golpeara aquel chico el cual aprovecho para lanzar disparados con su cámara. Si, disparos del flash.
-El idiota este me provoco… te he dicho que dejes de hacerlo..
-Vámonos… ¡he dicho que nos vamos Eth…Sally!
-Toma tu jodida  foto, puto de mierda…

Le mostre mi dedo, aquel dedo elegante que se usa solo en ocasiones especiales y bueno aquella ocasión era una.
 Definitivamente odiaba a los reporteros y eso que aún no venía lo peor.
¿Peor?
Si… aun me faltaba un largo y sinuoso camino con ellos.




Una linda fiesta  era lo que veía después de que  la pareja, amiga mía, dieran el sí y se ataran a la mayor atadura y esclavitud posible: el matrimonio.

Debo confesar que estaba bastante alegre y feliz por Kay, tanto que  celebre con ella y  unas cuantas copas la bonita unión de ambos.
Ahí, solo estaban reunidos unos cuantos personajes, ya saben, amigos y  uno que otro coliche pero ninguno tan sorprendente como el que me imagine encontrarme ahí.

Un tanto incrédula, talle mis ojos para saber si no era algún producto de mi imaginación o  simplemente un tipo de maldición por mi mal comportamiento.
Además ¿Qué estaría haciendo ahí?
No había lógica compresible en todo aquello ¿Por qué? No pensé que George estaría en ese pub.
¿Pub? ¿Cuál Pub?
Bueno kay y  Baker había decidido que su fiesta de matrimonio se celebraría no en una recepción como cualquiera, no, más bien estar seria en un pub. Si, uno abierto a todo público  donde uno se puede topar a cualquiera y para mi mala suerte me topé con George y la rubia que le acompañaba, aquella que tenía dientes de conejo.

-¡¿Por qué dios insiste en cargar sobre mí?!
-No blasfemes Ethel, puede que te caiga un rayo en la cara-dijo Baker mientras tenía una especie de Whisky.
-Mira quien está ahí Baker… ¿Lo ves?  Por favor que es producto de mi retorcida mente que me atormenta.
-¡Wooow! Es George… ¿Quieres que nos vayamos?- detrás de él aparecieron una Kay algo ya cansada, supongo que de tanto bailar.
-Si que te cagan Ethel.-dijo Kay arrebatando la bebida de su ahora esposo.
-Gracias Kay… y no Baker, no tienen por qué irse, creo que la que debería irse soy…

No hubo tiempo de que terminara la oración, mi bendita oración, debido a que la cara de George pasó a mi lado.
Afortunadamente él no se percató de mí.
¿Era yo invisible? No. Pero la cara de Pattie era tan grande  que me cubrió.
¡Gracias!

-me voy antes de que…

Así como la suerte era inesperada, también las formas de  meter la pata lo eran.
¿Cómo era posible que tuviera tanta mala suerte?
Ni yo me lo explicaba.

-¡oye tonta! Fíjate por donde vas…
-¿Ethel?...-el cejudo me miro sorprendido.
-Por lo que veo los periódicos  tendrán noticia.. ¿Dónde están malditos cabrones? ¡vengan! Si. Para que fotografíen esta maravillosa escena de película guarra mal contenida de diarrea.
-Hola George-kay llego a jalarme y cubrir mi vomito verbal- No esperábamos verte aquí. De hecho no sabía que te gustara estar por esta zona tan pobre de Londres.
-Me dijeron que era un excelente lugar para olvidar.
-Disculpa, el porro y el ron que se tomó se le subió- yo solo les escuchaba sin chistear, era como si mi nauseas verbales desaparecieran.- Como sea, los dejamos y…
-Oye… ese vestido es de... ¿Te casaste?-Pregunto George.
-No. Está jugando a la novia despechada… que preguntas tan…-comenzaba a balbucear.
-Vámonos Ethel... nos vemos George… Pattie- aun con el aglomera miento, mi poca desorientación y las mil cosas que tuviera encima reconocería la mirada de superioridad que la rubia nos mandó a mí y a Kay.
-Ahora entiendo por qué no te querían... por dientona cabrona de mierda…. George ¡me ama!... tu solo eres su medio de olvidarme.


¿Pudiera haber una forma de degradación peor que la que yo me atreví a cometer?
No lo creo.
Ambas nos alejamos mientras yo reía como estérica por la cara de Pattie al yo haber pronunciado aquellas palabras un tano salidas de tema y sin mayor relevancia.
Unas copas mas y olvide aquel incidente. Disfrute de la boda, de la música, de los porros y del alcohol.
Tanto que el vómito verbal ya no solo era verbal por lo que tuve que salir corriendo al  baño.
¿Nada peor? ¡vamos no me subestimen!

-¿Qué haces aquí Ethel?-pude ver de nuevo a George quien estaba algo igual que yo.
-¿tú que haces aquí? Aquí es el baño para.. ¡oh por dios! ¿Pattie está aquí?
-no, tu estas en el baño de hombres…
-¿Enserio?-él asintió y yo solté a todo una carcajada- ¡Mierda! Lo lamento, me iré entonces.


Estaba a punto de salir cuando sentí como George me estiraba y me volvía a donde él estaba.
No puse ninguna resistencia. Le observe mientras él también me examinaba con la mirada.

-Perdón por no decirte lo de…
-Que te gusta la recolección… eso apesta George… Ya anduviste con esa tipa  que parece conejo ¿Por qué no te consigue a otra?-solo se encogió de hombros- cuando te dije algo mejor fue para que consiguieras a alguien mejor George, Pattie no lo es.


¿Alguno ha visto como un par de imanes se  juntan ?
Bueno, no es que George fuéramos el uno para el otro, no. Más bien me refiero a la acción y la agilidad, digámoslo,  la atracción con la que se unen estos “imanes” al tenerlos a poca distancia. ¿entendieron?
Entonces algo así sucedió en aquel instante.
Me abalance sobre George y el me acogió en sus brazos, pose mis piernas en su cintura y cerramos una de las cabinas del baño.
Las posiciones  en las que lo hicimos en aquellos baños eran unas desconocidas para mí pero no para el quien me guiaba.
¿Si alguien escucha mis gemidos?
Esperaba que no.

Salimos y con  tan solo ver nuestro rostro supimos que  “eso” había sido todo.
Acomode mi vestido y él abrochaba su cinturón.


