viernes, 18 de abril de 2014

Everything Is Going From Bad To Worse

Tres días ahí y aun mi madre y yo teníamos una relación cordial y decente. No hubo reclamos, quejas. No, No hubo nada de aquellas palabras hirientes y hasta me atrevo a decir que estábamos llevando demasiado bien.
¿Por la enfermedad?
Pudiera ser el caso, pero quiero pensar que aquella pequeña época de paz entre nosotras dos fue más que por la enfermedad de ella, más bien porque ambas así lo queríamos y deseábamos.
Inclusive pude platicar un poco con ella sobre mis peas.
¿Contarle mi vida a mi madre sería buena idea?
Bueno, no fue decirle a plenitud lo que pasaba, sino una ligera idea de lo que ocurría por mi agitada cabeza en esos días.
¿Qué era lo que tenía yo?
Un mar de confusiones, tenía un terremoto ahí mismo.


Aun así, teniendo un embrollo en mi cabeza tenía que salir.
¿Salir? Si, quería distraerme para poder olvidar ¿Olvidar? Había mucho que olvidar.

Iba junto con Rory en un paseo, vaya dígase una caminata en aquella tarde re confortable en Liverpool.

-¿te pasa algo?... te he visto algo rara estos días. Bueno, tú ya de por si lo eres pero hoy lo eres más.
-¿Sí?  Estás loco, seguramente el raro eres tú... ¿A dónde fuiste ayer por la noche? ¿Novia?-vi como Rory se agachaba algo sonrojado y sonreía, si, como un enamorado.
-Si... se llama Sam... Samantha pero le llamo Sam. Es linda.
-Me lo imagino, tienes buenos gustos para eso. Me gustaría conocerla para abrirle los ojos y hacerle saber con qué clase de tío se está liando-dije riendo para molestarlo y lo logre.
-Eres horrible Ethel


Sabia que aquello lo había dicho por mi respuesta anterior pero no pude evitar lanzar una cara de mera preocupación. ¿Qué tan cierto tenían aquellas palabras en mí? Efectivamente, era una horrible persona.

-¡Ethel!... ¡¡Ethel!!
-Lo lamento… es que...
-¿Ya me dirás lo que sucede?

Me quede en silencio unas milésimas de segundo ¿Por qué? Porque quería sopesar la posibilidad de abrir mi corazón, abrirlo con totalidad y con confianza ante mi hermano.
Rory siempre había sido mi hermano favorito, como ya lo había dicho, pero no solo era mi hermano también era mi amigo.
Para ese entonces necesitaba escuchar opciones, consejos de personas que pudieran ayudarme y tal vez Rory pudiera hacerlo.

-Habla de una buena vez
-tienes razón... soy horrible Rory-le dije mientras le miraba a los ojos con un eje de tristeza y confusión.
-¿Qué? Eso fue una broma-dijo mientras reía.
-Es que en verdad lo soy. Aun no sabes lo mala que puedo ser, de hecho ni yo misma conozco mis límites y me da miedo.
-Explícate que no estoy entendiendo…
-Promete que no le dirás nada a nadie.
-Ethel...
-¡Promételo!-Rory asintió algo asustado por el modo en que le hable- Sera mejor que nos sentemos ahí-señale una banca cercana- Esto… no es sencillo Rory


El paseo breve que tomaríamos para despejarnos se convirtió en uno largo y revelador. El chico me escuchaba algo incrédulo ante las palabras que yo escupía más que hablarlas.
Aquellos minutos que pase utilizando a rory como un excomulgador de pecados me ayudo bastante. Primero porque pude decir sin tapujos, y hasta con palabras anti sonantes, lo que sentía y segundo porque no me juzgo.
-En que lio te has metido hermanita.
-Ni que me lo digas ¿Verdad que soy horrible?
-No seas tonta… claro que no, cualquiera hace cosas así. Solo te sientes mal porque Lennon esta casado. Aunque creo que deberías evitarle... a menos que...
-¿Qué, Que? Vamos dime rory
-Que tú sientas algo por él... ¿Lennon te gusta Ethel?
-Bueno….


Estaba a punto de responderle cuando me vi ligeramente interrumpida. ¿Interrumpida? Una vocecilla por demás molesta fue lo que escuche detrás de mí, mencionando mi nombre y tenía cabellera roja, digámoslo que era color vomito.

