Tantos días que ni el tiempo podía quitar de mi las cargas,
bueno, había conseguid aminorarlas o al menos
no pensar demasiado en ellas.
¿Cuál era la razón?
Ser una dama de “honor” absorbió todo mi tiempo.
Fue bastante agitado y desmoralizador estar ayudando a Kay
medirse uno y otro vestido hasta que
ella eligió un vestido sencillo.
Claro todo de acuerdo a la ceremonia que ella quería tener,
una sin muchos invitados los justos y precisos, los allegados e íntimos.
¿Cuánto tiempo había trascurrido desde mi último incidente
con Jane?
1 mes. Rápido el
tiempo ¿No? Lo sabía.
Sea como fuese el día de la boda ya estaba a la puerta de
unas cuantas horas.
Unas dos para ser precisos, yo caminaba en dirección al
estudio de Baker, era por motivo de que el chico estaba algo nervioso y claro,
yo Ethel quería quitarle su nerviosismo.
¿Qué si deje sola a Kay? Claro que no ‘¿Qué clase de amiga seria? Seria de todo menos una perra con Kay. Bien, ella
no está salo, tenía a su madre y unas cuantas primas que le ayudaban con los
últimos retoques en su arreglo de aquel día.
¡Bah! la ceremonia seria de lo más sencilla pero aun así una novia debe lucir lo más
impecable.
Y bueno, como mi paciencia mas que ayudar estorbaba todas
ahí votaron para que me saliera de aquel lugar y la única opción era ir con
Baker.
¿Por qué?
Como una señal divina el marco para saber cómo iban las
cosas y como fui yo la que conteste, me
pidió que fuera a con él.
Esta acción iba en
desacuerdo con Kay ¿Por qué?
Porque aún no terminaba de arreglarme, vaya, ni siquiera
había empezado. Me importo poco y me fui, tanto como ellas al principio
querían.
-¿A qué hora se me quitaran estas porquerías?-dijo
Baker tomaba su cámara.
-Supongo que cuando tengas a Kay en tu cama, desnuda y
disfruten de su noche de bodas.
-boba... espero lo chistosa se te quita con esto- Baker me
paso el periódico que tenia libre.- ¿Y Bien?
-¡Mierda!
Uno o mejor dicho el tema principal de aquel artículo
era una fotografía pero no cualquier
fotografía, no, era una precisa y en
esta se encontraba alguien demasiado conocido con otra persona también bastante
conocida. Simplificando constaba de una
pareja ¿Pareja? Un cejudo y una rubia dientona.
Como han de esperar, un gran título sobresalía en aquella
revista.
“¿Dónde está Sally Simpson?”
La pregunta era obvia la ver a George en un plan meloso con la que se supone
era su exnovia y claro ¿Dónde demonios estaba la chica de cabello negro? La prensa aun no sabía de mi rompimiento con
George y eso no sé si traería problemas.
-¿Y? ¿Todo bien?-asentí- ¿No te dan celos que las manos de él
ahora se posen en la cintura de...?-no le deje terminar cuando escuche un
quejido de su parte por la buena paliza que le brinde- ¡hey! Me voy a casar.
-Entonces cállate, no es celos. ¿Pero eso era lo mucho que
me amaba?
-Los hombres tenemos la teoría de “un clavo saca a otro
clavo” en tu caso, George utilizo aquel dicho o lo que sea que fuera.
-Gracias, en fin. ¿puedo?-le señale mi vestido a lo que el asintió.
-Haya hay un probador y puedes hacerlo para… ok si quieres hazlo
aquí-dijo riendo al ver que me desnudaba frente a él sin vergüenza alguna.
-No quiero ni saber cómo se pondrás “estos” cuando sepan que
hemos terminado.
-Odio este tipo de trabajos, se meten en tu vida como si les
interesara, bueno, olvide que George es famoso-rio Baker mientras sentí como sacaba una fotografía.