-Tengo que…
-Yo también.-  a puto de irme me regrese y bese su mejilla- me hubiese gustado estar jodidamente enamorada de ti, jamás te hubiera dejado ir.

George solo me sonrió  mientras yo daba los últimos pasos para salir completamente de los baños.
Justo  detrás de mí venia George y justo enfrente de nosotros estaba Pattie quien parecía estar distraída y sin haber notado la presencia junta de George y mía.
Ambos nos miramos y corrimos perdiéndonos entre la multitud que ahí se encontraba.



-¿Dónde diablos te metiste?
-Le hice un oral a George-dije a bocajarro mientras Kay me miraba extrañada- tonta, estaba en el baño cagando.
-Baker y yo ya nos… ¿Otro Beatle?-dijo Kay sorprendida.
-¿Cómo que otro…?


De nuevo las desgracias se multiplicaban y en esa ocasión no era la excepción.
Lo malo es que la segunda mala noticia fue peor.
Sentí como el alma se me caía.


-Si fui una más…
-Ethel…
-Mejor  vámonos Kay.  Tú con tu esposo y yo… ¿Quieren hacer un trio?
-Eres una tonta.
-Tú lo eres. Me refería al taxi no a otra cosa-dije mientras le miraba picara- ¿A dónde irán de luna de miel?
-Baker no me lo quiso decir, pensé que tú lo sabias.
-En efecto-reí y ella me miro de una manera reprobatoria- Solo quería pincharte. En fin, me largo.

Salí del pub sin  decir nada más, a Kay aún le faltaba  esperar a Baker y yo y mis ganas de irme eran muchas.
De nuevo voltee a donde estaba aquel otro “beatle” pero esta vez no pase desapercibida para él ya que también me miro.
¿Cuál fue su reacción?
Primero  se encontró un tanto confundido pero después hasta sorprendido parecía.
Y yo con unas ganas de largarme de  ahí sin que él me hubiese visto. Estaba furiosa. Molesta. No me drenaba la sangre y quería cometerle un homicidio.
¿Qué me pasaba?
¿Qué joda te pasa Ethel Best?....


Todos aquellos sucesos se quedaron en el olvido con el pasar de un par de días.  Al menos eso me lo parecía a mi quien había olvidado cada detalle de lo que paso en aquel día en específico.
¿Cómo que parecía?
Ya verán porque lo digo.

-Buenos días Hermanita… deberías acomodarte esas greñas antes de salir de la cama-dijo Rory.
-No tengo ánimos de eso o más bien no de nada por… ¿Qué pasa?- pude ver la cara de sorpresa de  mi hermano al tener frente a él el periódico. La razón la desconocía pero lacara le cambio a una risa que no pudo contener y retumbo en la cocina en aquel apartamento que ahora compartía con él desde hace una semana.
-Eres demasiado agresiva Ethel… al menos hubieras posado.
-¿De qué hablas?- le arrebate el papel aquel y me quede igual que él.- ¿Qué es esto? Puto... hijo de…
-Tiene razón... debes tener un poco de auto control en tu carácter.
-Si no te callas te daré tu autocontrol en tus pelotas...-Rory rio por toda respuesta que yo diera.


¿Y como no?
Aquel periodista mediocre no me bajaba de  descontrolada, interesada y una mujer  que sobre todo tenia  problemas de carácter.
Lei no una, ni dos, fueron tres veces las que lei el articulo donde aparecia una foto mia cuando le golpeaba aquel seudo periodista.

-Tranquila… todos saben lo malditos y mentirosos que pueden ser estos tipos “exnovia de George”.
-Ni digas eso… no es eso lo que me molesta ¿Sabes? Me importa una mierda lo que digan, lo que me enfurece es la fotografía. No me veía tan mal y no soy una interesada.
-No lo eres cariño-dijo Rory en tono burlón- y bueno, luces bien con tu vestido de dama de honor o sea lo que fueras en aquella boda.
- Créeme que ni yo sé. ¿Y tú por qué tan sonriente? Pensé que morirás de auspicio por no tener a mama cercas- explote en una risa.
-¡huy! Si, la extraño tanto.
-Me refería a... ¿Sam?- él asintió con ligereza- No estás tan triste por no poder verla ahora.
-¿Sera porque la veré dentro de… unas horas?-pregunto sarcástico – quería pedirte si podrías prestarme tu departamento para…
-¿Tener sexo con ella?-levante la ceja mientras le devolvía  la jugada.
-Además… quiero tener una cena decente con ella.
-¿Se quedara aquí con nosotros?-pregunte algo incomoda.-recuerda que solo  acabemos dos, tu y yo y yo no dejare que vivas en inmoralidad con esa mujer… a menos que… me des dinero-reí mientras él me  apuntaba con su dedo de en medio.
-No, para tu fortuna ella tiene familiares aquí. Se quedara con una tía así que no te preocupes por  tener que dejar tu puta cama.
-Gracias. En fin iré a recoger mis cosas  para largarme. ¿Cuánto tiempo quieres me esfume de la faz de la tierra?
-Para siempre… 5 horas me bastan.-tome mi bolso y recogi rápidamente mi cabello mientras le escuchaba decir esto último.
-Es demasiado, solo se te ha de parar por unos 15 segundos.
-¡Ethel!-reí antes de darle un beso en la mejilla y salir corriendo de ahí.

Las escaleras eran muchas, demasiadas pero como luego dicen el pobre siempre tendrá que trabajar más para conseguir lo que quiere.
En realidad exageraba las cosas pero  no me quedaba más que bajar y desaparecer un par de horas de aquel vecindario.

¿Qué tal iba el clima por aquel entonces?
Era agradable, pitaba para bien.

¿Pintaba?
Si, pintaba porque no sabía que alguien estaba a mi espera,  digámoslo que estaba a mi acecho.

-¿Podrías caminar más despacio?- por mas barba y saco largo que llevaría pude identificarlo, Lennon era inconfundible.
-Pero mira nada más a quien tenemos aqui, al afamado….-John cubrió mi boca antes de que pudiera de terminar mi oración burlona.
-¿Qué haces? ¿Estás loca?- alcance a morderle la mano-¡Oye! No vuelvas hacer eso.
-Hago lo que me da la gana, no me gusta que me toquen…
-ese día no pusiste pretextos- solo rodé los ojos con la intensión  alejarme de el- Espera... quiero que hablemos.
-¿Por qué quieren hablar conmigo? ¿De qué quieres hablar conmigo? Anda... mejor vete con aquella chica que te la hacía pasar bien el otro día ¿no?
-¿Celosa?-rio antes de ponerse más cercas de mi.- Vamos enserio tengo que decirte...
-No hay nada que explicar. Ya sé que estaba ebrio y esas cosas. Te disculpo.