-Ethel… Que gusto verte aquí, de nuevo-Jane deposito un beso en mi mejilla, acción que me quiso hacer  vomitar.
-Hola, lo que menos esperaba era verte… verles-mire a Paul quien estaba detrás de ella y con cara de pocos amigos.-Hola Paul-le salude  con cordialidad.
-Que tal Ethel... mejor vámonos Jane estamos interrumpiéndolos  a Ethel y su amiguito-dije Paul de manera extraña mientras rory me miraba contrariado y hasta la situación le causaba gracia.
-¿Amiguito? Bueno ya quisiera Mi hermana tener un amigo como  yo pero...
-¿él es tu hermano? No me habías dicho que  tenías hermanos Ethel-me dijo de lo  más simpática jane
-No me preguntaste-la mire y vi como reía- Él es Rory... el pequeño de casa y esta el antiguo Baterista de The Beatles... Peter...
-¿Cómo?-pregunto  Jane confundida
-Si... él fue batería de The Beatles en sus inicios, pero después lo corrieron... perdón… se salió. ¿No es así Paul?
-¡Woow! No lo sabía. ¿Por qué se... salió?
-Paul te puede decir.
-Él era muy distanciado del grupo y no se entendía con nosotros y…
-Deja de pretextos McCartney... pero bueno como sea. Rory y yo tenemos que irnos…
-Pero ¿Por qué? Podemos ir a tomar  un café cerca de este bonito lugar.

Extrañada por las palabras de Jane  me gire a ver a mi alrededor y pude notar  que nos encontrábamos en la zona aledaña a la casa de Paul, bueno, aquella que tenía su padre.
Una  finca bonita y lujosa, un tanto alejada del tumulto de la sociedad y sobre todo de aquellas chiquillas fans molestas que seguramente molestaban al señor McCartney.

-No creo que…-me vi interrumpida por Rory.
-¿y me darás un autógrafo?-mire a Rory  de manera mortal.
-Claro... ¿Para ti?
-En realidad es para mi novia. Te tiene una admiración inexplicable.

Rory Y jane comenzaron a platicar entre ellos entre risas y halagos. Ahí mire a Paul quien seguía con su cara de molestia, no entendía lo que pasaba y de cierta manera me incomodaba que  estuviese así. Así que de una manera amigable me acerque a él.

-Que te ha hecho Jane para que estés tan mal-dije mientras le miraba al rostro.
-Nada…-me miro con una expresión casi irreconocible.
-Bueno... deberías decirle a tu novia que no sea tan simpática... así no tendríamos que estar aquí tu y yo hablando sin querer hacerlo….-me vi interrumpida por que el me paro en el acto dejando a Rory y Jane avanzar por si solos.
-¿me dirás que demonios estaba haciendo en la habitación de John?
-¿De qué demonios estás hablando?
-Sabes bien de lo que hablo Ethel... te vi... vi como salías de la habitación de Lennon aquel día antes de que te  largaras ¿Tuviste sexo con él?
-¿Acaso te debo a ti explicaciones?
-Es casado…¡¡¡ él es casado Ethel!!!
-Vete a la mierda McCartney-dije comenzando a alejarme de él.
-Le diré a George lo que vi-dijo en modo de amenaza.
- Sabes a él tampoco le debo explicaciones de lo que hago o dejo de hacer, además por si no lo sabes él fue el primero en engañarme y...
-Pues... para tu mala suerte, él se portó bien esa noche. Cuando tu desapareciste Ringo se lo llevo a su habitación ebrio y preguntando por ti, en cambio tú estabas de
-Vamos termina a frase ¿O te faltan pantalones?
-Zorra…-dijo mientras giraba su vista.
-Gracias... gracias por tus  halagos McCartney. Pero sabes que, si vas a decirle a George algo sobre lo que según tú viste, también asegúrate de decirle lo que paso contigo.
-¿Qué paso contigo Paul?-ambos miramos y nos dimos cuenta de que Jane nos miraba con desconfianza,  Rory estaba platicando con unos jóvenes, seguramente sus amigos.
-Nada Jane... es hora de irnos, Ethel tiene que arreglar unas cosas, vamos.
-Adiós E… Ethel-dijo Jane  antes de ser arrastrada por Paul quien ni siquiera se despidió.

