New York... Una ciudad llena de gente apresurada, de gente
anhelante y de muchos sueños. El mío se cumplía al estar ahí.
Digámoslo que era un viaje gratuito por ir a lado de The
Beatles pero al fin y al cabo estaba cumpliendo uno de mis propósitos, pisar suelo
americano.
Tal vez era un sueño que muchos británicos teníamos. Perl bueno, sea como fuera, nada justificaba la actitud un poco exagerada al estar
en esa ciudad.
Pude ver la ciudad al menos mientras el auto nos llevaba
camino al hotel Plaza, lugar donde pasarían un poco de tiempo antes de
encaminarse a su verdadero destino: Chicago.
¿Qué había de mí?
Bueno yo estaba
acompañada de Mal y Neil en aquel auto, un gran auto negro y digamos que
decente. Claro, los chicos venían en otro auto junto a Brian quien desde que
estábamos en el avión no paro de darles instrucciones.
¿Cuál era la razón?
Culpa de Lennon y unas declaraciones del chico. No lo sé y
no preste demasiada importancia a aquella situación.
Pero bueno... al parar el auto sentí una enorme alegría.
¿Qué iba a saber que aquel viaje daría un cambio a mi vida? ¿Un
giro de 360 grados? De 500 si es que era posible.
-¿Este es el hotel?-Mal asintió con una sonrisa en su cara-
Esta de puta madre-dije riendo antes de escuchar que Brian llamaba nuestra
atención.
Bueno es que nuestro
auto venia justo detrás del de los chicos, ellos tenían que entrar primero al
hotel por motivos meramente de seguridad.
-Vamos Sally, antes de que Brian se ponga rojo de coraje porque no le obedeces.
-¿Y qué me haría? ¿Devolverme a Londres?-pregunte
sarcástica.
-Ni lo dudes.
-No creo, no querría tener a más de uno de sus “chicos”
molestos-me encogí de hombros y subí de nuevo acompañada de los roadies de The
Beatles.
-Pórtate Bien Sally-Mal me sonrió antes de introducirse a lo
que era su habitación y yo caminaba a la mía que compartiría con George
Harrison.
-¡estaba esperándote!- George me recibió algo cansado y
emocionado al verme ahí frente a su
puerta.
-¿Para qué?-levante mi ceja y lo tome del cuello.
-Pues… Ahora que lo pienso mejor…
-¿Cuánto estaremos aquí? Me encantaría conocer New York-dije
soltándome de él.
-Solo un par de horas mientras descansamos y claro, Brian
nos consiga tickets.
-¡ah! Entonces será
mejor que salga a conocerlo antes de
irme.
-¿Salir tu sola?-asentí- Estas loca, no lo harás.
-¿Por qué no?
-Es peligroso, no conoces y…
-Por eso saldré a “conocer”
-Lo sé-vi como George sonreía con su típica sonrisa torcida
que me encantaba, sí, me gustaba- Pero Brian no estaría contento.
-A la mierda Brian. No me importa.
-Además… tú y yo tenemos algo pendiente.
-¿Algo? ¿Cómo qué?
-Ven aquí y te mostrare niña mala…
Me causo tanta gracia el tono y manera en que pronuncio
aquellas palabras que me fue imposible negarme.
¿Saben a lo que me refiero?
El chico tenía sus grandes encantos y bueno, sin dar muchas
explicaciones, George y yo jugueteábamos con la ropa entre besos y caricias subidas de tono en las
que moríamos de risa por todo en general.
Hubo un momento en que lo que nos cubría salía sobrando y
bueno, digamos que ambos estábamos en la cama, George encima mío e intentando
desabrochar mi sostén.
¿Qué malo podía pasar en ese entonces?
Claro… que alguien abriera la puerta y nos encontrara en una
situación bastante penosa.
¿Qué no es algo que ocurra en las películas solamente?
No.
También en mi vida.
-Hey George…. Hola-
Avente a George y este lo único que pudo hacer fue levantarse y colocarse sus pantalones.