-¿Qué haces estúpido?-pregunte molesta.
-Una vez te dije que me gustaría tomarte fotos desnuda,
estoy aprovechando-rio antes de enfocar su cámara antes de que yo
pudiera objetar algo.
-Eres un imbécil Baker.
-No te enfades… luces bonita enojada-le mire confundida-
tranquila, no se vio nada de lo tengas que avergonzarte, solo se ve cuando
estas subiendo tu cierre.
-menos mal-reí mientras trataba de acomodar mi cabello de
una manera decente.-pronto dejaras la soltería y te unirás en santo matrimonio-reí
a carcajadas mientras él me acompañaba en las risas.
- Algún día lo harás tú también.
-Lo dudo, no creo que alguien me robe el corazón.
-Porque ya te lo robaron-
mi cara era una pregunta en cuestión, no entendí lo que quería decir-
tal vez “alguien ya lo tenga”, tú corazón.-me quede en silencio mientras el
quedaba en silencio.
-¿Cómo luzco?
-Bien ¿ y yo? ¿Cómo me veo? Parezco alguien decente? O ¿Un vagabundo enamorado?
-Las dos cosas, déjame acomodar tu corbata.-me encontraba en
aquellas cuando escuche una risita, no una cualquiera era una picara.
-Antes de dejar mi soltería… ¿puedo hacer algo?
-¿Hacer qué? ¿Te quieres masturbar?-le dije en tono burlón,
el negó con delicadeza para después tomarme de sorpresa y darme un beso en la
boca. El beso no duro mucho, yo calculo
que fue entre uno o dos minutos.
-¿Qué mierda hiciste Baker?-dije asustada y confundida mientras
escuchaba su risa.
-NO le quería ser infiel a Kay ya estando casados ¿No?...
solo tenía ganas, tranquila Ethel... no me gustas-dijo el chico mientras acomodaba su cámara en su
estuche y yo le miraba sin entender una mierda.
-Kay es mi amiga y…
-Ella lo sabía. Le dije que tenía la curiosidad de hacer
esto y ella me dijo que estaba bien, pero que fuera antes de casarnos y eso
cuenta ahora ¿O me equivoco?... además besas terrible-dijo lanzando una
carcajada- besa mejor la pared.
-¡cállate!-le empuje juguetonamente- bueno…. Siendo sincera yo también tenía curiosidad de ello-
me sonroje ligeramente mientras el sonreí.
-Bueno estamos saciados… No sé cómo conquistaste a “the
Beatles” pero no fue por tus besos.
-eres un idiota.. como sea… será mejor que me vaya o llegare tarde para cuando este Kay en el
registro. Por cierto… tampoco besas tan bien-reí mientras el me mostraba su
dedo de en medio- Se lo diré a Kay.
- A ella le encantan.
Ignore lo último que me dijo y corrí para poder alcanzar un
taxi y me llevara al lugar donde aquellos tortolos darían el sí para siempre.
Bueno, no literalmente, solo sería una ceremonia civil y no
religiosa.
¿Por qué? Kay no era
religiosa y Baker mucho menos, digamos que ambos tenían como
concepto, haz lo bueno y disfruta la vida que solo hay una en realidad creo que
todos teníamos ese concepto de la vida en aquellos años.
Un flash, una cara mía
de sorpresa y un joven, al menos eso lo calculaba yo, con una cara de victoria mal contenida en la cara.
-
Hasta que por fin puedo encontrarte… ¿Puedes explicar esta
foto? ¿Cómo te sientes al saber que George te engaño? ¿Te sientes triste?
Esas fueron una de las preguntas que el chico me lanzaba de
manera mordaz, que digo, eran como bales directas, un verdadero bombardeo.
-¡Hey! Espera.. Al menos puedes hablar más lento… no te
entiendo ni una mierda.