Una mirada confundida de su parte me hizo quedar en silencio a la espera de una respuesta de su parte.
Pero no fue una respuesta verbal de su parte.
¿Entonces?
Recibí un jalón de su parte, jalón que me obligo a acompañarlo hasta su auto.


-¿Conduces?-pregunte algo  alterada. Sabia de muy buenas fuentes, en realidad fue Al quien me dijo, que el chico no era muy bueno en la conducción de vehículos.
- tengo mi licencia-me la mostro con algo de enorgullecimiento.

Como era mi costumbre me deje llevar, lo ms raro es que no tuvo que insistirme demasiado ya que yo también sabía que ambos teníamos que hablar.
¿Para qué?
Esclarecer las cosas que había quedo pendientes. ¿Cómo cuáles? Lo ocurrido aquella noche en New York, por ejemplo.
Mi mente me jugaba un ir y venir en pensamientos los cuales trataba de  acomodar, si, para saber por dónde empezar. Tanta fue mi distracción que fue, en un tiempo considerable, que note que estábamos fuera de Londres.

-Vamos adentro y platicamos-John bajo y yo junto a él. Era una especie de cabañas alejadas.

Alejadas y casi desérticas. Pareciera que los únicos seres humanos ahí fuéramos él y yo y en efecto así lo era.
¿Cómo entramos a la cabaña? John poseía las llaves de esta la cual apenas abrió se despojó de su sombrero ridículo y su abrigo.

-¿Qué te has hecho?-le mire de cercas, si no fuera que estaba nerviosa me hubiera soltado riendo.

-ME corte el pelo…
-Y tienes gafas de abuela adorable-dije mientras pasaba mi mano por su cabello-  Luces bien.
-Gracias.  YA sabes de qué se trata esto ¿verdad?
-Tu tono de seriedad casi me es imposible de reconocer, pero sí.  Bien. Ambos  estábamos desorientados, yo despechada y tu ebrio…
-Yo no estaba ebrio Ethel-le mire confundida.
-Sí, lo estabas-el negó con lentitud- entonces ¿Qué tratas de decir con eso?
-Que lo que hice esa noche, lo hice por placer ¿Y tú?
-Pues… ahora a mí me lleva la jodida mierda. No he dejado de pensar en  todo lo que paso, Me  siento terrible John. Estas casado, me avergüenzo de mí, no puedo ver a los ojos a Cynthia  pero sobretodo Julián… me pesa tanto Julián, siento que le falle y…
-Este tiempo fuera me sirvió para aclararme la mente-hizo una seña con sus manos, fue algo gracioso verlo así-  me divorciare de Cynthia.
-¡¿Qué?! ¿Cuál tiempo? ¡No! Ella te ama John... y Julián… él es tu hijo piensa en él.
- Salí a filmar una película en España….  Con respecto a Julián es por eso lo hago, no puedo estar con alguien a quien no amo y  aparte no es justo que nos escuche pelear por cosas que son insignificantes.
-No sabes lo que dices.
-Lo que digo es que ahora quiero estar contigo… dime que es lo que quieres porque sé que dejaste a George.
-¿Quieres saber lo que quiero?-él asintió- dejar de ocasionar problemas... mira deje a George y él está mal me lo ha dicho, hice que Jane terminara con Paul y…
-¿Cómo?
-Eso es lo de menos...-dije apresurada para evitar explicaciones-  y ahora vienes tu con esto y me confundes  ¿Ahora tendre que ser la culpable de tu separación?
-Lo terminaría haciendo si tú no hubieses aparecido. ¿Entonces?
-No, definitivamente no.
-¿Porque?
-¿Acaso no te basta con lo que ya te he dicho?
-Solo te hare una pregunta… ¿sientes algo por mí?
-Eso es lo que me temo… ¿Desde cuándo te me convertiste tan importante en mi vida que no me di cuenta? Se supone que te odio, me odias. Estábamos destinados a matarnos mutuamente.
-O tal vez nunca nos odiamos-dijo con seriedad.- ¿Qué dices?

¿Aceptar?
¿Qué era lo que estaba en juego?
¿Qué era lo que yo quería?
Le mire y Volvi a ver su mano la cual me extendía frente a mí.

-Me arriesgare, algo de mi dice que lo haga.
-Bien.-vi como sonreía.
-bien.

¿Qué me esperaba?

Tal vez hubiera un poco de luz al final de túnel………………

martes, 22 de abril de 2014

You Are Special Ethel.

La plática que ambos  fuéramos a tener no era conveniente  tenerla en la calle y mucho menos en un automóvil en pleno transcurso.
Aun no sé cómo fue que hice para convencer a George de que lo mejor era ir a un lugar más solitario, digámoslo privado. Así  que le insistí tanto que  nos encontrábamos en mi departamento.
La sala parecía demasiado pequeña  entre las grandes verdades que yo tenía que decirle.
Él me miraba impaciente y sobretodo  podría decir que estaba algo nervioso.


¿Qué tan malo era lo  yo iba decir?
Sabía que era un gran problemón  y que tal vez con aquello pudiera ganarme el odio de George, el desprecio, odio y lo que se avecinara. Lo comprendía, era mi culpa por haberle mentido tantas veces.
Tome un poco de aire y trate de tranquilizarme.


