jueves, 10 de abril de 2014

New york, Parties In The Big Apple. Part One

New York... Una ciudad llena de gente apresurada, de gente anhelante y de muchos sueños. El mío se cumplía al estar ahí.
Digámoslo que era un viaje gratuito por ir a lado de The Beatles pero al fin y al cabo estaba cumpliendo uno de mis propósitos, pisar suelo americano.
Tal vez era un sueño que muchos británicos teníamos. Perl bueno, sea como fuera, nada justificaba la actitud un poco exagerada al estar en esa ciudad.
Pude ver la ciudad al menos mientras el auto nos llevaba camino al hotel Plaza, lugar donde pasarían un poco de tiempo antes de encaminarse a su verdadero destino: Chicago.

¿Qué había de mí?
 Bueno yo estaba acompañada de Mal y Neil en aquel auto, un gran auto negro y digamos que decente. Claro, los chicos venían en otro auto junto a Brian quien desde que estábamos en el avión no paro de darles instrucciones.
¿Cuál era la razón?
Culpa de Lennon y unas declaraciones del chico. No lo sé y no preste demasiada importancia a aquella situación.

Pero bueno... al parar el auto sentí   una enorme alegría.
¿Qué iba a saber que aquel viaje daría un cambio a mi vida? ¿Un giro de 360 grados? De 500 si es que era posible.

-¿Este es el hotel?-Mal asintió con una sonrisa en su cara- Esta de puta madre-dije riendo antes de escuchar que Brian llamaba nuestra atención.

Bueno es que  nuestro auto venia justo detrás del de los chicos, ellos tenían que entrar primero al hotel por motivos meramente de seguridad.

-Vamos Sally, antes de que Brian se ponga rojo de  coraje porque no le obedeces.
-¿Y qué me haría? ¿Devolverme a Londres?-pregunte sarcástica.
-Ni lo dudes.
-No creo, no querría tener a más de uno de sus “chicos” molestos-me encogí de hombros y subí de nuevo acompañada de los roadies de The Beatles.
-Pórtate Bien Sally-Mal me sonrió antes de introducirse a lo que era su habitación y yo caminaba a la mía que compartiría con George Harrison.
-¡estaba esperándote!- George me recibió algo cansado y emocionado al verme ahí  frente a su puerta.
-¿Para qué?-levante mi ceja y lo tome del cuello.
-Pues… Ahora que lo pienso mejor…
-¿Cuánto estaremos aquí? Me encantaría conocer New York-dije soltándome de él.
-Solo un par de horas mientras descansamos y claro, Brian nos consiga tickets.
-¡ah!   Entonces será mejor que  salga a conocerlo antes de irme.
-¿Salir tu sola?-asentí- Estas loca, no lo harás.
-¿Por qué no?
-Es peligroso, no conoces y…
-Por eso saldré a “conocer”
-Lo sé-vi como George sonreía con su típica sonrisa torcida que me encantaba, sí, me gustaba- Pero Brian no estaría contento.
-A la mierda Brian. No me importa.
-Además… tú y yo tenemos algo pendiente.
-¿Algo? ¿Cómo qué?
-Ven aquí y te mostrare niña mala…

Me causo tanta gracia el tono y manera en que pronuncio aquellas palabras que me fue imposible negarme.
¿Saben a lo que me refiero?
El chico tenía sus grandes encantos y bueno, sin dar muchas explicaciones, George y yo jugueteábamos con la ropa  entre besos y caricias subidas de tono en las que moríamos de risa por todo en general.
Hubo un momento en que lo que nos cubría salía sobrando y bueno, digamos que ambos estábamos en la cama, George encima mío e intentando desabrochar mi sostén.

¿Qué malo podía pasar en ese entonces?
Claro… que alguien abriera la puerta y nos encontrara en una situación  bastante penosa.
¿Qué no es algo que ocurra en las películas solamente?
No.
También en mi vida.