-¡¿Qué mierda estás haciendo aquí Lennon?!
-Pues… quería ver que hacías con Ethel… Joder, esto me
recuerda a cuando en Liverpool te contratamos a...
-Cállate Lennon- dijo George mientras no me quede inmóvil y altamente sonrojada. No sabía
qué hacer, era como si mi cuerpo estuviera muerto.-Salte ya John-le exigió
George.
-Me gustaría, pero venia en realidad de mensajero. Brian
quiere hablarnos.
-¿Qué quiere?
-No lo sé, pero es mejor que vayamos ya, estoy harto de todo
esto- Logre ponerme mi vestido al igual
que George, quien también se había terminado de vestir. La cara de John era de total
cansancio, no solo el debo admitirlo.
-vamos rápido… ahora vuelvo Ethel.
-Sí, está bien.
Al escuchar como la puerta se abría deduje que ambos habían salido del lugar,
pero me equivoque al ver por el espejo como John seguía ahí con una sonrisa.
Me gire a verlo y sentí
mi cara ruborizarse de nuevo.
¿Qué era lo que quería?
¿Por qué me sentía tan estúpida en aquel momento?
Hay interrogantes que tienen simples respuestas y a veces no
puedes contestarlas con total franqueza.
-¿Qué quieres?
-Nada sentí una mirada extraña por parte de John antes de
salir por completo de la habitación.
Siempre habrá personas inoportunas en todo momento y ocasión
del día.
Los días de la gira fueron pesados y muy aburridos a como me
los imagine.
¿A qué se debía?
Bueno había un grupo de chicos, el Ku Kux Klan, el cual tenía un sarte de estupideces en la cabeza ya que planeaban atentados contra aquellos cuatro de Liverpool ¿Pueden creerlo?
Todo eran amenazas y también sustos y con eso me refiero a
lo que ocurrió en Memphis y aquel petardo que me hizo paralizar por unos
minutos, un bromista de mal gusto seguramente.
¿Y ahora?
Todos estábamos de vuelta en New york, conocida como la gran
Manzana, los chicos ofrecerían un concierto esa tarde y yo estaba en el hotel.
¿Motivo?
Me alistaba para una fiesta, que según me dijo George, tendría
lugar después de aquel concierto.
Estaba entusiasmada, por como dije anteriormente, con todos
aquellos problemas me había sido imposible salir.
Tenía miedo y mucho. Más que miedo, tal vez era un tanto de pánico
por lo que ocurría.
Me alegre al ver entrar a George, quien me lanzo una
sonrisilla de fastidio.
-Hola-le salude.
-Hey... ¿Estas lista?
-Si-sonreí- ¿y Tú?
¿Iras así?-asintió con algo de desgano- ¿Dónde será?-pregunte entusiasmada.
-Aquí en el mismo hotel
-¿Qué? Estas bromeando.
-Claro que no, ¿Por qué lo haría?
-Porque... Olvídalo... al menos habrá licor o algo para quitarme este puto animo-dije
mientras comenzaba a salir del cuarto.
-Creo que mejor me cambio de camisa, espera haya afuera...
mejor aún... ahí están los chicos vete adelantándote.
-Seguro.
Cerré la puerta ya cansada del ambiente, el cual se sentía pesado.
Lo único que motivaba era la dichosa reunioncita.
En el pasillo me topé con Ringo quien estaba fumando un cigarrillo, John quien miraba al
piso y a Paul quien al parecer fue el único
que se dio cuenta de mi llegada.
-¿y George?-pregunto Paul.
-Se quiso cambiar de camisa porque apestaba a sudor-dije
simulando una relación cordial con el bajista del grupo.
-Vámonos entonces... quiero embriagarme y liarme un puto
porro o si se puede algo mas-Lennon me lazo una mirada cómplice antes de
comenzar a caminar hacia el ascensor que era lo que nos llevaría a aquel
piso donde se llevaría a cabo.