-¿y bien?-me pregunto algo inseguro.
-Pues… en realidad no s como comenzar con esto, George…
-¿La he cagado en algo?
-No,  tú has sido un gran chico conmigo. Más bien yo soy la que la he cagado y mucho.
-¿A qué te refieres?
-A que… deberías encontrarte a alguien que te merezca, no a alguien que merece tu desprecio.
-No comencemos de nuevo con eso, yo te quiero y…
-George…
-¿Tiene algo de malo quererte? Desde la primera vez que te vi supe que te quería a mi lado. Tú eres diferente a las demás chicas, tienes un algo que atrae de inmediato.
-¿De verdad?-reí con ironía- No creo tener algo que sea  “especial”  o único a otra chica.
-Yo sé que si, por eso me tienes aquí esperando saber qué es lo que pasara entre nosotros.
-No pasara Nada George, esto se terminó.
-¿Cómo? Si lo que quieres es tiempo yo te lo daré.
-No George, no es tiempo lo que quiero. Esto es definitivo.
-Ya te he dicho que yo te quiero...- un tanto exasperada, más que todo por no saber cómo decir aquello, salió de mí unas palabras que no tenía que haber dicho. No en la manera en que lo hice.
-¡Per Yo no te quiero George!-el chico me miro confundido- Lo lamento tanto George pero, yo no te quiero.
-No te entiendo. ¿Qué hay de lo que hemos vivido? y ¿Por qué aceptaste ser mi novia entonces?- su tono ya no era tranquilo sino hasta molesto e irritado.
-Sé que es extraño lo que voy a decirte pero debes  saberlo.- vi su cara aún más confundida que antes- Desde que pise Londres tú fuiste un chico genial, me trataste como no pensé que alguien lo hiciera y… No te veo más que como un hermano. Contestando a tu primera pregunta, pues yo  creí que con el tiempo podría quererte, pero no fue así.
-Fui como tu hermano… tuviste sexo con alguien que te recordaba a un hermano. ¿Me estás viendo la cara de idiota?
-Jamás haría eso George…
-Pues ya no lo sé. No con lo que me estás diciendo.-guardo silencio unos minutos mientras yo observaba su cara enrojecida, supongo que de puro coraje.- John tenía razón… solo querías colgarte de mí fama.


¡¿John había dicho eso?!
Mi cara quedó perpleja con aquella gran revelación que George me había hecho. Corta y sin importancia para el, pero a mi me causo una gran desilusion.



-John es un estúpido George. Además, yo no fui la que insistió en que iniciáramos una relación. Sino más recuerdo tu comenzaste, yo no lo quería.
-¿Esa es tu excusa?  Me decepcionas Ethel, mucho.-los ánimos estaban calentándose y eso no era lo que quería, no. Trate de relajarme y respirar profundo ya que los gritos no ayudarían para nada.
-George… Perdóname… lo que sucede es que, esto apesta y es mi culpa. De verdad intente quererte y corresponderte. Pero tú, de verdad, mereces algo mejor.
-no lo creo. ¿Por qué te tienes en tan mal concepto? Solo son ideas tuyas Ethel, eres una gran chica y...
-Tengo que decirte algo George.
-¿Mas?
-Soy una puta con toda la razón de las palabras. Traicione tu confianza y…


Como si se tratara de una película de suspendo, si esa parte donde la personas van al matadero directo (así me sentía yo), está dispuesta a tirar las palabras que destruirían toda mi reputación.
Pero como alguien que trataba de protegerme, así como los clímax de la película el cual se ve ligeramente interrumpida, llego mi héroe personal. Su nombre era Kay.



-¡Cabrona!   Estoy marcándote desde… Perdón- Kay enrojeció al verme a mí y George- No sabía que interrumpía y…
-No hay problema Kay. Lo mejor será que me vaya-dijo George levantándose- Creo que Ethel y yo ya hemos terminado de hablar. Deberías mejora la imagen que tienes de ti misma Ethel. Eres una gran chica confundida. Me voy.

George tomo su chaqueta y comenzó a caminar hasta la salida donde le perdí de vista, por obvias razones, suspire y mire a Kay quien estaba aún apenada.


-Lo lamento tanto yo no sabía que estaba con él y...
-Cállate. De cierta manera te agradezco que hayas llegado. Creo que fue una señal a mis oraciones-dije con sinceridad.
-No sé a lo que te refiera  pero ¿Eres religiosa?
-Que va, pero creo que llegaste en el momento oportuno. Tal vez George jamás deba enterarse de mis deslices, mis grandes deslices.
-Tal vez.


¿Señal del cielo?
¿Empeño del destino?
No lo sabía pero creo que la cosa debería dejarse así.
Seguro era lo mejor.


Después  de que se hubo ido George, Kay y yo  nos quedamos a solas y platicando.
¿De qué?
Una conversación tenía pendiente con ellas. Era la misma que había tenido  con Baker y Rory pero ahora con la excepción de que lo haría con mi única amiga mujer, Kay.
Creo que en todo el asunto necesitaba una opinión más femenina.
¿Qué paso?
Nada diferente a las opiniones que había tenido con mis antiguos receptores.
Aunque en ella vi una cara de incredulidad que no creí verla jamás a nadie. Creo que hasta tuve que repetirle las mismas palabras como dos o tres veces. Supongo que la impresión había obstaculizado a su fino oído que ahora tenía casi sordo por tremenda revelación hecha por mí.


-Estoy que me  corto el brazo y no me la sale sangre.
-Yo aún no se si fue real o causante del cigarrillo de marihuana que me fume.
-No creo que el cigarrillo te haga alucinar con algo tan explícito, tan placentero y… ¿Cómo es John en la cama?- Kay me miro algo traviesa y a la vez curiosa.
-¿Qué clase de pregunta es esa? Yo…-me sostuvo aquella misma mirada que termino dándome gracia y claro  me relajo un poco- Pues… fue tierno. Él sabe muy bien como lo hace y como complacer a una mujer. Eso es lo único que te diré.
-Con eso me basta. Tampoco necesito detalles-rio Kay.
-Entonces ¿Cuál es tu veredicto? 
-¿Fuiste feliz?-asentí algo dudosa- Entonces está bien. No nos engañemos. Lo que paso con John no hace más  mierda su matrimonio. Si no lo hubiera hecho contigo, lo hubiera hecho con otra.
-¿Crees? ¿Fui una “mas”?-esas preguntas más que para la chica que tenía frente a mí, eran un auto examen.
-Pareciera que te preocupa.
-claro que no. Por cierto ¿Qué venias a decirme con tanta urgencia?
-¡Mierda! Con la impresión de tu confesión olvide que era lo que tenía que decirte. ¿Lista?
-¿Para qué?

La respuesta no fue más que recibir  una palmadita de Kay en el  hombro. Al principio lo pase desapercibido pero después no pude más que notar aquel anillo de plata con grandes piedras, eran esmeraldas, que lucían en su dedo anular.