-Hey George…. Hola-  Avente a George y este lo único que pudo hacer fue  levantarse y colocarse sus pantalones.
-¡¿Qué mierda estás haciendo aquí Lennon?!
-Pues… quería ver que hacías con Ethel… Joder, esto me recuerda a cuando en Liverpool te contratamos a...
-Cállate Lennon- dijo George mientras no  me quede inmóvil y altamente sonrojada. No sabía qué hacer, era como si mi cuerpo estuviera muerto.-Salte ya John-le exigió George.
-Me gustaría, pero venia en realidad de mensajero. Brian quiere hablarnos.
-¿Qué quiere?
-No lo sé, pero es mejor que vayamos ya, estoy harto de todo esto- Logre  ponerme mi vestido al igual que George, quien también se había terminado de  vestir. La cara de John era de total cansancio, no solo el debo admitirlo.
-vamos rápido… ahora vuelvo Ethel.
-Sí, está bien.

Al escuchar como la puerta se abría  deduje que ambos habían salido del lugar, pero me equivoque al ver por el espejo como John seguía ahí con una sonrisa.
Me gire a verlo y  sentí mi cara ruborizarse de nuevo.
¿Qué era lo que quería?
¿Por qué me sentía tan estúpida en aquel momento?
Hay interrogantes que tienen simples respuestas y a veces no puedes contestarlas con total franqueza.

-¿Qué quieres?
-Nada sentí una mirada extraña por parte de John antes de salir por completo de la habitación.


Siempre habrá personas inoportunas en todo momento y ocasión del día.





Los días de la gira fueron pesados y muy aburridos a como me los imagine.
¿A qué se debía?
Bueno había un grupo de chicos, el Ku Kux Klan, el cual  tenía un sarte de estupideces en la cabeza ya  que planeaban atentados contra  aquellos cuatro de Liverpool ¿Pueden creerlo?
Todo eran amenazas y también sustos y con eso me refiero a lo que ocurrió en Memphis y aquel petardo que me hizo paralizar por unos minutos, un bromista de mal gusto seguramente.

¿Y ahora?
Todos estábamos de vuelta en New york, conocida como la gran Manzana, los chicos ofrecerían un concierto esa tarde y yo estaba en el hotel.
¿Motivo?
Me alistaba para una fiesta, que según me dijo George, tendría lugar después de aquel concierto.
Estaba entusiasmada, por como dije anteriormente, con todos aquellos problemas me había sido imposible salir.
Tenía miedo y mucho. Más que miedo, tal vez era un tanto de pánico por lo que ocurría.

Me alegre al ver entrar a George, quien me lanzo una sonrisilla  de fastidio.

-Hola-le salude.
-Hey... ¿Estas lista?
-Si-sonreí-  ¿y Tú? ¿Iras así?-asintió con algo de desgano- ¿Dónde será?-pregunte entusiasmada.
-Aquí en el mismo hotel
-¿Qué? Estas bromeando.
-Claro que no, ¿Por qué lo haría?
-Porque... Olvídalo... al menos habrá licor  o algo para quitarme este puto animo-dije mientras comenzaba a  salir del cuarto.
-Creo que mejor me cambio de camisa, espera haya afuera... mejor aún... ahí están los chicos vete adelantándote.
-Seguro.


Cerré la puerta ya cansada del ambiente, el cual se sentía pesado.
Lo único que motivaba era la dichosa reunioncita.
En el pasillo me topé con Ringo quien estaba  fumando un cigarrillo, John quien miraba al piso y a Paul quien  al parecer fue el único que se dio cuenta de mi llegada.

-¿y George?-pregunto Paul.
-Se quiso cambiar de camisa porque apestaba a sudor-dije simulando una relación cordial con el bajista del grupo.
-Vámonos entonces... quiero embriagarme y liarme un puto porro o si se puede algo mas-Lennon me lazo una mirada cómplice antes de comenzar a caminar hacia el ascensor que era lo que nos llevaría a aquel piso  donde se llevaría a cabo.