-Hola-me dijo Paul al estar algo apartados de Ringo y John
quienes estaban sumergidos en su propia platica.
-Paul…
-¿Cómo has estado? No
hemos hablado desde… hace días.
-No tenemos nada de qué hablar Paul, no que yo recuerde. El tema
quedo enterrado ¿Cómo esta Jane?
-No lo sé, no he hablado con ella-dijo serio antes de volver
a verme con sus ojos, aquellos color hazel.
-Deberías conseguirte a alguien que… te entienda y que
quieras.
-La he encontrado… y tú
sabes quién es-dijo mientras rosaba su
mano con la mía.
Por fortuna el elevador se abrió y fue mi oportunidad para
salir de ahí.
Llegamos a una habitación en la cual recibieron a los chicos
con risas y cosas similares.
Al poco tiempo apareció George quien apenas me vio se acercó
a mí.
Y como era de esperarse, nos estábamos ahogando en alcohol.
Brian había asistido pero al
rato desapareció del lugar. En el
lugar había personas que jamás había visto en mi vida pero que seguramente los conocía
a ellos ya que hablaban con total
familiaridad que era imposible no notarlo.
-¡Mierda!-grite al notar que mi encendedor ya no servía y
que me quedaría con las ganas de fumarme un cigarrillo, uno de los buenos.
-Gusta usted fuego- gire y me percaté de que era John algo
ebrio, que digo algo, demasiado tomado.
-Soy yo Lennon, Sally o Ethel-dije riéndome ante su cara de estúpido.
-¡Que putas! Como sea, ¿Quieres o no?
-Gracias. ¿Y por qué no estas con aquellas chicas que desean
que las folles?-escuche una risita.
-Pues… antes quise venir a tomar algo para la pelirroja
aquella-dijo señalando a una chica bastante puta- ¿Esta de miedo no?
-Es horrible-dije riendo.
-Está peor con la que se fue Paul-dijo levantándose, en
efecto con una bebida en mano.
-Eso no me interesa.
-Bueno… entonces no te ha de interesar tampoco aquello.
¿De qué se trataba?
Tal vez una especie de alucinación a causa del whisky con
soda que había tomado.
¿Tal vez?
No, no era. Me levante molesta y de más.
¿Cuál era el motivo?
Usen su imaginación: George, una chica e imagínense a la
chica en las piernas de él.
¿No sonaba lindo?
-¿te había dicho lo linda que luces con ese vestido hoy?-mis
pensamientos algo mortales se vieron interrumpidos por el aliento alcohólico de
Paul.
-Al igual que el labial en tu camisa Paul-dije con sarcasmo,
-Seguramente alguien que me saludo y se…
-Mejor ni digas nada, que no me interesa nada ahora… nada a
menos que sea matar a ese hijo de mierda.
-¿Pero que?...- como si se le hubiera ido un poco lo ebrio,
Paul recobro un poco la compostura.- Iré
a…
-Tu no harás nada… -me levante molesta.
-Te acompaño a tu habitación... será lo mejor y…
No supe más me dijo por que no quise escucharle, solo Volvi
a mirar a George quien lucía de lo más contento y entretenido con aquella rubia.
No pude evitar soltar unas lágrimas de dolor.
¿Por qué? ¿Por qué a mí?
Supongo que la rabia estaba en que yo estaba tratando de
hacer las cosas bien en ese entonces que me dolía el hecho de que el tirara por la borda mis grandes esfuerzos.
Entre a la habitación dando un portazo y ventando madres y
lo que pudiera.
¿Cómo reaccionarían ustedes?
Pensé que con el pasar de
algunos minutos la ira se escaparía de mí, peor me equivoque, así que con
todo y ropa decidí meterme a el baño.
Dando otras lágrimas de que se yo sentí la fría agua sobre mi
cuerpo.
La relajación fue tal que cerré mis ojos.
¿Qué haría? ¿Perdonarle? Tampoco tenía cara para reproches y
era porque yo había hecho algo similar a aquello o tal vez peor.