-¡¿Qué putas es eso?!-dije riendo
-Me lo ha propuesto-sostuvo su mano y sonreía mientras miraba su anillo- ayer me llevo a un restaurante pomposo y… Champagne, dos copas, una declaración, una sonrisa y ¡pum!
-No quiere que se le escape la palomita-dije riendo mientras ella sonreía como boba.
-¿Qué hora es?
-No lo sé, son las…
-¡otra mierda! Me es tarde. Tengo que ir con Baker y una comida que tendrá con sus padres. Tengo nervios ¿Luzco bien?
-Eres hermosa, ya te lo había dicho.
-Tonta, entonces me voy… y prepárate.
-¿Para…?
-Necesito una organizadora y eres mi única amiga-dijo con una mueca de satisfacción- ahora te necesito más que nunca.
-Vale, capitana. Apúrate o tendrás puntos negativos ante tus suegros.


Le acompañe hasta la puerta.
¿Por qué?
Quería realizar cualquier acción que distrajera mi mente y además Kay siempre tenía la costumbre de dejar abierta la puerta cosa que me desesperaba.
Vi como  desaparecía a lo largo del pasillo.
¿Qué haces después de ver las visitas partir?
Lo lógico sería encerrarte y ver que no mueras de dolor o soledad. Justo en esas me encontraba, ya saben, cerrando la puerta cuando algo me impido cerrarla por completo. Bueno, no fue algo, fue alguien.
Al ´principio me dio mío ver a aquel hombre  sosteniendo a la puerta con gran fuerza evitando que pudiera terminar mi deber.

-¡Oiga! ¿Qué le sucede?- no recibí respuestas pero tampoco una doblegacion de su parte, al contrario seguía sosteniendo la puerta con fuerza- Si no se larga llamara a la policía... viejo estúpido.

Estaba a punto de adentrarme  a casa con la intención de llamar a los “bobbie”  cuando sentí el estirón.
¿Estirón?
Había sujetado mi mano con tanta fuerza que me dolió.


-Soy yo- vi como bajaba su barba y dejaba ver su cara, estúpida cara.
-¡Eres u estúpido! Estaba muy asustada. ¿No pudiste decir que eras tú?
-Lo lamento… iba a tocar la puerta, pero vi como salía George y entraba Kay. Fue desesperante esperar tanto para poder verte.
-Aun no entiendo que haces aquí. Esta puta no merece que le mires ¿O sí?
-¡Oh Sally! Esas palabras las dije porque estaba celoso. Me hervía la sangra de saber que te acostaste también con Lennon.
-¡Ya cállate!.... ¿y?
-Quiero que demos una vuelta ¿Se podrá?
-Estás loco.
-Sera una vuelta de amigos. Lo juro….-vio que no contestaba nada- necesitas distraerte y…

Tome mi bolso y abrí de nuevo la puerta para indicarle que había aceptado.
No tardo en entender  mi indirecta y junto a le baje. Claro, el volvió a colocarse su bigote y caminamos hasta su auto.
Del auto a la carretera, de la carretera a su casa. ¡¿Su casa?!
Créanme que la cara la tenía igual que ustedes cuando vi donde estábamos.

-¿Eres estúpido? ¿Qué hacemos aquí?
-SI salimos a otro lugar me reconocerán y además aquí está tranquilo.
-Pero ¿Y jane?
-Ella está en Alemania grabando. No hay problema, corre vamos.

De nuevo le seguí sin siquiera chistear.
¿Qué hicimos?
Nada malo, platicábamos de tonterías y media. Primero comenzamos con el clima, su casa, mi casa y… así fue avanzando la plática.
Paul podría ser un cínico, cerdo o cualquier otro adjetivo que pudiera alguien decirle  pero créanme que era una de las personas  más indicadas para hablar, él era carismático, divertido, etc., etc.

-Martha a crecido bastante-dije a lo tonto mientras salía el humo del cigarrillo de mi boca.
-Lo sé. Aún recuerdo ese día como si hubiera sido ayer-rio antes de sentir como rozaba mi mano.
-Me siento mal ¿Sabes?... fui mala con George, soy una puta y…
-No lo eres, todos nos comportamos así, somos jóvenes ¿no?
-Tú ya no tanto-reí mientras el me empujaba.
-¿Y qué paso con George?
-Adivina-negó con la cabeza- termine con él, Paul. Era tiempo de terminar con aquella farsa.
-¿Eso quiere decir que tengo el camino libre?-elevo una ceja de manera coqueta e irresistible.
-Estoy casada de cometer tantos errores ¿Cuándo hare lo correcto? O mejor dicho  ¿Qué lo es? Me siento mal por lo de George… si, pero me alegro que haya pasado porque así él puede conseguir quien lo quiera de verdad ¿Sabes? Eso es lo que más quiero. Que sea feliz.
-y yo quiero hacerte feliz
-No comiences Paul.
-Lo digo enserio. Terminare a jane. Solo dime si o no.
-¿De verdad lo harías?-dije mientras él sostenía mi cara con su mano.
-Si.
-Deberías esforzarte por  serle fiel a Jane. Ella, aunque me caigo a en la punta de la…-Paul rio- es una gran chica y…
-¿Crees que es normal que yo esté aquí solo? ¿Qué hay de mí? Solo piensa en ella y me deja a un lado. Le dije que dejara su carrera yo puedo mantenerla bien ¿Y qué hizo? Se negó.
-Suenas como un estúpido machista Paul.
-Es que estoy harto de llegar todas las putas noches y ver esta gran casa sola. Eso no es lo que quiero…. No Ethel. Deseo que alguien este conmigo. A ella le importa  su trabajo, eso es lo que prefiere. Jane así lo quiso.

Sentí tanta lastima por el que le abrace mientras el ocultaba su cabeza en mi pecho, como un niño que necesitaba consuelo. Así permaneció por unos minutos hasta que guardo la compostura y volvió a encender otro cigarrillo. 

-Sera mejor que me vaya, antes de que se llene de tus chicas y alguna me vea.
-Espera… ¿Una última por el adiós?
-¿Cómo?
-Hagámoslo una vez más. No volveré a molestarte si eso es lo que quieres.
-Estás loco.