-Hola-me dijo Paul al estar algo apartados de Ringo y John quienes estaban sumergidos en su propia platica.
-Paul…
-¿Cómo has estado?  No hemos hablado desde… hace días.
-No tenemos nada de qué hablar Paul, no que yo recuerde. El tema quedo enterrado ¿Cómo esta Jane?
-No lo sé, no he hablado con ella-dijo serio antes de volver a verme con sus ojos, aquellos color hazel.
-Deberías conseguirte a alguien que… te entienda y que quieras.
-La he encontrado…  y tú sabes quién es-dijo  mientras rosaba su mano con la mía.

Por fortuna el elevador se abrió y fue mi oportunidad para salir de ahí.
Llegamos a una habitación en la cual recibieron a los chicos con  risas y cosas similares.
Al poco tiempo apareció George quien apenas me vio se acercó a mí.
Y como era de esperarse, nos estábamos ahogando en alcohol.
Brian había asistido pero al  rato desapareció del lugar.  En el lugar había personas que jamás había visto en mi vida pero que seguramente los conocía a ellos ya que hablaban con total  familiaridad que era imposible no notarlo.

-¡Mierda!-grite al notar que mi encendedor ya no servía y que me quedaría con las ganas de fumarme un cigarrillo, uno de los buenos.
-Gusta usted fuego- gire y me percaté de que era John algo ebrio, que digo algo, demasiado tomado.
-Soy yo Lennon, Sally o Ethel-dije riéndome ante su cara de estúpido.
-¡Que putas! Como sea, ¿Quieres o no?
-Gracias. ¿Y por qué no estas con aquellas chicas que desean que las folles?-escuche una risita.
-Pues… antes quise venir a tomar algo para la pelirroja aquella-dijo señalando a una chica bastante puta- ¿Esta de miedo no?
-Es horrible-dije riendo.
-Está peor con la que se fue Paul-dijo levantándose, en efecto con una bebida en mano.
-Eso no me interesa.
-Bueno… entonces no te ha de interesar tampoco aquello.

¿De qué se trataba?
Tal vez una especie de alucinación a causa del whisky con soda que había tomado.
¿Tal vez?
No, no era. Me levante molesta y de más.
¿Cuál era el motivo?
Usen su imaginación: George, una chica e imagínense a la chica en las piernas de él.
¿No sonaba lindo?


-¿te había dicho lo linda que luces con ese vestido hoy?-mis pensamientos algo mortales se vieron interrumpidos por el aliento alcohólico de Paul.
-Al igual que el labial en tu camisa Paul-dije con sarcasmo,
-Seguramente alguien que me saludo  y se…
-Mejor ni digas nada, que no me interesa nada ahora… nada a menos que sea matar a ese hijo de mierda.
-¿Pero que?...- como si se le hubiera ido un poco lo ebrio, Paul recobro un poco la compostura.- Iré  a…
-Tu no harás nada… -me levante molesta.
-Te acompaño a tu habitación... será lo mejor y…


No supe más me dijo por que no quise escucharle, solo Volvi a mirar a George quien lucía de lo más contento y entretenido con aquella rubia.
No pude evitar soltar unas lágrimas de dolor.
¿Por qué? ¿Por qué a mí?
Supongo que la rabia estaba en que yo estaba tratando de hacer las cosas bien en ese entonces que me dolía el hecho de que el  tirara por la borda mis grandes esfuerzos.

Entre a la habitación dando un portazo y ventando madres y lo que pudiera.
¿Cómo reaccionarían ustedes?
Pensé que con el pasar de  algunos minutos la ira se escaparía de mí, peor me equivoque, así que con todo y ropa decidí  meterme a el baño.
Dando otras lágrimas de que se yo sentí la fría agua sobre mi cuerpo.
La relajación fue tal que cerré mis ojos.
¿Qué haría? ¿Perdonarle? Tampoco tenía cara para reproches y era porque yo había hecho algo similar a aquello o tal vez peor.
Estaba a punto de salir  de la el baño  con mi ropa interior  solamente cuando me tope con la  figura un poco indistinguible  de alguien quien me veía con demasiado afán.