Estaba a punto de salir
de la el baño con mi ropa
interior solamente cuando me tope con
la figura un poco indistinguible de alguien quien me veía con demasiado afán.
-Me has asustado-tome una toalla para poder cubrirme.
No podía distinguir muy bien quien era ya que la luz demasiado tuene en la habitación.
-deja de hacerte el gracioso... ¿Eres tu Paul?-pregunte
desconfiada.- Si no te vas llamara a ..
Para mi desgracia se había
acercado un tanto más a mí, y sentí su respiración en mi cara.
¿Extraño?
Si, algo raro. Pero no sentí miedo al sentir su mano
acariciar mi cara.
- Estas mojada -su voz era inconfundible, era por ello que
mis ojos querían salirse de su lugar de la misma impresión.
- Eres tu…-dije siendo interrumpida en el acto por él.
-No sé qué es lo que me
pasa… esta es una puta mierda.
-No te entiendo… ¿Qué haces aquí?
-. Este no es el momento más apropiado, menos sabiendo que
es lo que paso con George.
-Ni lo digas… Pero no me has contestado...
-¿Por qué no te callas? Estas muy agresiva.-dijo en un tono
de voz que casi no reconoci.
-¿Por qué debería? No sé qué demonios haces aquí y es lógico
que me ponga a la defensiva.
-Yo lo vería mas a que te pongo nerviosa.
-¿Tu?-reí a lo bajo- Eres mas estúpido de lo que pensé.
-Tienes un bonito lunar ahí-señalo mi costilla, mejor dicho la toco.
-¿Qué te metiste?
-Nada…
- entonces vete, George
podría llegar y no quiero problemas…
-Mierdas.. y mas mierdas… vamos
Me tomo de la mano y salimos de ahí para introducirnos en su
habitación, la cual cerro inmediatamente con seguro.
-Sientate…
-¿Qué es lo que quieres?
-Hablar.. solo eso.
-Sabes que… esto es tan..
-¿Raro?
-¿De que se supone que hablaremos?
-De que será… Me
gustas-dijo a bocajarro y hasta podría decir que en un tono molesto.
-¡¿Cómo?!-pregunte sorprendida
-Solo dime que no sientes nada para sacarte de mi cabeza…
desde hace tiempo estas ahí y ya estoy cansado… Eres la novia de George y…
¡Dilo!
-Yo… - no dije nada, solo me quede viéndole por unos minutos
mientras veía como el daba vueltas por la habitación.
-¡Joder! Solo dilo de una puta vez Ethel..
-No sé qué decir….
Pude notar una
sonrisilla de su parte ante mi respuesta tambaleante.
Extrañada deje que tomara mi mentón y que se acercara a mí.
Sentí su respiración y pude sentir mi corazón acelerado.
No tardó mucho en posar sus labios en los míos.
Mi primera reacción fue alejarme pero después sentí la
necesidad de volver a probar aquella boca que me parecía exquisita.
¿Cómo no haberme dado cuenta? ¿Qué diablos era lo que él sentía?
No lo sabía. Tal vez mis sentimientos eran encubiertos, por
otros sentimientos. Unos contrarios.
La noche era larga y faltaban las palabras.
¡Hay John Wiston
Lennnon Stanley!
¿Qué estas haciendome?
------------------------------
No me gusto mucho pero era eso o no subir, espero me haya salido medio bin y bueno me voy despidiendo.
Gracias a Ximm por comentarme.... I love you so much ;) espero te guste esta cosa y nos seguimos leyendo :3
Y bueno... ¿que pasara?
:3
saludos ;)
ESTOY IMPACTADA.
ResponderBorrarMaldito George, me imaginé que esto pasaría en algún capítulo y bueno, ya pasó. Lo que no me imaginaba era lo de John!!!! Ok, sí sospechaba de él pero después lo olvidaba, Y...
Como sea, me encantó el capítulo. ERES LA MEJORRRR. BESOS. <3