-Lo lamento.. Pero quiero conseguir la exclusiva –dijo
mientras tomaba una foto más.
-Deja de tomarme fotos-le dije ya algo molesta.
-¿Qué te parece si me
concedes una entrevista y te doy algo de dinero?
-¿Cómo?
- Bueno, así gana dinero y te desquitas de aquel chico por
serte infiel ¿Vamos?
La propuesta era verdaderamente asquerosa y hasta me sentí
ofendida ¿Ofendida? Claro…
Aquello me pintaría como una vil y cualquier interesada,
algo que no era.
-Ni quiero dinero y no me quiero desquitar con nadie, será
mejor que te vayas.
-Con razón te dejo-dijo aquel chico- tu apestas-dijo antes
de volver a fotografiarme.
-¿Apesto Imbécil? Te he dicho que dejes de
hacer eso de una puta vez.
¿O si no que?... deberías aprovechar que estas en el ojo de
la prensa y …
No aguante mas sus insinuaciones por que tome una especie de bolso, Kay me había hecho
usarlo a juego con el vestido que tenía para la boda, y le comencé a golpear donde pude.
¿Tanta agresividad para aquello?
Estaba un tanto frustrada, digo no era que estuviera celosa
pero una parte del orgullo de mujer se sentía dolido. Cosas banales y sin
importancia.
-¡¡ya deja de golpearme!!- decía le chico.
-Deja esa puta cámara.. eso te enseñara a no ser tan puto
cabron.
-¡Sally! ¡Demonios! ¿Qué pasa? –dijo Baker separándome para
que ya no golpeara aquel chico el cual aprovecho para lanzar disparados con su
cámara. Si, disparos del flash.
-El idiota este me provoco… te he dicho que dejes de
hacerlo..
-Vámonos… ¡he dicho que nos vamos Eth…Sally!
-Toma tu jodida foto,
puto de mierda…
Le mostre mi dedo, aquel dedo elegante que se usa solo en ocasiones
especiales y bueno aquella ocasión era una.
Definitivamente
odiaba a los reporteros y eso que aún no venía lo peor.
¿Peor?
Si… aun me faltaba un largo y sinuoso camino con ellos.
Una linda fiesta era
lo que veía después de que la pareja,
amiga mía, dieran el sí y se ataran a la mayor atadura y esclavitud posible: el
matrimonio.
Debo confesar que estaba bastante alegre y feliz por Kay,
tanto que celebre con ella y unas cuantas copas la bonita unión de ambos.
Ahí, solo estaban reunidos unos cuantos personajes, ya
saben, amigos y uno que otro coliche
pero ninguno tan sorprendente como el que me imagine encontrarme ahí.
Un tanto incrédula, talle mis ojos para saber si no era
algún producto de mi imaginación o
simplemente un tipo de maldición por mi mal comportamiento.
Además ¿Qué estaría haciendo ahí?
No había lógica compresible en todo aquello ¿Por qué? No
pensé que George estaría en ese pub.
¿Pub? ¿Cuál Pub?
Bueno kay y Baker
había decidido que su fiesta de matrimonio se celebraría no en una recepción
como cualquiera, no, más bien estar seria en un pub. Si, uno abierto a todo público donde uno se puede topar a cualquiera y para
mi mala suerte me topé con George y la rubia que le acompañaba, aquella que tenía
dientes de conejo.
-¡¿Por qué dios insiste en cargar sobre mí?!
-No blasfemes Ethel, puede que te caiga un rayo en la
cara-dijo Baker mientras tenía una especie de Whisky.
-Mira quien está ahí Baker… ¿Lo ves? Por favor que es producto de mi retorcida
mente que me atormenta.
-¡Wooow! Es George… ¿Quieres que nos vayamos?- detrás de él
aparecieron una Kay algo ya cansada, supongo que de tanto bailar.
-Si que te cagan Ethel.-dijo Kay arrebatando la bebida de su
ahora esposo.