Sentí angustia.
¿Qué tanto había escuchado Jane de aquella conversación?
Deberías sentir pavor Ethel. Más y más problemas.


Mi estadía breve en Liverpool había terminado en una semana. Estaría de regreso en Londres.
Mi madre había mejorado y eso de alguna manera me ponía contenta, no tenía esa preocupación para con ella. Pero la hora de regresar a mis  problemas llego y estaba cargándolos de nuevo, de manera simbólica, en mi maleta de vuelta.

-Gracias por acompañarme Rory-revolví el cabello de mi hermano.
-De nada, ya verás cómo me lo pagas-vi sus ojos, aquellos que querían decir que sabía cómo cobrar aquel favor.
-Escúpelo, entre más rápido mejor ¿Qué te traes entre manos Rory Best?
-Pues. No sé qué tan buena noticia sea esto pero… me mudare a Londres por unos meses.
-¿Qué?-grite más de emoción y sorpresa que por disgusto- ¿Cuándo? ¿Por qué?
-Hare unas pruebas para conseguir una beca e ir a estudiar a Estados Unidos-dijo con una sonrisilla de ilusión en la cara
-¿Me estas jodiendo?
-No, Ethel.
-Y. ¿tu novia?
-Ya tengo eso solucionado hermanita... entonces ¿Me darás hospedaje en tu linda morada?
-Por supuesto que si enano… tu casa es la mía, solo que tendré que cobrarte renta.
-Cabrona-dijo riendo
-Me llamas antes para pasar por ti... Londres podría darte miedo.
-Loca, yo te llamo.


Sin decir nada más, solo el anuncio que indicaba que el tren partía fue lo que termino separándonos en esos momentos.

Quien me recibió en la gran ciudad de Londres fue Kay quien tenía una cara de cansancio tan notable que era imposible no reírse de ella por tan cara pálida.
¿Qué de nuevo me traería estar en esa ciudad?

Seguramente puras desgracias. Y esas comenzaron cuando recordé que tenía una cuenta pendiente con Cynthia. ¿De qué? Antes de partir con George a Estados Unidos. Me vi en la obligada necesidad de ir por mi dinero. Lo necesitaba.  Ahora que vivía sola todos los gastos corrían por mi cuenta y bueno,  ese día justo tenía que liquidar a mensualidad del departamento.


Casi no queriendo llegar, entre por la puerta de servicio encontrándome con Dorothy quien se me quedo viendo.  Debo decir que era con ternura y tristeza.
¿No era momento de limar asperezas?
Tal vez…

-Buenos días Al...
-hola Ethel ¿Cómo estás? ¿Qué tal?
-Estoy y no quisiera estar aquí pero necesito mi dinero. Y bueno todo va de mal en peor… Buenos días Dorothy.-dije mientras la mujer parecía impresionada ante mi gesto mejor dicho saludo.
-Hola Hija, me entere que su madre cayó enferma, espero se encuentre mejor.
-y lo está, ya esta vieja para salir de noche sin que le pegue una pulmonía-dije riendo mientras me paraba frente a la mujer aquella de aires maternales.
-Qué bueno. Cuando hables con ella los saludas de  mi parte.
-Seguro de su parte Sr. Dorothy…


Le lance una mueca antes de salir de la cocina y dirigirme al matadero.
Sin querer llegue hasta donde Cynthia quien estaba en su sala, la mujer estaba sentada tranquilamente  leyendo el periódico  sin ninguna preocupación. Al menos no por el momento.

-No te esperaba tan rápido Ethel-dijo Cynthia dejando de lado el papel aquel sobre su mesita.
-Quise venir pronto para no interrumpirlos en sus actividades-dije algo apenada.
-No interrumpes a nadie, estoy yo sola-dijo riendo Cynthia, aunque no lo crean aquello era algo que deseaba escuchar.-Espera, iré por tu pago, ¿Podrías cuidar a Julián por un momento?
-Claro que si ¿Dónde está el?
-Ahí en el patio. Ahora regreso.