No pude reaccionar al ya tenerlo junto a mí.
El porro y un par de cervezas quedaron vacías en el césped de su patio.
Sonreí y me introduje en la casa de Paul.
Me tomo por la cintura y me dio unas cuantas vueltas antes de bajarme y comenzarme a besar.
Le aparte evitando que cometiéramos una locura. Yo por despecho y el por soledad.
Como sea lo peor no era terminar desnudos en la cama.
O creo que si porque ahí estábamos. En su cama. Desnudos y el haciéndome suya de la manera en que se le antojaba y como quería.
Me equivoque.
¿En qué?
En que no sería lo peor…

-Paul he llegado……-el sonido de la voz y el abrir de la puerta ayudo a que a tiempo me separa de Paul y le empujara pero ya era demasiado tarde. Solo alcance a cubrir mi cuerpo con unas sábanas que tenía a cercas de mí.
-¡Jane!-grito Paul. La chica miraba atónita la escena y yo… yo simplemente miraba horrorizada. Digo ¿Quién se imagina que en ese momento llegaría Jane?
-¿Cómo Pudiste Paul? Y con... contigo Ethel. Son un par de.

La chica salió de la habitación de la misma manera en que había salido.

-Yo no creí que… iré a por ella.-Paul se colocó sus pantalones  con toda la intención de ir por jane
-¡espera! Déjame ir.



Sin pensarlo dos veces Salí tras de jane. Tenía que explicarle.
Llegue justo a tiempo ya que la chica estaba por abrir la puerta principal, si, aquella que daba a la calle.

-¡Jane! ¡Espera! Necesitamos hablar.
-¿Hablar? ¿Contigo?... no hay nada de qué hablar, es más, hasta me indigna que… te consideraba mi amiga Ethel. Mira lo que has hecho. ¿Y George?-la chica lloraba, sus ojos azules estaba rojos de  lo mucho que había llorado mientras bajaba las escaleras.
-NO te debo razones de él, pero él  y yo ya no salimos.
-¿Y eso te da derecho a venir y acostarte con Paul?
-No fue culpa de ella Jane... en todo caso fue…-intentaba hablar Paul entre los sollozos ensordecedores de jane.
-No necesito explicaciones.
-Lo siento Jane, de verdad- Jane me interrumpió
-George debería saber el tipo de novia que tenía… y lo sabrá.
-Tranquilízate jane.
-¿Eso es lo que quieres Paul? Lo hare... me ire de aquí. Y en verdad George sabrá por qué esto me huele a que no ha sido la primera vez ¿O me equivoco?- ninguno de los dos se atrevio a negar o a afirmar dicha  sentencia.- Esto es indignante. Que lastima Paul  y tu… ni que decir.

Sin decir nada mas la chica salio dando un portazo.
Otro error sumado a la lista Ethel.
¿Cuándo aprenderás a no meter la cara o el culo donde no debes?
¡¿Cuándo!?



viernes, 18 de abril de 2014

Everything Is Going From Bad To Worse

Tres días ahí y aun mi madre y yo teníamos una relación cordial y decente. No hubo reclamos, quejas. No, No hubo nada de aquellas palabras hirientes y hasta me atrevo a decir que estábamos llevando demasiado bien.
¿Por la enfermedad?
Pudiera ser el caso, pero quiero pensar que aquella pequeña época de paz entre nosotras dos fue más que por la enfermedad de ella, más bien porque ambas así lo queríamos y deseábamos.
Inclusive pude platicar un poco con ella sobre mis peas.
¿Contarle mi vida a mi madre sería buena idea?
Bueno, no fue decirle a plenitud lo que pasaba, sino una ligera idea de lo que ocurría por mi agitada cabeza en esos días.
¿Qué era lo que tenía yo?
Un mar de confusiones, tenía un terremoto ahí mismo.


Aun así, teniendo un embrollo en mi cabeza tenía que salir.
¿Salir? Si, quería distraerme para poder olvidar ¿Olvidar? Había mucho que olvidar.

Iba junto con Rory en un paseo, vaya dígase una caminata en aquella tarde re confortable en Liverpool.

-¿te pasa algo?... te he visto algo rara estos días. Bueno, tú ya de por si lo eres pero hoy lo eres más.
-¿Sí?  Estás loco, seguramente el raro eres tú... ¿A dónde fuiste ayer por la noche? ¿Novia?-vi como Rory se agachaba algo sonrojado y sonreía, si, como un enamorado.
-Si... se llama Sam... Samantha pero le llamo Sam. Es linda.
-Me lo imagino, tienes buenos gustos para eso. Me gustaría conocerla para abrirle los ojos y hacerle saber con qué clase de tío se está liando-dije riendo para molestarlo y lo logre.
-Eres horrible Ethel


Sabia que aquello lo había dicho por mi respuesta anterior pero no pude evitar lanzar una cara de mera preocupación. ¿Qué tan cierto tenían aquellas palabras en mí? Efectivamente, era una horrible persona.

-¡Ethel!... ¡¡Ethel!!
-Lo lamento… es que...
-¿Ya me dirás lo que sucede?

Me quede en silencio unas milésimas de segundo ¿Por qué? Porque quería sopesar la posibilidad de abrir mi corazón, abrirlo con totalidad y con confianza ante mi hermano.
Rory siempre había sido mi hermano favorito, como ya lo había dicho, pero no solo era mi hermano también era mi amigo.
Para ese entonces necesitaba escuchar opciones, consejos de personas que pudieran ayudarme y tal vez Rory pudiera hacerlo.

-Habla de una buena vez
-tienes razón... soy horrible Rory-le dije mientras le miraba a los ojos con un eje de tristeza y confusión.
-¿Qué? Eso fue una broma-dijo mientras reía.
-Es que en verdad lo soy. Aun no sabes lo mala que puedo ser, de hecho ni yo misma conozco mis límites y me da miedo.
-Explícate que no estoy entendiendo…
-Promete que no le dirás nada a nadie.
-Ethel...
-¡Promételo!-Rory asintió algo asustado por el modo en que le hable- Sera mejor que nos sentemos ahí-señale una banca cercana- Esto… no es sencillo Rory


El paseo breve que tomaríamos para despejarnos se convirtió en uno largo y revelador. El chico me escuchaba algo incrédulo ante las palabras que yo escupía más que hablarlas.
Aquellos minutos que pase utilizando a rory como un excomulgador de pecados me ayudo bastante. Primero porque pude decir sin tapujos, y hasta con palabras anti sonantes, lo que sentía y segundo porque no me juzgo.
-En que lio te has metido hermanita.
-Ni que me lo digas ¿Verdad que soy horrible?
-No seas tonta… claro que no, cualquiera hace cosas así. Solo te sientes mal porque Lennon esta casado. Aunque creo que deberías evitarle... a menos que...
-¿Qué, Que? Vamos dime rory
-Que tú sientas algo por él... ¿Lennon te gusta Ethel?
-Bueno….