-Gracias Kay… y no Baker, no tienen por qué irse, creo que
la que debería irse soy…
No hubo tiempo de que terminara la oración, mi bendita
oración, debido a que la cara de George pasó a mi lado.
Afortunadamente él no se percató de mí.
¿Era yo invisible? No. Pero la cara de Pattie era tan
grande que me cubrió.
¡Gracias!
-me voy antes de que…
Así como la suerte era inesperada, también las formas
de meter la pata lo eran.
¿Cómo era posible que tuviera tanta mala suerte?
Ni yo me lo explicaba.
-¡oye tonta! Fíjate por donde vas…
-¿Ethel?...-el cejudo me miro sorprendido.
-Por lo que veo los periódicos tendrán noticia.. ¿Dónde están malditos
cabrones? ¡vengan! Si. Para que fotografíen esta maravillosa escena de película
guarra mal contenida de diarrea.
-Hola George-kay llego a jalarme y cubrir mi vomito verbal-
No esperábamos verte aquí. De hecho no sabía que te gustara estar por esta zona
tan pobre de Londres.
-Me dijeron que era un excelente lugar para olvidar.
-Disculpa, el porro y el ron que se tomó se le subió- yo
solo les escuchaba sin chistear, era como si mi nauseas verbales
desaparecieran.- Como sea, los dejamos y…
-Oye… ese vestido es de... ¿Te casaste?-Pregunto George.
-No. Está jugando a la novia despechada… que preguntas
tan…-comenzaba a balbucear.
-Vámonos Ethel... nos vemos George… Pattie- aun con el aglomera
miento, mi poca desorientación y las mil cosas que tuviera encima reconocería
la mirada de superioridad que la rubia nos mandó a mí y a Kay.
-Ahora entiendo por qué no te querían... por dientona
cabrona de mierda…. George ¡me ama!... tu solo eres su medio de olvidarme.
¿Pudiera haber una forma de degradación peor que la que yo
me atreví a cometer?
No lo creo.
Ambas nos alejamos mientras yo reía como estérica por la
cara de Pattie al yo haber pronunciado aquellas palabras un tano salidas de
tema y sin mayor relevancia.
Unas copas mas y olvide aquel incidente. Disfrute de la
boda, de la música, de los porros y del alcohol.
Tanto que el vómito verbal ya no solo era verbal por lo que
tuve que salir corriendo al baño.
¿Nada peor? ¡vamos no me subestimen!
-¿Qué haces aquí Ethel?-pude ver de nuevo a George quien
estaba algo igual que yo.
-¿tú que haces aquí? Aquí es el baño para.. ¡oh por dios!
¿Pattie está aquí?
-no, tu estas en el baño de hombres…
-¿Enserio?-él asintió y yo solté a todo una carcajada-
¡Mierda! Lo lamento, me iré entonces.
Estaba a punto de salir cuando sentí como George me estiraba
y me volvía a donde él estaba.
No puse ninguna resistencia. Le observe mientras él también
me examinaba con la mirada.
-Perdón por no decirte lo de…
-Que te gusta la recolección… eso apesta George… Ya
anduviste con esa tipa que parece conejo
¿Por qué no te consigue a otra?-solo se encogió de hombros- cuando te dije algo
mejor fue para que consiguieras a alguien mejor George, Pattie no lo es.
¿Alguno ha visto como un par de imanes se juntan ?
Bueno, no es que George fuéramos el uno para el otro, no. Más
bien me refiero a la acción y la agilidad, digámoslo, la atracción con la que se unen estos
“imanes” al tenerlos a poca distancia. ¿entendieron?
Entonces algo así sucedió en aquel instante.
Me abalance sobre George y el me acogió en sus brazos, pose
mis piernas en su cintura y cerramos una de las cabinas del baño.
Las posiciones en las
que lo hicimos en aquellos baños eran unas desconocidas para mí pero no para el
quien me guiaba.