Al ver como desaparecía de mi vista me dirigí hasta el patio de los Lennon donde vi a Julián que jugaba tranquilamente con su pelota.
El chiquillo se miraba tan lindo e indefenso, ignorante a lo que pasaba a su alrededor y eso me  hizo querer irme más rápido

Para mi des fortuna, Cynthia no se apuraba y tampoco tenía ganas de distraer a Julián de su entretenido Juego. Me dedique a esperar en silencio, silencio que se vio interrumpido por voces que reconocí y quise que la tierra me tragara en ese instante.
John y Paul caminaban, por lo que vi  sin que nadie notara mi presencia, para con Julián.
Mi invisibilidad iba bien hasta que Julián me noto. Lo maldije por dentro.


-¡Ethel!....-el niño se soltó de su padre quien de inmediato me dirigió su mirada al igual que Paul.
-Julián... Hola cariño-dije mientras le tomaba en brazos.
-¿Hace cuánto llegaste? Te extrañe-el chiquillo se recargo en mí.
-Pues... tengo unas horas, yo también te extrañe mucho.
-Y ¿me trajiste algo? Tu dijiste que...-caí en cuenta de lo que le había prometido aquel niño y que por motivos obvios olvide.
-¡Oh! Claro que tengo algo para ti-dije mientras esculcaba mis bolsillos.
-¿Qué es? Anda dime.
 Mire mi mano y sentí la mirada de ambos hombres sobre mí pero me dejo de importar al tener a Julián a mi lado.

-Pues… ten-le extendí un dólar- Este será tu primer billete que gastaras cuando viajes a América... New york
-Pero esto no se come.
-Cuando estés haya... lo gastas en comida- el niño me sonrió y lo tomo con mayor entusiasmo que al principio.
-Genial... Papa… mira lo que Ethel me ha dado.

Justo en el momento llego Cynthia  y  no venía sola. Detrás de ella estaba George quien estaba sorprendido al verme.

-Perdona la demora, pero atendí una llamada y después atenta la visita… John te hablan- Cynthia se acercó a mi mientras me entregaba un sobre.-muchas gracias Ethel.
-A ti Cynthia… ya me tengo que ir y...
-Ethel, Hola-se acercó George a mí y sentí que el mundo se me venía encima
-George, Hola... bueno un gusto... nos vemos Julián y ¡es tardísimo!-dije mirando mi reloj y corrí lo más que pude ante las miradas desconcertadas de los presentes.

No sé cuánto tiempo corrí al salir de la residencia Lennon y el por qué corría si es que podía tomar un taxi. Esas dudas hasta hoy no tienen respuesta, excepto una, yo era torpe en muchas ocasiones.
¿Por qué?
Por qué por no tomar un taxi lamentablemente George logro alcanzarme.

-¡espera Ethel!
-Lárgate Harrison ¿Qué buscas? ¿Qué no ibas con Lennon?
-Hay cosas más importantes, Lennon puede esperar. Aun no me has dado la oportunidad de que hablemos... ¿Puede parar por favor?-a regañadientes obedeci mientras le miraba
-¿Qué quieres George?-pregunte   de manera desesperada.
-Que me perdones Ethel... yo no hice nada. Solo me embriague y…
-Ya me dijeron que no te acostaste con ella-dije en voz baja.
-¡Lo Ves!  Yo te quiero y mucho… perdóname, porque sé que fui un imbécil.
-Todos cometemos errores, algunos más graves que otros.
-¿Eso quiere decir que me perdonas?-dijo con ilusión pintada en los ojos.
-Sí, Te perdono George.
-Genial... te...
-Espera... eso no quiere decir que tu y yo...
-¿Cómo?

Suspire profundo y le mira.
Era momento de hablar.
Poner las cartas sobre la mesa y esperar que la tormenta se llevara la poca dignidad y vergüenza que tenía.
“¡Habla Ethel!”
“¡Hazlo y termina con esta porquería ya!”
Mis batallas internas siempre eran un lio pero este sería peor... mucho peor.




1 comentario:

  1. ¿Sabes quién también es una mala mujer? TÚ por dejarme con esta intriga.

    No puede ser, ¿le dirá todo? ¿Qué pensará George? Bueno, no creo que piense algo bonito...
    Paul no piensa cosas bonitas de Ethel...

    Tienes que subir pronto querida Areli. Perdóname por ser tan mala, ya sabes que te awo. :3

    PD. ME ENCANTÓ EL CAPÍTULO FUE TAN GENIAL! <3 <3

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