-Me has asustado-tome una toalla para poder cubrirme.

No podía distinguir muy bien quien era ya que la luz  demasiado tuene en la habitación.

-deja de hacerte el gracioso... ¿Eres tu Paul?-pregunte desconfiada.- Si no te vas  llamara a ..
 Para mi desgracia se había  acercado un tanto más a mí, y sentí  su respiración en mi cara.
¿Extraño?
Si, algo raro. Pero no sentí miedo al sentir su mano acariciar mi cara.

- Estas mojada -su voz era inconfundible, era por ello que mis ojos querían salirse de su lugar de la misma impresión.
- Eres tu…-dije siendo interrumpida en el acto por él.
-No sé qué es lo que me  pasa… esta es una puta mierda.
-No te entiendo… ¿Qué haces aquí?
-. Este no es el momento más apropiado, menos sabiendo que es lo que paso con George.
-Ni lo digas… Pero no me has contestado...
-¿Por qué no te callas? Estas muy agresiva.-dijo en un tono de voz que casi no reconoci.
-¿Por qué debería? No sé qué demonios haces aquí y es lógico que me ponga a la defensiva.
-Yo lo vería mas a que te pongo nerviosa.
-¿Tu?-reí a lo bajo- Eres mas estúpido de lo que pensé.
-Tienes un  bonito  lunar ahí-señalo mi costilla, mejor dicho la toco.
-¿Qué te metiste?
-Nada…
-  entonces vete, George podría llegar y no quiero problemas…
-Mierdas.. y mas mierdas… vamos

Me tomo de la mano y salimos de ahí para introducirnos en su habitación, la cual cerro inmediatamente con seguro.


-Sientate…
-¿Qué es lo que quieres?
-Hablar.. solo eso.
-Sabes que… esto es tan..
-¿Raro?
-¿De que se supone que hablaremos?
-De que será…  Me gustas-dijo a bocajarro y hasta podría decir que en un tono molesto.
-¡¿Cómo?!-pregunte sorprendida
-Solo dime que no sientes nada para sacarte de mi cabeza… desde hace tiempo estas ahí y ya estoy cansado… Eres la novia de George y… ¡Dilo!
-Yo… - no dije nada, solo me quede viéndole por unos minutos mientras veía como el daba vueltas por la habitación.
-¡Joder! Solo dilo de una puta vez Ethel..
-No sé qué decir….


 Pude notar una sonrisilla de su parte ante mi respuesta tambaleante.
Extrañada deje que tomara  mi mentón y que se acercara a mí.
Sentí su respiración y pude sentir mi corazón acelerado.
No tardó mucho en  posar sus labios en los míos.
Mi primera reacción fue alejarme pero después sentí la necesidad de volver a probar aquella boca que me parecía exquisita.
¿Cómo no haberme dado cuenta? ¿Qué diablos era lo que él sentía?
No lo sabía. Tal vez mis sentimientos eran encubiertos, por otros sentimientos. Unos contrarios.
La noche era larga y faltaban las palabras.
¡Hay  John Wiston Lennnon Stanley!

¿Qué estas haciendome?




------------------------------


No me gusto mucho pero era eso o no subir, espero me haya salido medio bin y bueno me  voy despidiendo.
Gracias a Ximm por comentarme.... I love you so much ;) espero te guste esta cosa y nos seguimos leyendo :3

Y bueno... ¿que pasara?
:3
saludos ;)



1 comentario:

  1. ESTOY IMPACTADA.

    Maldito George, me imaginé que esto pasaría en algún capítulo y bueno, ya pasó. Lo que no me imaginaba era lo de John!!!! Ok, sí sospechaba de él pero después lo olvidaba, Y...

    Como sea, me encantó el capítulo. ERES LA MEJORRRR. BESOS. <3

    ResponderBorrar