¿Si alguien escucha mis gemidos?
Esperaba que no.
Salimos y con tan
solo ver nuestro rostro supimos que
“eso” había sido todo.
Acomode mi vestido y él abrochaba su cinturón.
-Tengo que…
-Yo también.- a puto
de irme me regrese y bese su mejilla- me hubiese gustado estar jodidamente
enamorada de ti, jamás te hubiera dejado ir.
George solo me sonrió
mientras yo daba los últimos pasos para salir completamente de los baños.
Justo detrás de mí
venia George y justo enfrente de nosotros estaba Pattie quien parecía estar
distraída y sin haber notado la presencia junta de George y mía.
Ambos nos miramos y corrimos perdiéndonos entre la multitud
que ahí se encontraba.
-¿Dónde diablos te metiste?
-Le hice un oral a George-dije a bocajarro mientras Kay me
miraba extrañada- tonta, estaba en el baño cagando.
-Baker y yo ya nos… ¿Otro Beatle?-dijo Kay sorprendida.
-¿Cómo que otro…?
De nuevo las desgracias se multiplicaban y en esa ocasión no
era la excepción.
Lo malo es que la segunda mala noticia fue peor.
Sentí como el alma se me caía.
-Si fui una más…
-Ethel…
-Mejor vámonos
Kay. Tú con tu esposo y yo… ¿Quieren
hacer un trio?
-Eres una tonta.
-Tú lo eres. Me refería al taxi no a otra cosa-dije mientras
le miraba picara- ¿A dónde irán de luna de miel?
-Baker no me lo quiso decir, pensé que tú lo sabias.
-En efecto-reí y ella me miro de una manera reprobatoria-
Solo quería pincharte. En fin, me largo.
Salí del pub sin decir nada más, a Kay aún le faltaba esperar a Baker y yo y mis ganas de irme eran
muchas.
De nuevo voltee a donde estaba aquel otro “beatle” pero esta
vez no pase desapercibida para él ya que también me miro.
¿Cuál fue su reacción?
Primero se encontró un
tanto confundido pero después hasta sorprendido parecía.
Y yo con unas ganas de largarme de ahí sin que él me hubiese visto. Estaba
furiosa. Molesta. No me drenaba la sangre y quería cometerle un homicidio.
¿Qué me pasaba?
¿Qué joda te pasa Ethel Best?....
Todos aquellos sucesos se quedaron en el olvido con el pasar
de un par de días. Al menos eso me lo
parecía a mi quien había olvidado cada detalle de lo que paso en aquel día en específico.
¿Cómo que parecía?
Ya verán porque lo digo.
-Buenos días Hermanita… deberías acomodarte esas greñas
antes de salir de la cama-dijo Rory.
-No tengo ánimos de eso o más bien no de nada por… ¿Qué
pasa?- pude ver la cara de sorpresa de
mi hermano al tener frente a él el periódico. La razón la desconocía
pero lacara le cambio a una risa que no pudo contener y retumbo en la cocina en
aquel apartamento que ahora compartía con él desde hace una semana.
-Eres demasiado agresiva Ethel… al menos hubieras posado.
-¿De qué hablas?- le arrebate el papel aquel y me quede
igual que él.- ¿Qué es esto? Puto... hijo de…
-Tiene razón... debes tener un poco de auto control en tu
carácter.
-Si no te callas te daré tu autocontrol en tus pelotas...-Rory
rio por toda respuesta que yo diera.
¿Y como no?
Aquel periodista mediocre no me bajaba de descontrolada, interesada y una mujer que sobre todo tenia problemas de carácter.
Lei no una, ni dos, fueron tres veces las que lei el
articulo donde aparecia una foto mia cuando le golpeaba aquel seudo periodista.
-Tranquila… todos saben lo malditos y mentirosos que pueden
ser estos tipos “exnovia de George”.