Estaba a punto de responderle cuando me vi ligeramente interrumpida. ¿Interrumpida? Una vocecilla por demás molesta fue lo que escuche detrás de mí, mencionando mi nombre y tenía cabellera roja, digámoslo que era color vomito.

-Ethel… Que gusto verte aquí, de nuevo-Jane deposito un beso en mi mejilla, acción que me quiso hacer  vomitar.
-Hola, lo que menos esperaba era verte… verles-mire a Paul quien estaba detrás de ella y con cara de pocos amigos.-Hola Paul-le salude  con cordialidad.
-Que tal Ethel... mejor vámonos Jane estamos interrumpiéndolos  a Ethel y su amiguito-dije Paul de manera extraña mientras rory me miraba contrariado y hasta la situación le causaba gracia.
-¿Amiguito? Bueno ya quisiera Mi hermana tener un amigo como  yo pero...
-¿él es tu hermano? No me habías dicho que  tenías hermanos Ethel-me dijo de lo  más simpática jane
-No me preguntaste-la mire y vi como reía- Él es Rory... el pequeño de casa y esta el antiguo Baterista de The Beatles... Peter...
-¿Cómo?-pregunto  Jane confundida
-Si... él fue batería de The Beatles en sus inicios, pero después lo corrieron... perdón… se salió. ¿No es así Paul?
-¡Woow! No lo sabía. ¿Por qué se... salió?
-Paul te puede decir.
-Él era muy distanciado del grupo y no se entendía con nosotros y…
-Deja de pretextos McCartney... pero bueno como sea. Rory y yo tenemos que irnos…
-Pero ¿Por qué? Podemos ir a tomar  un café cerca de este bonito lugar.

Extrañada por las palabras de Jane  me gire a ver a mi alrededor y pude notar  que nos encontrábamos en la zona aledaña a la casa de Paul, bueno, aquella que tenía su padre.
Una  finca bonita y lujosa, un tanto alejada del tumulto de la sociedad y sobre todo de aquellas chiquillas fans molestas que seguramente molestaban al señor McCartney.

-No creo que…-me vi interrumpida por Rory.
-¿y me darás un autógrafo?-mire a Rory  de manera mortal.
-Claro... ¿Para ti?
-En realidad es para mi novia. Te tiene una admiración inexplicable.

Rory Y jane comenzaron a platicar entre ellos entre risas y halagos. Ahí mire a Paul quien seguía con su cara de molestia, no entendía lo que pasaba y de cierta manera me incomodaba que  estuviese así. Así que de una manera amigable me acerque a él.

-Que te ha hecho Jane para que estés tan mal-dije mientras le miraba al rostro.
-Nada…-me miro con una expresión casi irreconocible.
-Bueno... deberías decirle a tu novia que no sea tan simpática... así no tendríamos que estar aquí tu y yo hablando sin querer hacerlo….-me vi interrumpida por que el me paro en el acto dejando a Rory y Jane avanzar por si solos.
-¿me dirás que demonios estaba haciendo en la habitación de John?
-¿De qué demonios estás hablando?
-Sabes bien de lo que hablo Ethel... te vi... vi como salías de la habitación de Lennon aquel día antes de que te  largaras ¿Tuviste sexo con él?
-¿Acaso te debo a ti explicaciones?
-Es casado…¡¡¡ él es casado Ethel!!!
-Vete a la mierda McCartney-dije comenzando a alejarme de él.
-Le diré a George lo que vi-dijo en modo de amenaza.
- Sabes a él tampoco le debo explicaciones de lo que hago o dejo de hacer, además por si no lo sabes él fue el primero en engañarme y...
-Pues... para tu mala suerte, él se portó bien esa noche. Cuando tu desapareciste Ringo se lo llevo a su habitación ebrio y preguntando por ti, en cambio tú estabas de
-Vamos termina a frase ¿O te faltan pantalones?
-Zorra…-dijo mientras giraba su vista.
-Gracias... gracias por tus  halagos McCartney. Pero sabes que, si vas a decirle a George algo sobre lo que según tú viste, también asegúrate de decirle lo que paso contigo.
-¿Qué paso contigo Paul?-ambos miramos y nos dimos cuenta de que Jane nos miraba con desconfianza,  Rory estaba platicando con unos jóvenes, seguramente sus amigos.
-Nada Jane... es hora de irnos, Ethel tiene que arreglar unas cosas, vamos.
-Adiós E… Ethel-dijo Jane  antes de ser arrastrada por Paul quien ni siquiera se despidió.

Sentí angustia.
¿Qué tanto había escuchado Jane de aquella conversación?
Deberías sentir pavor Ethel. Más y más problemas.


Mi estadía breve en Liverpool había terminado en una semana. Estaría de regreso en Londres.
Mi madre había mejorado y eso de alguna manera me ponía contenta, no tenía esa preocupación para con ella. Pero la hora de regresar a mis  problemas llego y estaba cargándolos de nuevo, de manera simbólica, en mi maleta de vuelta.

-Gracias por acompañarme Rory-revolví el cabello de mi hermano.
-De nada, ya verás cómo me lo pagas-vi sus ojos, aquellos que querían decir que sabía cómo cobrar aquel favor.
-Escúpelo, entre más rápido mejor ¿Qué te traes entre manos Rory Best?
-Pues. No sé qué tan buena noticia sea esto pero… me mudare a Londres por unos meses.
-¿Qué?-grite más de emoción y sorpresa que por disgusto- ¿Cuándo? ¿Por qué?
-Hare unas pruebas para conseguir una beca e ir a estudiar a Estados Unidos-dijo con una sonrisilla de ilusión en la cara
-¿Me estas jodiendo?
-No, Ethel.
-Y. ¿tu novia?
-Ya tengo eso solucionado hermanita... entonces ¿Me darás hospedaje en tu linda morada?
-Por supuesto que si enano… tu casa es la mía, solo que tendré que cobrarte renta.
-Cabrona-dijo riendo
-Me llamas antes para pasar por ti... Londres podría darte miedo.
-Loca, yo te llamo.


Sin decir nada más, solo el anuncio que indicaba que el tren partía fue lo que termino separándonos en esos momentos.

Quien me recibió en la gran ciudad de Londres fue Kay quien tenía una cara de cansancio tan notable que era imposible no reírse de ella por tan cara pálida.
¿Qué de nuevo me traería estar en esa ciudad?

Seguramente puras desgracias. Y esas comenzaron cuando recordé que tenía una cuenta pendiente con Cynthia. ¿De qué? Antes de partir con George a Estados Unidos. Me vi en la obligada necesidad de ir por mi dinero. Lo necesitaba.  Ahora que vivía sola todos los gastos corrían por mi cuenta y bueno,  ese día justo tenía que liquidar a mensualidad del departamento.


Casi no queriendo llegar, entre por la puerta de servicio encontrándome con Dorothy quien se me quedo viendo.  Debo decir que era con ternura y tristeza.
¿No era momento de limar asperezas?
Tal vez…

-Buenos días Al...
-hola Ethel ¿Cómo estás? ¿Qué tal?
-Estoy y no quisiera estar aquí pero necesito mi dinero. Y bueno todo va de mal en peor… Buenos días Dorothy.-dije mientras la mujer parecía impresionada ante mi gesto mejor dicho saludo.
-Hola Hija, me entere que su madre cayó enferma, espero se encuentre mejor.
-y lo está, ya esta vieja para salir de noche sin que le pegue una pulmonía-dije riendo mientras me paraba frente a la mujer aquella de aires maternales.
-Qué bueno. Cuando hables con ella los saludas de  mi parte.
-Seguro de su parte Sr. Dorothy…


Le lance una mueca antes de salir de la cocina y dirigirme al matadero.
Sin querer llegue hasta donde Cynthia quien estaba en su sala, la mujer estaba sentada tranquilamente  leyendo el periódico  sin ninguna preocupación. Al menos no por el momento.

-No te esperaba tan rápido Ethel-dijo Cynthia dejando de lado el papel aquel sobre su mesita.
-Quise venir pronto para no interrumpirlos en sus actividades-dije algo apenada.
-No interrumpes a nadie, estoy yo sola-dijo riendo Cynthia, aunque no lo crean aquello era algo que deseaba escuchar.-Espera, iré por tu pago, ¿Podrías cuidar a Julián por un momento?
-Claro que si ¿Dónde está el?
-Ahí en el patio. Ahora regreso.

Al ver como desaparecía de mi vista me dirigí hasta el patio de los Lennon donde vi a Julián que jugaba tranquilamente con su pelota.
El chiquillo se miraba tan lindo e indefenso, ignorante a lo que pasaba a su alrededor y eso me  hizo querer irme más rápido

Para mi des fortuna, Cynthia no se apuraba y tampoco tenía ganas de distraer a Julián de su entretenido Juego. Me dedique a esperar en silencio, silencio que se vio interrumpido por voces que reconocí y quise que la tierra me tragara en ese instante.
John y Paul caminaban, por lo que vi  sin que nadie notara mi presencia, para con Julián.
Mi invisibilidad iba bien hasta que Julián me noto. Lo maldije por dentro.


-¡Ethel!....-el niño se soltó de su padre quien de inmediato me dirigió su mirada al igual que Paul.
-Julián... Hola cariño-dije mientras le tomaba en brazos.
-¿Hace cuánto llegaste? Te extrañe-el chiquillo se recargo en mí.
-Pues... tengo unas horas, yo también te extrañe mucho.
-Y ¿me trajiste algo? Tu dijiste que...-caí en cuenta de lo que le había prometido aquel niño y que por motivos obvios olvide.
-¡Oh! Claro que tengo algo para ti-dije mientras esculcaba mis bolsillos.
-¿Qué es? Anda dime.
 Mire mi mano y sentí la mirada de ambos hombres sobre mí pero me dejo de importar al tener a Julián a mi lado.

-Pues… ten-le extendí un dólar- Este será tu primer billete que gastaras cuando viajes a América... New york
-Pero esto no se come.
-Cuando estés haya... lo gastas en comida- el niño me sonrió y lo tomo con mayor entusiasmo que al principio.
-Genial... Papa… mira lo que Ethel me ha dado.

Justo en el momento llego Cynthia  y  no venía sola. Detrás de ella estaba George quien estaba sorprendido al verme.

-Perdona la demora, pero atendí una llamada y después atenta la visita… John te hablan- Cynthia se acercó a mi mientras me entregaba un sobre.-muchas gracias Ethel.
-A ti Cynthia… ya me tengo que ir y...
-Ethel, Hola-se acercó George a mí y sentí que el mundo se me venía encima
-George, Hola... bueno un gusto... nos vemos Julián y ¡es tardísimo!-dije mirando mi reloj y corrí lo más que pude ante las miradas desconcertadas de los presentes.

No sé cuánto tiempo corrí al salir de la residencia Lennon y el por qué corría si es que podía tomar un taxi. Esas dudas hasta hoy no tienen respuesta, excepto una, yo era torpe en muchas ocasiones.
¿Por qué?
Por qué por no tomar un taxi lamentablemente George logro alcanzarme.

-¡espera Ethel!
-Lárgate Harrison ¿Qué buscas? ¿Qué no ibas con Lennon?
-Hay cosas más importantes, Lennon puede esperar. Aun no me has dado la oportunidad de que hablemos... ¿Puede parar por favor?-a regañadientes obedeci mientras le miraba
-¿Qué quieres George?-pregunte   de manera desesperada.
-Que me perdones Ethel... yo no hice nada. Solo me embriague y…
-Ya me dijeron que no te acostaste con ella-dije en voz baja.
-¡Lo Ves!  Yo te quiero y mucho… perdóname, porque sé que fui un imbécil.
-Todos cometemos errores, algunos más graves que otros.
-¿Eso quiere decir que me perdonas?-dijo con ilusión pintada en los ojos.
-Sí, Te perdono George.
-Genial... te...
-Espera... eso no quiere decir que tu y yo...
-¿Cómo?

Suspire profundo y le mira.
Era momento de hablar.
Poner las cartas sobre la mesa y esperar que la tormenta se llevara la poca dignidad y vergüenza que tenía.
“¡Habla Ethel!”
“¡Hazlo y termina con esta porquería ya!”
Mis batallas internas siempre eran un lio pero este sería peor... mucho peor.