-Ni digas eso… no es eso lo que me molesta ¿Sabes? Me
importa una mierda lo que digan, lo que me enfurece es la fotografía. No me
veía tan mal y no soy una interesada.
-No lo eres cariño-dijo Rory en tono burlón- y bueno, luces
bien con tu vestido de dama de honor o sea lo que fueras en aquella boda.
- Créeme que ni yo sé. ¿Y tú por qué tan sonriente? Pensé
que morirás de auspicio por no tener a mama cercas- explote en una risa.
-¡huy! Si, la extraño tanto.
-Me refería a... ¿Sam?- él asintió con ligereza- No estás
tan triste por no poder verla ahora.
-¿Sera porque la veré dentro de… unas horas?-pregunto
sarcástico – quería pedirte si podrías prestarme tu departamento para…
-¿Tener sexo con ella?-levante la ceja mientras le
devolvía la jugada.
-Además… quiero tener una cena decente con ella.
-¿Se quedara aquí con nosotros?-pregunte algo
incomoda.-recuerda que solo acabemos
dos, tu y yo y yo no dejare que vivas en inmoralidad con esa mujer… a menos
que… me des dinero-reí mientras él me
apuntaba con su dedo de en medio.
-No, para tu fortuna ella tiene familiares aquí. Se quedara
con una tía así que no te preocupes por
tener que dejar tu puta cama.
-Gracias. En fin iré a recoger mis cosas para largarme. ¿Cuánto tiempo quieres me esfume
de la faz de la tierra?
-Para siempre… 5 horas me bastan.-tome mi bolso y recogi
rápidamente mi cabello mientras le escuchaba decir esto último.
-Es demasiado, solo se te ha de parar por unos 15 segundos.
-¡Ethel!-reí antes de darle un beso en la mejilla y salir
corriendo de ahí.
Las escaleras eran muchas, demasiadas pero como luego dicen
el pobre siempre tendrá que trabajar más para conseguir lo que quiere.
En realidad exageraba las cosas pero no me quedaba más que bajar y desaparecer un
par de horas de aquel vecindario.
¿Qué tal iba el clima por aquel entonces?
Era agradable, pitaba para bien.
¿Pintaba?
Si, pintaba porque no sabía que alguien estaba a mi
espera, digámoslo que estaba a mi
acecho.
-¿Podrías caminar más despacio?- por mas barba y saco largo
que llevaría pude identificarlo, Lennon era inconfundible.
-Pero mira nada más a quien tenemos aqui, al afamado….-John cubrió
mi boca antes de que pudiera de terminar mi oración burlona.
-¿Qué haces? ¿Estás loca?- alcance a morderle la mano-¡Oye! No
vuelvas hacer eso.
-Hago lo que me da la gana, no me gusta que me toquen…
-ese día no pusiste pretextos- solo rodé los ojos con la intensión
alejarme de el- Espera... quiero que
hablemos.
-¿Por qué quieren hablar conmigo? ¿De qué quieres hablar
conmigo? Anda... mejor vete con aquella chica que te la hacía pasar bien el
otro día ¿no?
-¿Celosa?-rio antes de ponerse más cercas de mi.- Vamos
enserio tengo que decirte...
-No hay nada que explicar. Ya sé que estaba ebrio y esas
cosas. Te disculpo.
Una mirada confundida de su parte me hizo quedar en silencio
a la espera de una respuesta de su parte.
Pero no fue una respuesta verbal de su parte.
¿Entonces?
Recibí un jalón de su parte, jalón que me obligo a
acompañarlo hasta su auto.
-¿Conduces?-pregunte algo
alterada. Sabia de muy buenas fuentes, en realidad fue Al quien me dijo,
que el chico no era muy bueno en la conducción de vehículos.
- tengo mi licencia-me la mostro con algo de
enorgullecimiento.
Como era mi costumbre me deje llevar, lo ms raro es que no
tuvo que insistirme demasiado ya que yo también sabía que ambos teníamos que
hablar.
¿Para qué?
Esclarecer las cosas que había quedo pendientes. ¿Cómo cuáles?
Lo ocurrido aquella noche en New York, por ejemplo.
Mi mente me jugaba un ir y venir en pensamientos los cuales
trataba de acomodar, si, para saber por dónde
empezar. Tanta fue mi distracción que fue, en un tiempo considerable, que note
que estábamos fuera de Londres.
-Vamos adentro y platicamos-John bajo y yo junto a él. Era una
especie de cabañas alejadas.
Alejadas y casi desérticas. Pareciera que los únicos seres
humanos ahí fuéramos él y yo y en efecto así lo era.
¿Cómo entramos a la cabaña? John poseía las llaves de esta
la cual apenas abrió se despojó de su sombrero ridículo y su abrigo.
-¿Qué te has hecho?-le mire de cercas, si no fuera que estaba nerviosa me
hubiera soltado riendo.
-ME corte el pelo…
-Y tienes gafas de abuela adorable-dije mientras pasaba mi
mano por su cabello- Luces bien.
-Gracias. YA sabes de
qué se trata esto ¿verdad?
-Tu tono de seriedad casi me es imposible de reconocer, pero
sí. Bien. Ambos estábamos desorientados, yo despechada y tu
ebrio…
-Yo no estaba ebrio Ethel-le mire confundida.
-Sí, lo estabas-el negó con lentitud- entonces ¿Qué tratas
de decir con eso?
-Que lo que hice esa noche, lo hice por placer ¿Y tú?
-Pues… ahora a mí me lleva la jodida mierda. No he dejado de
pensar en todo lo que paso, Me siento terrible John. Estas casado, me avergüenzo
de mí, no puedo ver a los ojos a Cynthia pero sobretodo Julián… me pesa tanto Julián,
siento que le falle y…
-Este tiempo fuera me sirvió para aclararme la mente-hizo
una seña con sus manos, fue algo gracioso verlo así- me divorciare de Cynthia.
-¡¿Qué?! ¿Cuál tiempo? ¡No! Ella te ama John... y Julián… él
es tu hijo piensa en él.
- Salí a filmar una película en España…. Con respecto a Julián es por eso lo hago, no
puedo estar con alguien a quien no amo y aparte no es justo que nos escuche pelear por
cosas que son insignificantes.
-No sabes lo que dices.
-Lo que digo es que ahora quiero estar contigo… dime que es
lo que quieres porque sé que dejaste a George.
-¿Quieres saber lo que quiero?-él asintió- dejar de ocasionar
problemas... mira deje a George y él está mal me lo ha dicho, hice que Jane
terminara con Paul y…
-¿Cómo?
-Eso es lo de menos...-dije apresurada para evitar
explicaciones- y ahora vienes tu con
esto y me confundes ¿Ahora tendre que
ser la culpable de tu separación?
-Lo terminaría haciendo si tú no hubieses aparecido.
¿Entonces?
-No, definitivamente no.
-¿Porque?
-¿Acaso no te basta con lo que ya te he dicho?
-Solo te hare una pregunta… ¿sientes algo por mí?
-Eso es lo que me temo… ¿Desde cuándo te me convertiste tan
importante en mi vida que no me di cuenta? Se supone que te odio, me odias. Estábamos
destinados a matarnos mutuamente.
-O tal vez nunca nos odiamos-dijo con seriedad.- ¿Qué dices?
¿Aceptar?
¿Qué era lo que estaba en juego?
¿Qué era lo que yo quería?
Le mire y Volvi a ver su mano la cual me extendía frente a mí.
-Me arriesgare, algo de mi dice que lo haga.
-Bien.-vi como sonreía.
-bien.
¿Qué me esperaba?
Tal vez hubiera un poco de luz al final de túnel………………